Zoe Saldaña recibe un homenaje en Locarno y revela su intención de ser directora de cine
La actriz de origen dominicano, Zoe Saldaña quien recibió el Special Honorary Pardo en Locarno, en un momento de inflexión para una carrera que ya superó los US$15.000 millones en taquilla acumulada.
Ahora estudia la posibilidad de dirigir una historia familiar ambientada en la posguerra. El proyecto todavía no está formalmente anunciado, pero su posible debut abre una nueva dimensión artística y económica en su trayectoria.
Hay carreras cinematográficas que se miden en premios y otras que se miden en taquilla. La de Zoe Saldaña obliga a mirar ambas cifras al mismo tiempo.
A los 48 años, la actriz nacida en Nueva Jersey y criada entre Nueva York y República Dominicana atraviesa una etapa particularmente singular: después de convertirse en una de las intérpretes más taquilleras de la historia del cine y ganar el Oscar por Emilia Pérez, comienza a contemplar una transformación menos visible, pero potencialmente más importante para su trayectoria futura: pasar de interpretar las historias de otros a construir una propia detrás de la cámara.
La señal llegó en el Festival de Cine de Locarno, donde recibió el Special Honorary Pardo durante la 79.ª edición del certamen suizo. El festival, celebrado del 5 al 15 de agosto de 2026, dedicó además una conversación pública a su carrera.
Allí, Saldaña habló de una inquietud que llevaba tiempo madurando: dirigir.
¡Dame esa cámara!”, expresó la actriz durante el encuentro, según el relato de su participación en Locarno.
La frase tiene algo de espontáneo, pero el contexto es mucho más interesante. Saldaña no llega a esta posibilidad desde el margen de Hollywood. Llega después de haber trabajado con James Cameron, Steven Spielberg, J.J. Abrams, James Gunn y Jacques Audiard; de haber pasado por Star Trek, Marvel y Avatar; y de haber aprendido el funcionamiento de una producción cinematográfica desde prácticamente todos sus ángulos, salvo uno: ocupar formalmente la silla de dirección.
El reconocimiento de Locarno y un récord difícil de replicar
Con Avatar: Fire and Ash, estrenada en 2025, Saldaña pasó a encabezar el ranking histórico de actores con mayor recaudación acumulada en sus películas. Sus producciones habían superado los US$15.400 millones globales a comienzos de 2026, de acuerdo con los registros de taquilla citados por distintos medios especializados.
La cifra refleja el éxito detrás de la diversificación. Basta con ver su filmografía, que incluye cuatro películas que superaron los US$2.000 millones de recaudación mundial: Avatar, Avengers: Infinity War, Avengers: Endgame y Avatar: The Way of Water. Ese recorrido la convirtió en una anomalía estadística dentro del cine comercial contemporáneo.
Ver esta publicación en Instagram
Una publicación compartida por Locarno Film Festival (@filmfestlocarno)
A ello se suma un giro cualitativo que cambió la conversación sobre su carrera. En 2025, Saldaña ganó el Oscar a mejor actriz de reparto por Emilia Pérez, después de haber recibido también el Globo de Oro y el BAFTA por su interpretación.
Locarno, por tanto, no la reconoce únicamente como una estrella de franquicias. Lo hace después de que su trayectoria haya adquirido una legitimidad adicional dentro del circuito de prestigio cinematográfico.
¿Cuál sería la primera película que Zoe Saldaña quiere dirigir?
Saldaña habló en Locarno de su deseo de desarrollar una historia familiar ambientada en el período de posguerra. No existe, hasta ahora, un anuncio formal de título, reparto, presupuesto, calendario de rodaje o distribuidora para esa película.
Tampoco se ha confirmado públicamente que la idea mencionada vaya a convertirse definitivamente en su primer largometraje como directora.
En todo caso, lo que existe públicamente es una intención: Saldaña está pensando en dirigir y tiene en mente una historia de carácter familiar y ambientación histórica.
La elección del material, sin embargo, resulta reveladora.
Después de pasar buena parte de su carrera dentro de universos de enorme escala industrial, una película familiar ambientada en la posguerra apuntaría hacia un cine potencialmente más íntimo, dependiente de los personajes, la atmósfera, la reconstrucción histórica y la relación entre memoria y experiencia.
Su aprendizaje detrás de cámara ya comenzó, aunque no como directora
Saldaña tampoco llegaría completamente nueva al terreno de la producción.
En 2017 creó Cinestar Pictures junto a sus hermanas Cisely y Mariel Saldaña, ampliando progresivamente su participación en proyectos audiovisuales. Su experiencia más cercana a la dirección llegó, además, dentro de su propia familia profesional.
