EE. UU. vende buque petrolero incautado por sanciones a Venezuela
El petrolero Bella 1, vinculado a Venezuela y sancionado por Washington, fue vendido para ser desguazado tras una persecución de varias semanas en el Atlántico.
Foto: El gobierno de Estados Unidos vendió para desguace el petrolero Bella 1, buque incautado tras una persecución en el Atlántico por violar las sanciones impuestas a Venezuela.
Estados Unidos vendió un buque petrolero vinculado a Venezuela que había sido incautado por la Guardia Costera estadounidense en enero, después de una persecución que se extendió durante varias semanas por el Atlántico. La operación abre el camino para que la embarcación, incluida anteriormente en una lista de sanciones, sea retirada definitivamente del comercio marítimo mediante su desguace.
El buque, conocido originalmente como Bella 1, fue adquirido por Global Marketing Systems (GMS) y posteriormente pasó a llamarse Era. La compañía obtuvo autorización del Departamento del Tesoro de Estados Unidos para proceder con su desmantelamiento, junto con otro petrolero sancionado e incautado, el Lileo.
La operación forma parte de una estrategia estadounidense para retirar del mercado embarcaciones vinculadas a actividades que Washington considera ilícitas y que forman parte de la llamada “flota oscura”, utilizada para transportar petróleo sujeto a sanciones.
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¿Qué ocurrió con el petrolero Bella 1?
El Bella 1 había sido objeto de sanciones y consiguió evadir un bloqueo estadounidense en el Caribe a finales de 2025. Posteriormente, las autoridades estadounidenses iniciaron una persecución que se prolongó durante varias semanas.
Durante ese período, el buque cambió de nombre y llegó incluso a pintar una bandera rusa en su casco, en un intento de buscar protección mientras era perseguido por las autoridades estadounidenses.
Finalmente, la Guardia Costera de Estados Unidos logró interceptarlo frente a las costas de Islandia, poniendo fin al operativo. El caso adquirió relevancia debido a las dificultades que enfrentan las autoridades para controlar embarcaciones que cambian de identidad, bandera o propietario con el objetivo de continuar operando pese a las sanciones internacionales.
¿Por qué Estados Unidos vendió el buque petrolero?
El petrolero fue vendido con autorización del Gobierno estadounidense para que pudiera ser desguazado y retirado de circulación.
Ahora bien, Global Marketing Systems, la empresa compradora, recibió licencias específicas del Departamento del Tesoro de Estados Unidos para adquirir y posteriormente desmantelar tanto el Era como el Lileo. La base de datos marítima Equasis ya registra a una filial estadounidense de GMS como propietaria de ambas embarcaciones.
A la vez, la operación tiene una particularidad: GMS no negoció directamente con los propietarios sancionados de los buques. Según explicó Yogesh Rehani, director de operaciones de la compañía, la compra se realizó mediante transacciones con el Gobierno estadounidense y bajo los permisos correspondientes.
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¿Qué es la “flota oscura” de petroleros?
El término “flota oscura” se utiliza para describir redes de buques que operan con estructuras de propiedad, banderas o rutas difíciles de rastrear y que pueden ser utilizadas para transportar petróleo sujeto a sanciones.
De igual forma, estas embarcaciones pueden cambiar de nombre, bandera o propietario y utilizar mecanismos destinados a dificultar el seguimiento de sus operaciones.
El caso del Bella 1 pone en evidencia algunos de estos métodos, debido a que el buque cambió de nombre y modificó su apariencia durante la persecución estadounidense. Para Washington, el control de estos barcos es relevante porque pueden facilitar el movimiento de crudo procedente de países sometidos a sanciones, entre ellos Venezuela.
El desguace busca impedir que los buques regresen al comercio petrolero
Uno de los principales objetivos de la operación es evitar que las embarcaciones sancionadas puedan regresar al mercado internacional. Los petroleros sujetos a sanciones suelen continuar operando durante períodos prolongados y, según Bloomberg Línea, algunos permanecen en servicio incluso después de superar la antigüedad que normalmente se considera aceptable para este tipo de embarcaciones.
Esto genera dos tipos de riesgos:
- Comerciales, porque pueden facilitar operaciones relacionadas con el comercio petrolero ilícito
- Ambientales y de seguridad, debido al deterioro de buques que continúan navegando durante más tiempo del previsto
Es más, el desguace permite retirar físicamente esas embarcaciones de las rutas marítimas y reducir la posibilidad de que vuelvan a ser utilizadas.
¿Por qué las empresas de desguace evitan comprar buques sancionados?
La compra de embarcaciones sancionadas representa un riesgo para las compañías que operan legalmente en el sector del reciclaje naval. De acuerdo con el reporte, empresas dedicadas al desguace han evitado adquirir este tipo de buques porque podrían quedar expuestas a sanciones secundarias de Estados Unidos.
Además, esto crea un problema para las autoridades: retirar un petrolero sancionado del mercado requiere encontrar una empresa dispuesta a adquirirlo y desmantelarlo sin quedar involucrada en las actividades por las cuales el buque fue sancionado.
En este caso, las autorizaciones específicas emitidas por el Tesoro estadounidense permitieron que Global Marketing Systems realizara la operación.
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Capitán del Bella 1 fue condenado
Asimismo, el proceso contra el petrolero tuvo consecuencias judiciales para su capitán. La semana anterior a la publicación del reporte, un tribunal de distrito de Estados Unidos condenó al capitán del buque por negarse a obedecer las órdenes de la Guardia Costera durante la persecución que se extendió durante varias semanas.
La condena se produjo mientras avanzaba el proceso para retirar definitivamente la embarcación del comercio marítimo.
Por lo que el caso refleja que las medidas estadounidenses contra los buques sancionados no se limitan a bloquear sus operaciones comerciales, sino que pueden incluir incautaciones, procesos judiciales y posteriormente la eliminación física de las embarcaciones.
Venezuela queda nuevamente en el centro de la política petrolera de EE. UU.
Por otra parte, la venta del petróleo ocurre en un contexto de mayor presión estadounidense sobre el sector petrolero venezolano.
Washington mantiene sanciones dirigidas a determinadas operaciones y actores vinculados con la industria petrolera de Venezuela. Las restricciones buscan limitar las fuentes de financiamiento asociadas al comercio de crudo y dificultar el uso de mecanismos destinados a evadir las sanciones.
La incautación del Bella 1 y su posterior desguace representan una muestra de cómo Estados Unidos busca controlar no solo a las compañías involucradas en el comercio petrolero, sino a las embarcaciones utilizadas para transportar el crudo.
También, la operación envía una señal a otros operadores de la llamada flota oscura: los buques que intenten evadir las sanciones pueden enfrentar medidas que van desde la incautación hasta su salida definitiva del mercado.
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