Los antidepresivos podrían convertirse en inmunoterapia oncológica
La intersección entre la neurociencia y la oncología ha dado un giro inesperado. Investigadores de la Universidad de California (UCLA) han publicado un estudio en la prestigiosa revista Cell que podría cambiar radicalmente nuestra comprensión de la relación entre salud mental y cáncer. Según los hallazgos, los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS), una clase de antidepresivos ampliamente prescrita, tienen el potencial de convertirse en aliados clave del sistema inmunitario en la lucha contra el cáncer.
Estos fármacos, como el fluoxetina (Prozac) o el citalopram, llevan décadas en el mercado y son conocidos por aumentar los niveles de serotonina, la llamada «hormona de la felicidad». Pero ahora se sabe que su impacto va mucho más allá del cerebro.
“Descubrimos que los ISRS no solo alivian la depresión, sino que también revitalizan las células T del sistema inmune, permitiéndoles combatir tumores con mayor eficacia”, explica la doctora Lili Yang, autora principal del estudio y miembro del Eli and Edythe Broad Center for Regenerative Medicine en UCLA.
La serotonina: un actor subestimado en la inmunoterapia
Tradicionalmente relacionada con el estado de ánimo, la serotonina también desempeña un papel esencial en la digestión, el metabolismo y, sorprendentemente, en la regulación inmunitaria. En investigaciones previas, el equipo de UCLA observó que ciertas enzimas, como la MAO-A, degradaban la serotonina en las células T cuando éstas detectaban tumores, debilitando así su capacidad defensiva.
En 2021, el grupo demostró que inhibidores de la MAO mejoraban la respuesta inmunológica antitumoral en modelos animales. Sin embargo, su uso clínico es limitado debido a sus numerosos efectos adversos e interacciones. Fue entonces cuando decidieron enfocarse en SERT, una proteína clave en el transporte de serotonina y blanco directo de los ISRS.
Quizás te pueda interesar: Niños con autismo y animales terapéuticos: un vínculo que sana sin palabras
Efectividad de los antidepresivos en múltiples tipos de cáncer
El estudio evaluó la eficacia de los ISRS en modelos de cáncer humano y murino, incluyendo melanoma, mama, próstata, colon y vejiga. Los resultados fueron consistentes y contundentes: los antidepresivos redujeron el tamaño de los tumores en más del 50% y reactivaron la función de las células T citotóxicas (o células T asesinas), esenciales en la destrucción de células cancerígenas.
“Los ISRS actuaron como una especie de vitamina emocional para las células T, permitiéndoles resistir el entorno hostil del tumor y recuperar su fuerza combativa”, afirma Bo Li, coautor del estudio.
Además, cuando los ISRS se combinaron con inmunoterapias existentes, como los anticuerpos anti-PD-1, se observaron tasas de remisión completas en algunos ratones. Esto sugiere una sinergia poderosa que podría ampliar la eficacia de tratamientos que hoy solo funcionan en un número limitado de pacientes (menos del 25%).
¿Una oportunidad ya presente en la clínica?
Uno de los datos más relevantes desde el punto de vista de salud pública es que alrededor del 20% de los pacientes oncológicos ya consume antidepresivos ISRS por motivos psiquiátricos. Este escenario ofrece una oportunidad única para analizar retrospectivamente si este subgrupo presenta mejores desenlaces clínicos.
Desde el punto de vista regulatorio y económico, esta potencial doble función de los ISRS es especialmente atractiva. Al tratarse de fármacos aprobados y de bajo costo, su implementación en oncología sería mucho más rápida y accesible que la de una nueva molécula.
Quizás te pueda interesar: Dormir con cinta en la boca: la moda de TikTok que podría ponerte en riesgo
Valor para el ecosistema de negocios de la salud
Este hallazgo representa un punto de inflexión no solo científico, sino estratégico para la industria farmacéutica y los sistemas de salud. La posibilidad de reutilizar moléculas existentes con nuevas indicaciones podría optimizar recursos, acelerar procesos regulatorios y ofrecer soluciones más costo-efectivas a pacientes y aseguradoras. Las terapias combinadas de ISRS e inmunoterapia podrían ser incorporadas a protocolos estándar, ampliando las opciones terapéuticas en centros oncológicos públicos y privados.
Empresas biotecnológicas ya están explorando alianzas con laboratorios productores de ISRS para desarrollar formulaciones adaptadas al contexto oncológico, mientras investigadores en Asia y Europa replican los estudios de UCLA en cohortes humanas.
Más allá de sus efectos en la salud mental, los ISRS podrían tener un lugar crucial en la oncología del siglo XXI. El reto ahora es validar estos resultados en ensayos clínicos en humanos y comprender a profundidad los mecanismos moleculares detrás de esta conexión inesperada entre serotonina, sistema inmune y cáncer. En el cruce entre neurociencia y medicina regenerativa, estamos, posiblemente, ante una revolución silenciosa.
Suscríbete a la revista y regístrate a nuestros newsletters para recibir el mejor contenido en tu buzón de entrada.
Más Mercado
Con tu suscripción de Mercado, accedes a una experiencia premium dentro de nuestra plataforma web y a todo lo que The New York Times tiene para ofrecer.
Incluye: News, Games, Cooking, Audio, Wirecutter y The Athletic.
¿Ya eres miembro? Inicia sesión
Mensual
Anual
Digital
Menos de RD$ 500 al mes
RD$5,500 / año
Cobro único el primer año, luego RD$ 9,900 / año.
SuscríbeteSemestral
Digital
RD$3,575 / semestral
Cobro semestral. Primer año RD$ 3,575; luego RD$ 6,435 / semestre.
SuscríbeteTodo lo que incluye tu suscripción:
Seguir leyendo
Lo más visto en Revista Mercado
Análisis para suscriptores
Exclusivo Suscriptores
La caída en bolsa de IBM reabre la mayor duda sobre la inteligencia artificial
Exclusivo Suscriptores