Sandra Ortega, la mayor heredera de Inditex enfrenta a su gestor
Advertisement
Home
Leadership

Sandra Ortega, la heredera de Inditex que concentra la mayor fortuna y enfrenta a su exgestor

Sandra Ortega Mera construyó la segunda gran fortuna de España a partir de la herencia de su madre, Rosalía Mera, y de una estrategia patrimonial que combina Inditex, inmobiliario, biotecnología y activos financieros. Mientras su hermana Marta ocupa la presidencia de Inditex, Sandra permanece fuera de la gestión del gigante textil. Ahora, una nueva decisión judicial vuelve a poner bajo la lupa la relación con José Leyte, el hombre que administró durante dos décadas buena parte de su patrimonio.

Avatar del autor
DIGITAL EDITOR

Hay una paradoja en la familia que construyó Inditex: la hija que ocupa la posición corporativa más visible no es la que concentra la mayor participación accionarial. Sandra Ortega Mera es la segunda mayor accionista individual de Inditex y la mujer más rica de España. Su hermana menor, Marta Ortega Pérez, preside el grupo desde 2022, pero posee una participación directa muy inferior.

La diferencia es el resultado de dos trayectorias patrimoniales distintas dentro de una misma familia: Sandra recibió de su madre, Rosalía Mera, una participación relevante en Inditex y posteriormente construyó alrededor de ella un family office diversificado; Marta ha desarrollado su trayectoria profesional dentro del propio grupo textil y ocupa hoy su presidencia, mientras que la mayor parte de las acciones de Inditex que pertenecen a su padre continúan bajo control de este.

En julio de 2026, además, el nombre de Sandra Ortega vuelve al centro de la actualidad económica por una razón mucho menos habitual en su perfil público: los tribunales. Un juzgado de A Coruña acaba de archivar provisionalmente una nueva querella contra su antiguo gestor patrimonial, José Leyte, en una disputa que comenzó tras su salida de Rosp Corunna en 2020 y que ha generado varios procedimientos judiciales.

La historia, por tanto, no trata únicamente sobre una multimillonaria heredera. Trata sobre sucesión, concentración patrimonial, gobierno de family offices y los riesgos que aparecen cuando una fortuna privada alcanza dimensiones comparables a las de una corporación.

¿Cuánto dinero tiene Sandra Ortega en 2026?

La respuesta depende de la fecha de valoración y de la metodología utilizada.

La última lista anual de Forbes España, publicada en noviembre de 2025, estimó la fortuna de Sandra Ortega en 10.000 millones de euros, 400 millones menos que el año anterior. La cifra la colocó como segunda persona más rica de España, solo por detrás de su padre, Amancio Ortega, y como la mujer más rica del país.

La valoración más reciente disponible en medios especializados de los Estados Unidos es todavía más dinámica: US$12.500 millones al 27 de julio de 2026, situándola entre las mayores fortunas del mundo. La diferencia frente a los €10.000 millones de Forbes España no implica necesariamente una contradicción: se trata de valoraciones realizadas en fechas diferentes y expuestas a movimientos bursátiles y a distintas metodologías de valoración.

Hay, sin embargo, otro dato que ayuda a entender mejor la dimensión del patrimonio: Rosp Corunna cerró 2025 con €11.193 millones de patrimonio neto y más de €11.517 millones en activos totales, según las cuentas depositadas en el Registro Mercantil.

Es importante no confundir esas cifras con la fortuna personal de Sandra Ortega. Rosp Corunna es la estructura empresarial mediante la que se canaliza buena parte de sus inversiones, y su balance corporativo no equivale automáticamente a su patrimonio neto individual.

La participación en Inditex que cambió la escala de su patrimonio

La base de la fortuna de Sandra Ortega se encuentra en la herencia de Rosalía Mera, cofundadora de Inditex junto a Amancio Ortega.

Cuando Mera murió en 2013, poseía cerca del 7% de Inditex. Sandra recibió posteriormente, a través de Rosp Corunna Participaciones Empresariales, el 5,053% del capital de la compañía, una participación que en aquel momento estaba valorada en unos €3.500 millones.

