Las curadoras del talento: el arte del casting llega a los Óscar
Durante casi un siglo, los Premios de la Academia celebraron la actuación, la dirección, la fotografía o el diseño de vestuario, pero dejaron fuera a una de las decisiones más determinantes en el éxito de una película: elegir quiénes representarán la historia frente a la cámara, el trabajo de la dirección de casting.
Este año, por primera vez en la historia de los Academy Awards (conocidos globalmente como los Óscar) la dirección de casting recibió un reconocimiento formal. Y el dato no es menor: la mayoría de quienes ejercen esta profesión son mujeres. Por tanto, anoche la victoria fue de todos los nominados, aunque la estatuilla dorada terminó en manos de Cassandra Kulukundis.

La decisión representa mucho más que la incorporación de una nueva categoría técnica. Es el reconocimiento de una labor creativa que ha moldeado la identidad del cine moderno, aunque durante décadas haya permanecido en la sombra.
Las estrategas detrás de la química en pantalla
En la industria cinematográfica, el director de casting es quien traduce un guion en rostros y personalidades. No se trata solo de elegir actores talentosos, sino de construir la química que sostiene una historia.
La británica Nina Gold, nominada por su trabajo en Hamnet, lo explicó con claridad previo a la entrega del premio: el casting es una forma de intuición creativa.

Para esta adaptación inspirada en la tragedia familiar de William Shakespeare, Gold no solo sugirió a Jessie Buckley para interpretar a Agnes, la esposa del dramaturgo. También organizó lecturas de guion para confirmar que su dinámica con Paul Mescal funcionara en pantalla.
Ese proceso, similar al de un director musical afinando una orquesta, es lo que define si una película resulta creíble o artificial.
La disciplina que Hollywood tardó en reconocer
La industria tardó décadas en aceptar que el casting es una forma de dirección artística. Durante mucho tiempo fue considerado un rol administrativo.
La directora de casting Juliet Taylor, quien recibió un Óscar honorario por su trayectoria, pertenece a la generación que transformó esa percepción. En su carrera ayudó a lanzar a actores como Meryl Streep y Joaquin Phoenix.

Taylor también colaboró con el cineasta Woody Allen y participó en producciones icónicas como The Exorcist y Taxi Driver.
Según ella, el trabajo requiere algo más que conocimiento de actores:
“Es un poco como ser terapeuta. Hay que entender profundamente a las personas”.
La revolución silenciosa que comenzó en los años 60
El reconocimiento actual tiene raíces en la transformación que comenzó en la década de 1960 gracias a pioneras como Marion Dougherty.
Dougherty revolucionó el sistema de casting al apostar por intérpretes desconocidos que terminarían definiendo el cine de su generación. Entre ellos, James Dean y Dustin Hoffman.
Antes de su influencia, seleccionar actores era visto casi como una función secretarial dentro de los estudios.
Con su enfoque, el casting se convirtió en una herramienta creativa clave para los directores. Y, curiosamente, esa transformación abrió las puertas a una fuerte presencia femenina en la profesión.
Una profesión liderada por mujeres
Hoy, el área de casting es una de las pocas disciplinas creativas en Hollywood donde las mujeres son mayoría.
Paradójicamente, esa feminización también contribuyó a que la profesión tardara en recibir reconocimiento institucional y mejores remuneraciones. El nuevo premio busca corregir esa omisión histórica.
Entre las profesionales destacadas se encuentra Francine Maisler, una de las favoritas este año por su trabajo en Sinners, dirigida por Ryan Coogler.

Para encontrar al protagonista de la historia, un joven músico llamado Sammie, Maisler organizó una convocatoria global que terminó con la elección de Miles Caton, un músico de Nueva York que estaba de gira con la artista H.E.R..
La decisión refleja cómo el casting contemporáneo mezcla talento emergente, búsqueda digital global y un profundo entendimiento narrativo.
El trabajo del director de casting también implica diplomacia. Cuando un director rechaza a un actor propuesto, el especialista debe ofrecer alternativas sin comprometer la visión creativa del proyecto ni las relaciones profesionales.
En muchos casos, el éxito de una película comienza incluso antes del rodaje: en la mesa donde alguien decide quién será capaz de sostener emocionalmente una historia.
La inclusión del casting en los Óscar es mucho más que un reconocimiento de una profesión; también revela cómo se construye el poder creativo en Hollywood. Detrás de cada interpretación memorable suele haber una mujer que vio potencial donde otros veían riesgo.
Y ahora, finalmente, ese talento invisible comienza a recibir su propio aplauso.
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