¿Cansancio crónico? 10 consejos para tener energía… y el café no está en la lista
En República Dominicana, con las altas temperaturas la energía para estar en todas partes y cumplir con tantas tareas no resulta igual. Desde los hospitales hasta las oficinas corporativas, la productividad y el bienestar están cada vez más vinculados con la capacidad de mantener altos niveles de energía y vitalidad durante el día. Y no, la respuesta no siempre está en otra taza de café o una bebida «energética» cargada de azúcar, ¿quieres aprender cómo inyectarle energía a tu cuerpo?.
Un estudio publicado por el Centro Médico Irving de la Universidad de Columbia confirma lo que muchos sienten en carne propia: la fatiga se ha convertido en uno de los males más extendidos de la vida moderna. El teletrabajo, los horarios fragmentados y la mala alimentación son factores que drenan nuestra energía celular, explica el psicobiólogo mitocondrial Dr. Martin Picard.
Pero la buena noticia es que el organismo tiene la capacidad de regenerar sus reservas con estrategias simples y sostenibles. Sigue estas 10 formas probadas de recuperar energía hoy mismo, sin depender del café como motor principal y ya nos contarás el cambio que experimentes.
1. Despierta con el sol
Exponerse a la luz natural durante los primeros minutos de la mañana regula el reloj biológico y mejora la alerta mental. Expertos de la Academia Estadounidense de Medicina del Sueño señalan que este hábito impacta directamente en el sistema circadiano, clave para mantener la energía estable.

2. Respira para acelerar
Un par de minutos de respiración profunda o de ejercicios como el “box breathing” activan la oxigenación celular. Empresas de alto rendimiento ya incorporan estas pausas en sus programas de bienestar corporativo.

Entre algunos beneficios de respirar de forma consciente se encuentra:
-
Reduce el estrés y la ansiedad
Al activar el nervio vago, la respiración consciente disminuye la producción de cortisol (la hormona del estrés). Esto ayuda a mantener la calma en situaciones de presión, tanto en la vida personal como en el trabajo. -
Mejora la concentración y la claridad mental
Al aumentar la oxigenación cerebral, se potencian funciones cognitivas como la memoria y la atención. Es una herramienta clave para ejecutivos y profesionales que deben tomar decisiones rápidas y precisas. -
Regula la presión arterial y el ritmo cardíaco
Estudios de la American Heart Association indican que ejercicios de respiración lenta pueden contribuir a la salud cardiovascular, reduciendo riesgos a largo plazo. -
Aumenta la energía celular
Una respiración profunda y controlada facilita el intercambio de oxígeno y dióxido de carbono, lo que mejora la función mitocondrial —las “centrales energéticas” de las células—. -
Favorece la gestión emocional
La respiración consciente ayuda a pausar reacciones impulsivas y a responder de forma más equilibrada en situaciones de conflicto. Es un recurso cada vez más incorporado en programas de mindfulness corporativo.
3. Muévete, aunque sea poco
Un paseo de 10 minutos o una breve sesión de HIIT estimula la producción de proteínas mitocondriales. En el Journal Cell Metabolism, se reportó que incluso intervalos cortos pueden mejorar la capacidad energética de las células.

Al moverte, tu cuerpo libera endorfinas y dopamina, neurotransmisores que elevan el ánimo, reducen el estrés y aumentan la sensación de vitalidad. Además, la actividad física constante regula el metabolismo, estabiliza los niveles de glucosa y mejora la calidad del sueño, lo que se traduce en más energía disponible para afrontar las demandas diarias con mayor claridad y resistencia.
Quizás te pueda interesar: Ejercicio: el antidepresivo natural que los adolescentes están ignorando
4. Come con inteligencia
Optar por comidas ligeras y balanceadas (sopas, ensaladas, smoothies) evita los picos y caídas de glucosa. La OMS advierte que las dietas altas en carbohidratos simples están asociadas con fatiga crónica y menor productividad.

Para reducir la fatiga y mantener niveles de energía estables, conviene evitar ciertos alimentos que actúan como “drenadores” de energía:
-
Azúcares refinados y dulces industriales: provocan picos rápidos de glucosa seguidos de caídas bruscas que generan somnolencia y falta de concentración.
-
Bebidas energéticas y refrescos con cafeína y azúcar: ofrecen un impulso temporal pero pueden aumentar ansiedad, deshidratación y bajones de energía posteriores.
-
Alimentos ultraprocesados: snacks, comidas rápidas y productos envasados con conservantes y aditivos químicos afectan la digestión y promueven inflamación, lo que se traduce en sensación de cansancio.
-
Harinas refinadas y pan blanco: elevan rápidamente el azúcar en sangre y luego provocan fatiga, similar al efecto del azúcar.
-
Comidas muy grasosas o frituras: ralentizan la digestión, generando somnolencia y disminuyendo la energía disponible para el cerebro y los músculos.
Quizás te pueda interesar: Pilar Puértolas: «Crees que comes sano, pero estos alimentos están llenos de azúcar»
5. Practica la siesta estratégica
En países como España o Japón, las siestas de 20 minutos se consideran un recurso productivo. Un breve descanso a media tarde ayuda a recuperar la claridad mental sin afectar el sueño nocturno.

