¿Por qué Fitch subió la nota de RD a BB? Lo que significa para la deuda del país y los préstamos
La calificadora elevó la nota soberana dominicana desde BB- y destacó el crecimiento económico, la reforma tributaria y la resistencia del sector externo. Sin embargo, el país todavía está fuera del grado de inversión y mantiene desafíos fiscales.
Foto: Fitch Ratings mejora la nota de la deuda soberana dominicana a BB, valorando la estabilidad macroeconómica mientras persisten desafíos en la consolidación fiscal.
República Dominicana recibió una mejora en su calificación crediticia luego de que Fitch Ratings elevara su nota soberana de largo plazo de BB- a BB, con perspectiva estable. La decisión, reconoce una mayor capacidad de la economía para enfrentar condiciones internacionales adversas y cumplir sus compromisos financieros.
El cambio tiene implicaciones para la forma en que el Estado busca financiamiento en los mercados internacionales. Una mejor calificación puede fortalecer la confianza de los inversionistas que compran bonos dominicanos y facilitar el acceso a recursos en condiciones más favorables, aunque no garantiza una reducción inmediata del costo de la deuda ni de las tasas que pagan los ciudadanos por sus préstamos.
La mejora tiene límites. La categoría BB continúa dentro del grado especulativo, por debajo del nivel considerado grado de inversión. Fitch reconoció avances en el desempeño económico y las medidas fiscales, pero advirtió que el país todavía enfrenta una elevada carga de intereses, rigideces presupuestarias y pérdidas en el sector eléctrico.
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¿Por qué Fitch subió la calificación de RD a BB?
La decisión de Fitch se apoyó en tres elementos principales: las perspectivas de crecimiento económico, la resistencia de las cuentas externas y fiscales, y la aprobación de medidas tributarias en junio de 2026. La agencia revisó al alza su proyección de crecimiento para la economía dominicana durante 2026, desde 3.5% hasta 4.5%. Esta estimación supera la mediana de 3.5% que Fitch calcula para los países ubicados en la categoría BB.
Asimismo, la calificadora prevé que el país mantenga un crecimiento cercano al 4.5% durante 2027 y 2028, respaldado por actividades como el turismo, las exportaciones, la construcción y una recuperación de la inversión. Otro factor determinante fue la aprobación del Plan Anticrisis de junio de 2026, que contempla medidas para fortalecer los ingresos públicos y respaldar las finanzas del Estado.
Fitch valoró especialmente los avances en materia tributaria y eliminó un ajuste cualitativo negativo que aplicaba anteriormente por factores estructurales relacionados con la gobernanza. La evaluación tomó en cuenta la capacidad del país para generar divisas mediante el turismo, las remesas, las exportaciones y la inversión extranjera directa.
¿Qué significa tener una calificación BB y cuánto falta para el grado de inversión?
Las calificaciones soberanas son evaluaciones que realizan agencias especializadas para medir la capacidad y disposición de un país para cumplir sus obligaciones financieras. Los inversionistas las utilizan como referencia al decidir si compran bonos, conceden financiamiento o bajo qué rendimiento están dispuestos a hacerlo.
En la escala de Fitch, la categoría BB indica que existe una vulnerabilidad elevada al riesgo de incumplimiento, especialmente si se producen cambios desfavorables en las condiciones económicas o financieras. Sin embargo, reconoce que el emisor dispone de cierta flexibilidad económica o financiera para atender sus compromisos.
El grado de inversión comienza en BBB- dentro de la escala de Fitch. Por tanto, con la nueva nota BB, República Dominicana todavía necesita avanzar dos escalones para alcanzar ese nivel. Esta diferencia es importante porque los instrumentos de deuda con grado de inversión suelen ser considerados de menor riesgo por determinados inversionistas institucionales, fondos y entidades financieras.
¿Cómo puede influir la nueva nota en la deuda pública dominicana?
