Google DeepMind y su polémica por la contratación con IA
Advertisement
Home
Devices

Por qué tu currículum podría ser descartado injustamente: El fallo que reveló el propio equipo de IA de Google

Una advertencia interna de Google DeepMind expuso una contradicción dentro de sus propios procesos de contratación. Mientras la compañía desarrolla herramientas de inteligencia artificial para hacer más eficiente la selección de candidatos, uno de sus equipos recomienda utilizar una vía alternativa para garantizar que determinados currículums sean revisados por una persona.

Brazo robótico con sello de “REJECTED” sobre un currículum impreso en un escritorio, representando el rechazo automatizado de candidatos mediante inteligencia artificial.

Foto: La escena simboliza cómo los sistemas automatizados de selección pueden influir en la evaluación de candidatos y plantea dudas sobre posibles sesgos en las herramientas de IA aplicadas al reclutamiento.

Avatar del autor
DIGITAL EDITOR

El problema surge porque el primer filtro de una candidatura puede ocurrir antes de que un reclutador llegue a leerla. El equipo de AGI Safety and Alignment, enfocado en investigar los riesgos de los sistemas avanzados de inteligencia artificial, comenzó a solicitar a candidatos de ciertos puestos un formulario adicional para reducir la posibilidad de que sus CV sean descartados automáticamente o sufran retrasos en el proceso.

Te puede interesar: Terafab: por qué Elon Musk construye una fábrica de chips cinco veces mayor que el edificio más grande del mundo

La advertencia plantea una pregunta cada vez más relevante en el mercado laboral. ¿Qué sucede cuando la tecnología creada para agilizar la contratación termina dejando fuera a candidatos cualificados? El caso de Google DeepMind pone sobre la mesa los límites y desafíos de delegar decisiones de selección en sistemas automatizados.

Cuando el primer “no” no lo dice una persona

Los sistemas automatizados de contratación no funcionan todos de la misma manera. Algunas empresas utilizan herramientas capaces de clasificar candidatos, mientras que otras emplean sistemas que buscan determinadas palabras clave, comparan habilidades con los requisitos de una vacante o ayudan a organizar grandes volúmenes de solicitudes.

La lógica detrás de estas herramientas es comprensible. Una empresa que recibe cientos o incluso miles de currículums necesita alguna forma de reducir el volumen antes de pasar a una revisión humana. El problema aparece cuando ese primer filtro puede determinar quién avanza y quién queda fuera sin que una persona haya tenido la oportunidad de conocer realmente su trayectoria.

Google también ha desarrollado y promocionado herramientas de inteligencia artificial dirigidas al área de recursos humanos. Estas pueden ayudar a evaluar currículums, elaborar ofertas de empleo y anticipar necesidades de contratación, una muestra de cómo la IA está ganando espacio en procesos que durante años dependieron principalmente de la intervención humana.

Te puede interesar: Google eleva su gasto de capital en 2026 a US$ 205,000 millones impulsado por la IA

Google niega que sus sistemas filtren candidatos incorrectamente

La compañía, sin embargo, ha rechazado la idea de que sus sistemas estén descartando candidatos de manera incorrecta.

Un portavoz de Google DeepMind explicó que el objetivo es contratar al talento más cualificado y señaló que el formulario creado por el equipo permite que los currículums lleguen directamente a sus integrantes, pasando por encima de la revisión habitual del reclutador. También remarcó que no existen “atajos” para conseguir un empleo en la compañía.

La diferencia puede parecer pequeña, pero resulta importante. Google no ha reconocido públicamente que su inteligencia artificial esté rechazando de forma sistemática a buenos candidatos. Lo que quedó expuesto es algo más concreto. Un equipo especializado en seguridad de IA considera que vale la pena tomar precauciones para asegurarse de que determinadas aplicaciones lleguen directamente a ojos humanos.

Ese detalle también revela una de las principales tensiones que acompañan la incorporación de inteligencia artificial al mercado laboral. La misma tecnología que promete hacer más rápidos y eficientes los procesos puede generar nuevas dudas sobre cómo se toman las decisiones y quién termina teniendo la última palabra.

La IA también está cambiando la forma de preparar un CV

La transformación no ocurre únicamente del lado de las empresas. Los candidatos también están recurriendo a la inteligencia artificial para crear currículums, cartas de presentación y respuestas para procesos de selección en cuestión de minutos.

Esto está creando una nueva dinámica entre candidatos y sistemas automatizados. Mientras las empresas utilizan IA para identificar perfiles y organizar sus procesos de contratación, algunos aspirantes intentan entender cómo funcionan esos filtros para aumentar sus posibilidades de superar la primera barrera.

El propio equipo de DeepMind parece estar atento a ese fenómeno. El formulario incluye además una recomendación para no depender de respuestas generadas por modelos de lenguaje. La razón es bastante sencilla y, al mismo tiempo, reveladora. Quienes revisan las aplicaciones pueden terminar encontrándose con textos demasiado parecidos entre sí, especialmente cuando los candidatos recurren a las mismas herramientas y fórmulas para presentar su experiencia.

Te puede interesar: ¿Cómo hace Google para que tu teléfono Android avise de un terremoto antes de sentirlo?

El verdadero reto es encontrar el equilibrio

El caso de Google DeepMind deja una pregunta que va mucho más allá de una sola compañía. ¿Hasta dónde debería llegar la automatización cuando está en juego la oportunidad laboral de una persona?

La inteligencia artificial puede ahorrar tiempo, ordenar información y ayudar a los equipos de recursos humanos a manejar cantidades enormes de solicitudes. Sin embargo, evaluar una trayectoria profesional no siempre consiste en encontrar coincidencias entre palabras o comprobar si un currículum cumple con una lista de requisitos.

Hay contexto, potencial y experiencias que no siempre encajan en una categoría. También existen cambios de carrera, habilidades adquiridas fuera de los caminos tradicionales y perfiles que pueden aportar valor aunque su experiencia no esté escrita exactamente de la forma que espera un algoritmo.

El desafío, por tanto, no parece estar en elegir entre personas o máquinas, sino en encontrar una combinación que permita aprovechar las ventajas de la tecnología sin convertirla en una barrera invisible para quienes buscan una oportunidad.

Suscríbete a la revista y regístrate a nuestros newsletters para recibir el mejor contenido en tu buzón de entrada.

Lo más visto en Revista Mercado


Análisis para suscriptores


M

Exclusivo Suscriptores

Hugo Boss: por qué Mike Ashley busca tomar el control de la marca

M

Exclusivo Suscriptores

Terafab: por qué Elon Musk construye una fábrica de chips cinco veces mayor que el edificio más grande del mundo

M

Exclusivo Suscriptores

El Congreso podría devolver a Trump una amplia autoridad arancelaria tras el fallo de la Corte Suprema

M

Exclusivo Suscriptores

Inteligencia artificial crea nuevos virus: 16 genomas diseñados por IA resultaron viables

M

Exclusivo Suscriptores

Inflación global: ¿cuánto podría subir si continúa la crisis en el estrecho de Ormuz?

Artículos patrocinados


Más de Devices


MÁS MERCADO,

DIRECTO A TU INBOX

Suscríbete y recibe noticias, análisis y contenidos exclusivos.

Al suscribirte, aceptas recibir comunicaciones de Revista Mercado y confirmas que has leído nuestros Términos y Condiciones y nuestra Política de Privacidad.
Elige una lista

¿Dónde deseas guardar ?