Diseño: Infobae

Desde entonces, el valor de ese paquete accionarial ha crecido considerablemente. A cierre de 2025, las cuentas de Rosp Corunna valoraban su participación en Inditex en aproximadamente €8.872 millones. La compañía textil, además, es descrita en las propias cuentas del holding como una inversión estratégica que no fue adquirida con intención de venderse a corto plazo.

El verdadero motor de la riqueza de Sandra Ortega no está, por tanto, en vender las acciones que heredó, sino en conservarlas y convertirlas en una fuente recurrente de liquidez.

En 2025, Rosp Corunna recibió €264,5 millones en dividendos de Inditex, equivalentes a aproximadamente el 76% de los ingresos del holding. Para 2026, el dividendo que corresponde a su participación se elevará hasta unos €275 millones.

Es una estructura patrimonial especialmente eficiente: una participación estratégica en una empresa global genera flujo de caja, mientras el holding puede reinvertir ese dinero en otros activos sin necesidad de desprenderse del activo original.

Rosp Corunna: cómo está invertida la fortuna de Sandra Ortega

La imagen de Sandra Ortega como una heredera cuya riqueza depende exclusivamente de Zara es incompleta.

Rosp Corunna funciona como una estructura de inversión diversificada. En ella conviven la participación en Inditex, inversiones financieras, inmobiliario y una participación relevante en la biotecnológica PharmaMar.

Su cartera incluye:

  • Inditex: 5,05% del capital, su principal activo y fuente dominante de dividendos.
  • PharmaMar: 5,15% al cierre de 2025, una participación que aumentó ligeramente respecto al año anterior.
  • Inmobiliario: gestionado principalmente a través de Ferrado Inmuebles y sociedades filiales.
  • Fondos de inversión y sociedades no cotizadas: Rosp Corunna declara también carteras de fondos, participaciones en compañías no cotizadas, instrumentos de tesorería y derivados.

El componente inmobiliario se ha convertido en una segunda pata cada vez más relevante.

Durante 2025, Rosp Corunna añadió €204 millones a sus inversiones inmobiliarias, elevando el valor contable de esa cartera hasta €994,8 millones. Las propiedades están principalmente en España, otros países europeos y Estados Unidos.

Alemania ha sido especialmente relevante en la expansión reciente. Ferrado adquirió allí dos edificios de oficinas por unos €150 millones, entre ellos un inmueble en Hamburgo que alberga una sede de Telefónica y otro en Múnich ocupado por el bufete Allen & Overy.

La estrategia resulta reveladora: Sandra Ortega no está convirtiendo el dinero generado por Inditex en consumo ostentoso, sino en una cartera de activos capaces de generar nuevas rentas.

¿Cómo vive Sandra Ortega?

Es probablemente la pregunta que más curiosidad despierta y, paradójicamente, una de las más difíciles de responder con precisión.

Sandra Ortega ha construido una vida pública casi inexistente. No mantiene una presencia pública comparable a la de otras grandes fortunas, concede pocas entrevistas y permanece alejada de los circuitos sociales que suelen acompañar a las grandes fortunas internacionales. Forbes la sitúa en A Coruña y señala su carácter privado; también recoge que está casada y tiene tres hijos.

Su formación también ayuda a explicar por qué su trayectoria se ha desarrollado fuera del negocio familiar. Estudió Psicología en la Universidad de Santiago de Compostela y su actividad pública ha estado especialmente vinculada a la Fundación Paideia, creada por Rosalía Mera.

La evidencia disponible permite describir un patrón de vida discreto, pero no construir una fantasía sobre su intimidad. Y esa distinción es importante.

La riqueza de Sandra Ortega se hace visible en sus balances, no en una exposición constante de bienes de lujo. Su perfil encaja más con el de una inversora patrimonial que con el de una celebridad multimillonaria: pocas apariciones, poca comunicación personal y una estructura empresarial que trabaja detrás de escena.

