¿Qué vio Mamdani en el comercio dominicano de Nueva York para convertirlo en política económica?
El homenaje del alcalde de Nueva York a la comunidad dominicana llegó menos de un mes después de que la Alcaldía presentara una reforma para reducir las trabas regulatorias al comercio, tras seis meses de consultas con empresarios. Entre los sectores contemplados por las nuevas medidas se encuentran precisamente aquellos en los que los empresarios dominicanos han alcanzado una presencia considerable.
Foto: Zohran Mamdani, alcalde de Nueva York, ha puesto el foco en la comunidad y el comercio dominicano de la ciudad. El empresariado de la diáspora dominicana gana peso económico y abre nuevas oportunidades de conexión comercial con República Dominicana.
Las consultas identificaron problemas recurrentes: demoras en la apertura de un negocio, incertidumbre respecto de los requisitos e inconsistencias en la fiscalización. La Alcaldía combinó seis meses de conversaciones con empresarios y asociaciones con una encuesta respondida por más de 500 propietarios de los cinco condados. Ese proceso alimentó OPEN for Small Business, un paquete de más de 50 cambios y propuestas regulatorias dirigido a unos 180,000 pequeños negocios de Nueva York.
OPEN interviene en permisos, inspecciones, sanciones y otros procedimientos que pueden retrasar una apertura o complicar la operación diaria. La Alcaldía busca reducir determinados costos administrativos, así como las horas perdidas entre agencias y la incertidumbre que generan reglas difíciles de interpretar o de aplicar de manera consistente.
La ciudad ya había intentado reducir cargas regulatorias sobre las empresas en iniciativas anteriores. Con OPEN, la nueva Alcaldía vuelve a ese problema tras escuchar directamente a los propietarios que lo enfrentan en su operación cotidiana. Permisos, inspecciones y sanciones aparecen así no solo como trámites administrativos, sino también como costos que pueden afectar la actividad económica de miles de negocios.
En sectores donde los empresarios dominicanos tienen una presencia importante, esa revisión abre una pregunta más amplia: cuánto pesa realmente su comercio en Nueva York y qué capacidad ha desarrollado a esa escala.

Miles de comercios, pero sin una medición oficial
En una estimación gremial publicada en 2022, la United Bodegas of America (UBA) calculó que empresarios dominicanos eran propietarios de unos 12,000 de los 20,000 establecimientos de comercio de proximidad que identificaba entonces en Nueva York. Dos años después, su presidente, Radhamés Rodríguez, situó entre 60,000 y 70,000 empleos los asociados a ese segmento comercial. Ambas cifras son estimaciones de la organización y describen momentos distintos, por lo que no deben leerse como un censo actualizado de 2026.
En los supermercados independientes, empresarios dominicanos negocian con fabricantes y distribuidores y deciden qué productos llegan finalmente al consumidor. La National Supermarket Association (NSA), con una importante participación de empresarios dominicanos, representa una extensa red de establecimientos. Esa infraestructura ya se utiliza para acercar productos y exportadores dominicanos al mercado estadounidense. El valor de la red no está únicamente en lo que vende: también influye en qué proveedores consiguen acceso a esos puntos de venta.
UBA y la NSA abarcan segmentos diferentes, por lo que sus cifras no pueden sumarse como si formaran un censo único del comercio dominicano. En las fuentes públicas revisadas tampoco aparece una base que reúna ambos universos según el origen nacional de sus propietarios. La escala puede seguirse, en cambio, desde varias partes del mercado: comercio de proximidad, supermercados, empleo y distribución.
Esa red también ha creado relaciones fuera del propio comercio. Banreservas suscribió, junto con UBA, el Consulado General de República Dominicana en Nueva York y otra organización empresarial, un acuerdo de inclusión y educación financiera dirigido a comerciantes, trabajadores y dominicanos vinculados a esas organizaciones. UBA aparece allí como contraparte de una institución financiera, no solamente como agrupación de propietarios dispersos.