Organismos como la NASA realizaron investigaciones con pilotos y astronautas, concluyendo que una siesta de 26 minutos aumentaba el rendimiento cognitivo hasta en un 34% y la alerta en un 54%. En el ámbito médico, la American Academy of Sleep Medicine y expertos en neurociencia recomiendan siestas de 10 a 20 minutos para contrarrestar la somnolencia diurna sin afectar el sueño nocturno.
Además, en culturas con tradición de descanso diurno, como España, Japón o algunos países del Mediterráneo, la práctica ha demostrado reducir el estrés y mejorar la eficiencia laboral.
6. Ajusta tu reloj interno
No todos rinden mejor a las 7:00 a.m. Observar tu cronotipo (la predisposición natural de tu cuerpo) puede marcar la diferencia. La personalización de horarios laborales es ya una tendencia en compañías globales que buscan maximizar eficiencia.

7. Actitud positiva = energía real
Un estudio liderado por Picard encontró que quienes reportaban emociones positivas durante el día presentaban un mejor funcionamiento mitocondrial al día siguiente. La salud mental, más que un accesorio, es un combustible biológico.

Quizás te pueda interesar: Aprende sobre el papel de la salud mental en la prevención de enfermedades
8. Recupera propósito
Encontrar sentido en lo que haces, sea trabajo, familia o proyectos personales, fortalece la resiliencia y se asocia con mayor vitalidad. En términos empresariales, se traduce en equipos más motivados y menos rotación.
Recuperar el propósito implica reconectar con aquello que le da sentido a tu vida y que te impulsa a levantarte cada día con energía. Para lograrlo, es necesario detenerse a reflexionar sobre tus valores, pasiones y prioridades, identificar qué actividades te hacen sentir útil y pleno, y preguntarte de qué manera impactas positivamente en los demás o en tu entorno.

Los expertos en psicología positiva señalan que tener un propósito claro no solo mejora la motivación, sino que también fortalece la salud mental, reduce el estrés y aumenta la resiliencia. Al alinear tus acciones cotidianas con lo que realmente valoras, tu cuerpo y tu mente responden con más vitalidad, claridad y entusiasmo para afrontar los retos diarios.
9. Snacks que encienden el cerebro
Frutos secos, yogur griego o plátanos no solo aportan energía sostenida: también estimulan neurotransmisores como la dopamina, relacionados con motivación y creatividad.

Las barras caseras de avena con miel y frutos secos son prácticas para después del trabajo o el gimnasio, ya que recargan los depósitos de glucógeno sin generar pesadez. Lo clave es elegir snacks que combinen proteínas, fibra y grasas saludables y consumirlos en las ventanas de bajón energético: a media mañana y a media tarde, evitando las horas muy cercanas a la cena para no alterar el descanso.
10. Infusiones inteligentes
El té verde o el chai aportan un impulso más suave y prolongado que el café. Además, contienen antioxidantes que protegen las células, una ventaja doble frente a la cafeína tradicional.
Quizás te pueda interesar: ¿Té verde contra el Alzheimer? La ciencia confirma sus beneficios
Suscríbete a la revista y regístrate a nuestros newsletters para recibir el mejor contenido en tu buzón de entrada.
Más Mercado
Con tu suscripción de Mercado, accedes a una experiencia premium dentro de nuestra plataforma web y a todo lo que The New York Times tiene para ofrecer.
Incluye: News, Games, Cooking, Audio, Wirecutter y The Athletic.
¿Ya eres miembro? Inicia sesión
Mensual
Anual
Digital
Menos de RD$ 500 al mes
RD$5,500 / año
Cobro único el primer año, luego RD$ 9,900 / año.
SuscríbeteSemestral
Digital
RD$3,575 / semestral
Cobro semestral. Primer año RD$ 3,575; luego RD$ 6,435 / semestre.
SuscríbeteTodo lo que incluye tu suscripción:
Seguir leyendo
Lo más visto en Revista Mercado
Análisis para suscriptores
Exclusivo Suscriptores
La caída en bolsa de IBM reabre la mayor duda sobre la inteligencia artificial
Exclusivo Suscriptores
Aunque la guerra en Irán termine, hacer negocios seguirá siendo más caro
Exclusivo Suscriptores