Sandra, Marta y Marcos: la herencia de los Ortega no se ha repartido como suele contarse

Aquí aparece una de las mayores confusiones alrededor de la familia.

Sandra, Marcos y Marta son los tres hijos de Amancio Ortega, pero Sandra y Marcos son hijos de Rosalía Mera, mientras que Marta es hija de Flora Pérez Marcote.

Por eso, la herencia de Rosalía Mera no fue un reparto entre los tres hermanos. Tras su muerte, sus activos pasaron a sus dos hijos, Sandra y Marcos. Su patrimonio incluía aproximadamente el 7% de Inditex y otras inversiones. Sandra terminó controlando el 5,053% de Inditex a través de Rosp Corunna.

La situación es diferente con Amancio Ortega.

El fundador continúa controlando aproximadamente el 59,294% de Inditex, mientras Sandra posee el 5,053% y Marta apenas el 0,0014%. En 2025, por ejemplo, esos porcentajes se tradujeron en dividendos aproximados de €3.104 millones para Amancio, €131 millones para Sandra y €27 millones para Marta.

Por tanto, decir que Marta ya recibió la parte principal de la herencia de Inditex sería incorrecto. Lo que sí recibió fue una posición corporativa extraordinariamente relevante: desde abril de 2022 ocupa la presidencia no ejecutiva de Inditex. Su posición empresarial y su posición patrimonial son dos asuntos distintos.

José Leyte: el hombre que administró la fortuna durante dos décadas

La otra gran pieza de la historia de Sandra Ortega está en José Leyte. Él fue durante años uno de los hombres de confianza de Rosalía Mera y, tras su fallecimiento en 2013, continuó ligado a la gestión patrimonial de Sandra. Su relación con la familia se extendió durante aproximadamente dos décadas.

La relación terminó abruptamente en noviembre de 2020, cuando Ortega lo despidió alegando pérdida de confianza. A partir de ahí comenzó una cadena de procesos laborales, civiles y penales.

El punto de mayor tensión fue Room Mate, la cadena hotelera de Kike Sarasola en la que Rosp Corunna llegó a controlar alrededor del 30%.

La hotelera había obtenido financiación bancaria respaldada por unas denominadas comfort letters, documentos mediante los cuales Rosp Corunna aparecía garantizando determinadas obligaciones. El problema surgió cuando Room Mate entró en dificultades financieras y los bancos reclamaron aproximadamente €150 millones vinculados a esas garantías.

Sandra Ortega sostuvo que no había autorizado esos avales y acusó a Leyte de haber utilizado su firma sin consentimiento.

El giro más delicado: la firma, los bancos y una contradicción aparente

Aquí es donde el caso se vuelve jurídicamente más interesante.

En 2021, Leyte reconoció ante la jueza que varias de las firmas atribuidas a Sandra Ortega no habían sido realizadas directamente por ella, pero sostuvo que existía autorización para imitarlas. La defensa de Leyte argumentó que se trataba de una práctica operativa conocida dentro de Rosp Corunna.

La querella penal presentada por Ortega no prosperó. En mayo de 2022, el Juzgado de Instrucción número 2 de A Coruña decretó el sobreseimiento provisional al considerar que no existían indicios suficientes de que Leyte hubiera actuado contra la voluntad de Ortega o sin su consentimiento. La Audiencia Provincial confirmó posteriormente el archivo.

Pero existe un matiz fundamental: archivar la causa penal no equivale a declarar que las firmas eran auténticas.

De hecho, en enero de 2026, un juzgado de Madrid falló a favor de Ortega frente a Abanca en una reclamación de €48 millones y consideró probado que las cartas de patrocinio no habían sido firmadas por Sandra Ortega ni consentidas por ella. El fallo incorporó además un peritaje caligráfico que atribuyó las firmas a José Leyte.

Ese contraste entre las vías penal y civil es uno de los aspectos más relevantes del caso: una causa penal puede archivarse porque no se alcanza el estándar probatorio necesario para imputar un delito, mientras que en un procedimiento civil pueden establecerse hechos relevantes para determinar quién debe responder económicamente.