Cuando Zohran Mamdani organizó su equipo de transición, incorporó a Radhamés Rodríguez al comité de Small Businesses & MWBEs, uno de los grupos creados para aportar información sobre personal, desarrollo de políticas e implementación. La página oficial de la transición identifica a Rodríguez como representante de UBA.
El documento oficial de OPEN for Small Business no atribuye a UBA una medida concreta de la reforma. Lo que sí está documentado es que uno de sus dirigentes tuvo acceso formal al proceso de transición antes de que la Alcaldía presentara OPEN. El comercio dominicano no llegó a la nueva Alcaldía únicamente como un conjunto numeroso de negocios sujeto a las reglas de la ciudad; llegó también con representación organizada dentro de la discusión sobre la política para las empresas.
SBS y la revisión de permisos, inspecciones y sanciones
La Orden Ejecutiva 11 llevó la revisión a siete agencias municipales, encargadas de inventariar sus tarifas y sanciones civiles y proponer cuáles podían reducirse o eliminarse. El Departamento de Servicios para Pequeñas Empresas de Nueva York (SBS) y la oficina de la vicealcaldesa para la Justicia Económica coordinaron después las consultas con empresarios que alimentarían OPEN.
Mamdani nombró al frente de SBS a Kenny Minaya, hijo de inmigrantes dominicanos cuyos padres llevan más de cuatro décadas operando una panadería en Inwood. Minaya llegaba además desde el Departamento de Protección al Consumidor y al Trabajador (DCWP), donde había ejercido como primer comisionado adjunto. La experiencia de esas reglas formaba parte tanto de su trayectoria pública como de la historia empresarial de su familia.

Fuente de la imagen: New York Hispano.
Durante las consultas con empresarios, propietarios de comercios de alimentos y supermercados describieron requisitos difíciles de interpretar, gestiones repartidas entre distintas agencias y sanciones por infracciones que podían corregirse en el momento. Julie Su, vicealcaldesa para la Justicia Económica, señaló que esas conversaciones influyeron en las medidas que terminaron incorporándose a OPEN.
Una regla puede parecer menor hasta que obliga al propietario a perder horas entre agencias, retrasa una apertura o convierte un error corregible en una multa. OPEN intenta reducir esas fricciones. La relevancia económica de la reforma dependerá de cuánto tiempo y dinero consiga devolver a los negocios, una diferencia que solo puede apreciarse al examinar sus medidas una por una.
¿Qué cambia realmente OPEN for Small Business?
OPEN for Small Business combina medidas ordenadas mediante la Orden Ejecutiva 18 con reformas sectoriales que todavía deben desarrollarse o implementarse. Entre estas últimas está la propuesta de eliminar la Stoop Line Stand License, exigida a determinados establecimientos que venden frutas, vegetales, bebidas, flores u otros productos inmediatamente frente a su local. La tarifa vigente varía según los productos y el período de solicitud; para determinadas categorías es de US$200 por una licencia válida hasta 24 meses.
El paquete también plantea reducir de US$110 a cero durante doce meses la tarifa de registro de determinados equipos de cocina ante el Departamento de Protección Ambiental y bajar de US$600 a US$500 el máximo de tres sanciones relacionadas con seguridad alimentaria. Son ahorros reales, aunque pequeños frente a los gastos habituales de una empresa.
Con el salario mínimo de Nueva York en US$17 por hora, cinco trabajadores a tiempo completo representan US$176,800 al año solamente en salarios, antes de impuestos de nómina, beneficios u horas extras. La comparación no describe la plantilla promedio de estos comercios; sirve para poner las rebajas regulatorias en escala. Una licencia o una multa menor puede aliviar un gasto, pero difícilmente modifica por sí sola la estructura financiera del negocio.
La Orden Ejecutiva 18 entró en vigor inmediatamente, aunque varias de sus disposiciones tienen plazos posteriores de implementación. Entre las acciones que ordena está ampliar NYC BEST para que los negocios que buscan abrir puedan contar con un gestor dedicado que los acompañe en licencias, permisos e inspecciones. Otras obligaciones, como la distribución ampliada de la Carta de Derechos de los Propietarios durante las inspecciones y parte de las medidas de capacitación y seguimiento, comienzan en fechas posteriores establecidas por la propia orden.