En The Absence of Eden, estrenada comercialmente en 2024, Saldaña fue productora y protagonista mientras su esposo, Marco Perego, dirigió y coescribió la película. El proyecto fue producido por Cinestar Pictures y contó con Martin Scorsese entre sus productores ejecutivos.
Esto le permitió observar de cerca lo que significa sostener una película desde una posición distinta a la de intérprete.
The Absence of Eden fue, además, un proyecto de escala mucho más contenida que las grandes franquicias que han definido buena parte de su carrera. Su estreno fue limitado y recaudó alrededor de US$41.000 mundialmente, según los registros disponibles.
Ese resultado no disminuye su importancia como experiencia industrial. Al contrario: muestra la enorme diferencia entre protagonizar una producción de cientos de millones de dólares y construir una película donde el riesgo financiero, la distribución y la audiencia funcionan bajo reglas completamente distintas.
Esa diferencia será fundamental si Saldaña decide dirigir.
Del cheque de una estrella al riesgo de una cineasta
La dimensión económica de este posible debut merece una lectura más cuidadosa que una simple estimación de cuánto podría ganar.
Las cifras de sus contratos anteriores muestran el valor que Saldaña ha adquirido como intérprete. Reportes de prensa sitúan en aproximadamente US$4 millones su salario por la primera Avatar, unos US$8 millones por Avatar: The Way of Water y hasta US$11 millones por Avengers: Endgame. Las cantidades exactas de sus contratos más recientes y cualquier participación en beneficios no son públicas.
Pero dirigir modifica radicalmente la ecuación. Una actriz de su nivel puede negociar un caché determinado por su capacidad para atraer financiación, talento y audiencia. Una directora debutante, incluso cuando es una estrella internacional, entra en otro mercado: el valor del proyecto depende del guion, presupuesto, financiación, preventas, festivales, distribuidor y potencial comercial.
Lo que sí puede analizarse es la estructura de oportunidad.
Si Saldaña optara por un largometraje independiente de presupuesto medio o contenido, podría tener acceso a un tipo de financiación mucho más compatible con el circuito de festivales que con el modelo de blockbuster. Una película de ese perfil podría encontrar valor económico no solamente en taquilla, sino también en ventas internacionales, plataformas de streaming, derechos territoriales y recorrido por festivales.
Y existe una diferencia crucial: el primer largometraje de una directora reconocida por su trayectoria como actriz puede tener un valor de mercado incluso antes de estrenarse, simplemente por la combinación de nombre, financiación potencial y atención mediática.
Lo que James Cameron le enseñó sin enseñarle a dirigir
Saldaña ha hablado en distintas ocasiones sobre la influencia que Cameron tuvo en su carrera. Su admiración por el director se remonta incluso a antes de Avatar, cuando quedó impresionada por la construcción de personajes femeninos en The Terminator.
La relación profesional adquirió otra dimensión cuando llegó Neytiri.
Avatar no solo transformó la escala de su carrera. También la introdujo en una forma de producción donde la actuación, la captura de movimiento, el diseño visual y la tecnología cinematográfica están profundamente integrados.
La primera película recaudó más de US$2.900 millones en todo el mundo, mientras Avatar: The Way of Water superó los US$2.300 millones. Avatar: Fire and Ash añadió otro capítulo a una franquicia que continúa con Avatar 4 y Avatar 5, previstas para 2029 y 2031.
Para una eventual directora, haber trabajado dentro de una maquinaria creativa de esa magnitud constituye una experiencia poco habitual.
La pregunta ahora es qué hará con ella cuando ya no tenga que interpretar las instrucciones de otra persona.
Suscríbete a la revista y regístrate a nuestros newsletters para recibir el mejor contenido en tu buzón de entrada.
Seguir leyendo
Tags:
Lo más visto en Revista Mercado
Brand Content
Tecnología al servicio agrícola
Brand Content
Evolución con propósito
Brand Content
Un legado sin fronteras
Brand Content
Calidad que genera confianza
Brand Content
La siembra como inversión
Brand Content
Eficiencia que evoluciona
Análisis para suscriptores
Exclusivo Suscriptores
¿Es China ahora la gran potencia mundial del petróleo?
Exclusivo Suscriptores
¿Es la IA abierta de China una alternativa a la de Estados Unidos o una nueva dependencia?
Exclusivo Suscriptores
Estrategia de IA: cómo evitar la trampa de la urgencia en las empresas
Exclusivo Suscriptores