La batalla que todavía no termina

El archivo de julio de 2026 no cierra el conflicto entre Sandra Ortega y José Leyte.

Queda pendiente otro frente: el laboral.

Leyte reclama a Rosp Corunna aproximadamente €1,6 millones por su salida de la compañía. La controversia gira, entre otras cuestiones, en torno a si su relación debía considerarse de alta dirección y sobre qué componentes debían incluirse en la indemnización.

La primera instancia consideró procedente el despido y calificó sus funciones como propias de alta dirección. Posteriormente, el Tribunal Superior de Justicia de Galicia elevó la compensación hasta aproximadamente €1,16 millones al incluir determinados conceptos, entre ellos parte de un bonus anual. En 2025, el Tribunal Supremo limitó el alcance del recurso que debía estudiar y dejó pendiente el desenlace definitivo.

Es una paradoja casi perfecta para una fortuna de estas dimensiones: el mayor riesgo de Sandra Ortega en los últimos años no ha sido una caída de Inditex ni una mala inversión inmobiliaria, sino la complejidad de gobernar el patrimonio privado que nació precisamente de una de las mayores historias empresariales de España.

La verdadera historia detrás de Sandra Ortega

La etiqueta de “heredera de Inditex” explica solo una parte de Sandra Ortega.

Su fortuna nació de una herencia, pero su estructura actual es producto de décadas de acumulación, dividendos, reinversión y diversificación. En 2025, Rosp Corunna obtuvo €307,3 millones de beneficio neto, elevó sus ingresos hasta €347,3 millones y llevó sus inversiones inmobiliarias hasta prácticamente €1.000 millones. La sociedad anunció que reinvertiría la totalidad de los beneficios.

La paradoja es que la mujer que aparece en los rankings de riqueza por su vínculo con Zara ha ido construyendo un patrimonio cada vez menos dependiente de la moda en términos de estructura, aunque Inditex continúe siendo su principal generador de caja.

Ahí está quizá la diferencia esencial entre Sandra y Marta Ortega.

Marta se convirtió en la figura institucional visible de Inditex. Sandra, en cambio, ha permanecido fuera de su gestión y ha convertido la participación heredada de Rosalía Mera en una plataforma patrimonial que se extiende por inmuebles, biotecnología, fondos y sociedades no cotizadas.

La primera representa la continuidad corporativa de Inditex. La segunda representa algo diferente: la transformación de una participación heredada en una arquitectura patrimonial propia.

Y mientras el mundo empresarial observa quién terminará controlando las acciones que todavía pertenecen a Amancio Ortega, la historia de Sandra ofrece una advertencia menos visible pero quizá más interesante: cuando una fortuna familiar alcanza varios miles de millones, heredarlo puede ser el comienzo del problema, no el final de la historia.

Suscríbete a la revista y regístrate a nuestros newsletters para recibir el mejor contenido en tu buzón de entrada.

Lo más visto en Revista Mercado


Análisis para suscriptores


M

Exclusivo Suscriptores

¿Es la vida en Miami más costosa que en Nueva York?

M

Exclusivo Suscriptores

Backrooms: por qué Hollywood ahora invierte en creadores de YouTube

M

Exclusivo Suscriptores

La inteligencia artificial factura miles de millones. ¿Basta para justificar la inversión?

M

Exclusivo Suscriptores

Mariel Aybar impulsa el empoderamiento financiero femenino con Balanza

M

Exclusivo Suscriptores

¿La personalidad de tu inteligencia artificial afecta el desempeño de tu empresa?

Artículos patrocinados


Más de Leadership


MÁS MERCADO,

DIRECTO A TU INBOX

Suscríbete y recibe noticias, análisis y contenidos exclusivos.

Al suscribirte, aceptas recibir comunicaciones de Revista Mercado y confirmas que has leído nuestros Términos y Condiciones y nuestra Política de Privacidad.
Elige una lista

¿Dónde deseas guardar ?