Una calificación crediticia más alta puede favorecer las condiciones en que el Gobierno obtiene recursos para financiar sus gastos, proyectos de infraestructura y compromisos presupuestarios. Cuando los inversionistas perciben un menor riesgo de incumplimiento, pueden estar dispuestos a comprar bonos soberanos a tasas de interés más bajas. Si esa percepción se refleja en las nuevas emisiones de deuda, el Estado podría reducir el costo de parte de su financiamiento y destinar menos recursos al pago de intereses.
Fitch proyecta que la deuda del Gobierno central dominicano cerrará 2026 en 47.9% del producto interno bruto (PIB), por debajo del 49.3% registrado en 2025. A la vez, estima que ese indicador estará por debajo de la mediana de 52.5% correspondiente a los países con calificación BB.
No obstante, la calificadora advierte que el endeudamiento no es el único indicador que determina la capacidad de pago. Ya que importa cuánto representan los intereses frente a los ingresos que recibe el Estado y qué margen tiene el Gobierno para cubrir sus obligaciones sin comprometer otros gastos. En ese sentido, Fitch señaló que el pago de intereses absorbió el 21.9% de los ingresos gubernamentales en 2025, casi el doble de la mediana de 11.9% registrada por países comparables.
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¿La mejora de Fitch hará que bajen las tasas de los préstamos en RD?
No necesariamente. La subida de la calificación soberana no implica que los bancos dominicanos deban reducir de inmediato las tasas de los préstamos personales, hipotecarios, comerciales o de vehículos.
El efecto sobre el crédito de los ciudadanos puede producirse de manera indirecta. Si el país consigue financiamiento externo a menor costo y mejora la percepción de riesgo de su economía, las entidades financieras y las empresas podrían beneficiarse de un entorno de financiamiento más favorable.
Pero las tasas que ofrecen los bancos dependen de factores como la política monetaria del Banco Central, el costo de captar depósitos, la liquidez del sistema financiero, la inflación y el riesgo de cada cliente. Por ejemplo, una entidad bancaria no fija la tasa de una hipoteca únicamente a partir de la calificación soberana. Evalúa los ingresos del solicitante, su historial crediticio, el plazo del préstamo, las garantías y las condiciones del mercado.
¿Qué aspectos de la economía dominicana todavía preocupan a Fitch?
Pese a la mejora, la agencia identificó debilidades que limitan una calificación superior. Una de ellas es la capacidad de recaudación del Estado, que continúa siendo reducida frente a las necesidades de gasto y las obligaciones financieras. Fitch proyecta que el déficit del Gobierno central alcanzará el 3.7% del PIB en 2026, por encima del 3.5% registrado en 2025. Señaló las rigideces presupuestarias y el peso de los subsidios, particularmente los relacionados con el sector eléctrico.
También, las pérdidas de electricidad, cercanas al 40%, representan otra presión para las finanzas públicas. Los recursos que el Estado debe destinar a respaldar el sistema eléctrico reducen el margen disponible para otras prioridades presupuestarias.
A su vez, la carga de intereses constituye un desafío. Como estos pagos consumen una proporción considerable de los ingresos públicos, el Gobierno dispone de menos recursos para financiar inversión, servicios y programas sin recurrir a nuevos préstamos. Por lo que la agencia considera que una mejora sostenida de las cuentas fiscales requiere ampliar los ingresos, controlar las presiones del gasto y reducir las vulnerabilidades estructurales.
¿Qué tendría que hacer RD para alcanzar el grado de inversión?
Entre los factores que podrían respaldar futuras mejoras, Fitch Ratings señala la consolidación fiscal sostenida, una mayor capacidad de recaudación y una reducción de las rigideces presupuestarias. Y sería importante fortalecer la posición externa y mantener condiciones que permitan responder a posibles choques internacionales.
El desempeño del sector eléctrico tendrá un papel relevante, debido a su impacto sobre el gasto público y las necesidades de financiamiento. La capacidad de convertir el crecimiento económico en mayores ingresos para el Estado será determinante para reducir la carga de la deuda.
Por ahora, la nota BB con perspectiva estable reconoce los avances de República Dominicana, pero deja claro que alcanzar el grado de inversión dependerá de que esos resultados se mantengan y se traduzcan en una mejora duradera de las finanzas públicas.
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