AstraZeneca negocia una megafusión de US$ 400.000 millones con Bristol Myers Squibb
La farmacéutica británica AstraZeneca mantiene conversaciones con la estadounidense Bristol Myers Squibb (BMS) para una posible fusión valorada en cerca de 400,000 millones de dólares, una operación que, de concretarse, se convertiría en una de las mayores transacciones de la historia del sector farmacéutico.
Según reveló el Financial Times y confirmaron posteriormente diversas fuentes del mercado, ambas compañías han mantenido contactos preliminares durante los últimos meses para evaluar una combinación empresarial que daría lugar al cuarto grupo farmacéutico más valioso del mundo por capitalización bursátil.
Las negociaciones siguen en una fase preliminar
Por el momento, ninguna de las compañías ha confirmado oficialmente la existencia de un acuerdo.
Las conversaciones continúan siendo exploratorias y todavía existe la posibilidad de que no lleguen a materializarse en una operación definitiva.
Reuters indicó que no ha podido confirmar si las negociaciones siguen activas actualmente, mientras que tanto AstraZeneca como Bristol Myers Squibb han evitado realizar comentarios públicos sobre la información publicada.
Nacería uno de los gigantes mundiales del sector
Antes de conocerse la noticia, AstraZeneca estaba valorada en alrededor de 264,000 millones de dólares, mientras que Bristol Myers Squibb tenía una capitalización cercana a los 133,000 millones.
La combinación de ambas compañías daría lugar a un grupo con una valoración próxima a los 400,000 millones de dólares, situándolo entre las farmacéuticas más importantes del planeta.
Además, diversos analistas consideran que la empresa fusionada podría convertirse en una de las mayores del mundo por volumen de ingresos dentro del sector sanitario.

El mercado recibe la noticia con cautela
La reacción de los inversores fue inmediata.
Las acciones de AstraZeneca llegaron a caer más de un 6 % en Londres tras conocerse la información, mientras que los títulos de Bristol Myers registraron fuertes avances en las operaciones previas a la apertura de Wall Street.
Muchos analistas se mostraron sorprendidos por la posible operación y cuestionaron su lógica estratégica.
Algunos expertos consideran que AstraZeneca ya dispone de una sólida trayectoria de crecimiento y de una potente cartera de medicamentos, por lo que no necesitaría una adquisición transformadora de esta magnitud.
La oncología sería el gran motor de la operación
Uno de los principales atractivos de una eventual fusión reside en el negocio oncológico de ambas compañías.
AstraZeneca se ha convertido durante los últimos años en uno de los líderes mundiales en tratamientos contra el cáncer. Solo en 2025, sus medicamentos oncológicos generaron alrededor de 25.000 millones de dólares en ventas, casi la mitad de sus ingresos totales.
Por su parte, Bristol Myers Squibb también posee una posición relevante en este mercado. Más del 40 % de sus ingresos recientes proceden de medicamentos oncológicos, incluyendo algunas de las terapias más conocidas de la industria.
La unión de ambos negocios crearía una de las mayores plataformas de investigación y desarrollo de tratamientos contra el cáncer a nivel mundial.
AstraZeneca busca reforzar su presencia en Estados Unidos
La posible operación encaja con la estrategia impulsada por Pascal Soriot, consejero delegado de AstraZeneca desde hace más de una década.
Durante su gestión, el valor de mercado de la compañía se ha multiplicado y la farmacéutica ha reforzado de forma notable su presencia internacional.
Estados Unidos representa actualmente cerca de la mitad de los ingresos de AstraZeneca, y la compañía ha anunciado inversiones multimillonarias para incrementar su capacidad de investigación y fabricación en ese mercado.
La adquisición de Bristol Myers Squibb consolidaría aún más su posición en el principal mercado farmacéutico del mundo.
Los obstáculos regulatorios podrían ser importantes
Aunque financieramente la operación es posible, los expertos advierten que el principal desafío podría llegar desde los organismos reguladores.
La fuerte presencia de ambas compañías en oncología y otras áreas terapéuticas podría generar preocupaciones sobre competencia en distintos segmentos del mercado.
Especialistas en derecho antimonopolio consideran probable que las autoridades estadounidenses examinen con especial atención cualquier acuerdo de esta magnitud y exijan posibles desinversiones o ventas de activos.
El objetivo de crecimiento de AstraZeneca
AstraZeneca se ha fijado una ambiciosa meta de alcanzar 80,000 millones de dólares en ingresos anuales para 2030, frente a los 58,700 millones obtenidos durante el último ejercicio.
El crecimiento futuro dependerá en gran medida del mercado estadounidense, así como del éxito de sus nuevos medicamentos y tratamientos innovadores.
En este contexto, una fusión con Bristol Myers Squibb podría acelerar significativamente el cumplimiento de esos objetivos, aunque también supondría asumir riesgos operativos, regulatorios y financieros considerables.
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