OPEN también propone períodos de corrección para determinadas infracciones del comercio de alimentos. Un permiso que retrasa la apertura obliga a seguir pagando alquiler, servicios y otros gastos antes de que entre el primer dólar por ventas. Reducir esas esperas, evitar recorridos innecesarios entre agencias y permitir que ciertos errores puedan subsanarse antes de terminar en una sanción puede tener un efecto económico mayor que ahorrar unos cientos de dólares en tarifas.
OPEN puede abaratar la relación de una empresa con la Alcaldía sin abaratar por sí sola el costo de hacer negocios en Nueva York. La misma Orden Ejecutiva 18 encarga a SBS presentar recomendaciones sobre alquiler comercial, seguros y servicios públicos, gastos que quedan fuera de la simplificación de permisos e inspecciones. La reforma puede reducir parte del costo de navegar las reglas municipales mientras las cargas más pesadas de operar un negocio requieren respuestas diferentes.
La diáspora dominicana también construye mercado
Aun con esas cargas, algunas empresas que encontraron uno de sus primeros mercados en la comunidad dominicana lograron crecer mucho más allá de ese punto de partida. Cibao Meat Products, fundada en 1969, comenzó a producir en Washington Heights y sus primeros productos ganaron aceptación entre consumidores dominicanos. El aumento de la demanda impulsó su expansión y, décadas después, la compañía fue adquirida por Tropical Cheese Industries, respaldada por Avance Investment Management y AUA Private Equity.
En el NSA Trade Show, MercaSID anunció un acuerdo con Iberia Foods para llevar Aceite Crisol a más de 800 establecimientos Walmart en el este de Estados Unidos. La operación no permite atribuir esa expansión a la diáspora, pero sí muestra lo que puede ocurrir en un entorno donde productores dominicanos, distribuidores y grandes compradores coinciden alrededor de una misma red comercial.
ProDominicana también ha utilizado esa plataforma para presentar empresas dominicanas ante compradores y distribuidores estadounidenses. A esa relación se suma el acuerdo entre INDEX y la NSA, que conecta programas dirigidos a la diáspora con una red de más de 1,000 supermercados independientes y contempla iniciativas empresariales, educativas y sociales.
El Banco Central publica estadísticas periódicas sobre las remesas, mientras el Registro Sociodemográfico del INDEX permite caracterizar a la población dominicana residente en el exterior. Para una empresa que produce en República Dominicana, las relaciones construidas por empresarios establecidos en Estados Unidos pueden aportar algo diferente: conocimiento del mercado, acceso a compradores, vínculos con distribuidores y canales de entrada que requieren años para desarrollarse desde cero.
Mamdani encontró un empresariado que ya había acumulado escala, organización y representación suficientes para estar presente en la discusión sobre las reglas que afectan su actividad. OPEN for Small Business no fue diseñada para los dominicanos y la evidencia disponible no permite atribuirles medidas concretas de la reforma. Sí permite documentar que, cuando la nueva Alcaldía revisó permisos, inspecciones y sanciones, parte de ese comercio ya contaba con asociaciones y representantes incorporados a instancias vinculadas con la política para las empresas.
Para República Dominicana, esa base empresarial ofrece una posibilidad adicional. El capital construido por su diáspora no se limita al dinero que regresa al país: también reside en empresas, relaciones comerciales y acceso a mercados desarrollados durante décadas en Estados Unidos. Convertir esas conexiones en compradores, alianzas, exportaciones e inversión puede ampliar las oportunidades de crecimiento de empresas dominicanas y hacer que el desarrollo empresarial de la diáspora tenga efectos económicos también dentro del país.
Fuentes de información: Alcaldía de Nueva York, SBS, United Bodegas of America (UBA), National Supermarket Association (NSA), Banco Central de la República Dominicana, ProDominicana, Grupo SID, Cibao Meat Products y Tropical Cheese Industries.
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