El nuevo mapa de los millonarios: ¿a dónde se está mudando la riqueza mundial?
La riqueza ya no tiene una dirección fija. En 2026, millonarios y grandes patrimonios están cambiando de residencia, diversificando países y buscando ciudades que combinen seguridad, oportunidades de inversión, ventajas fiscales y calidad de vida.
Foto: Los nuevos polos de riqueza mundial impulsan el crecimiento de ciudades con grandes desarrollos inmobiliarios, centros financieros y estilos de vida de lujo.
Durante décadas, Nueva York, Londres, París o Hong Kong fueron casi sinónimos de poder económico. Eran los lugares donde se concentraban las grandes fortunas, los bancos de inversión, las sedes corporativas y los mercados que movían buena parte del capital mundial.
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La magnitud de este movimiento ayuda a entender mejor el fenómeno. Después de que unos 142,000 millonarios cambiaran de país en 2025, las proyecciones apuntan a que hasta 165,000 podrían hacerlo durante 2026, lo que marcaría un máximo histórico. En este tipo de mediciones se considera millonario a quien posee al menos US$1 millón en patrimonio líquido invertible.
El Golfo sigue ganando terreno
En este nuevo escenario, Emiratos Árabes Unidos se ha consolidado como uno de los principales destinos para los grandes patrimonios a nivel mundial, impulsado especialmente por Dubái y Abu Dabi. En 2025, el país proyectó la llegada neta de unos 9,800 millonarios, acompañados por aproximadamente US$63,000 millones en patrimonio.
El atractivo responde a una combinación de factores que resulta especialmente relevante para empresarios e inversionistas. Un entorno fiscal competitivo, la conectividad internacional, una infraestructura moderna, un sólido mercado inmobiliario de lujo y los programas de residencia forman parte de una estrategia orientada a atraer capital y talento internacional.
Aun así, el contexto regional también introduce nuevos elementos en las decisiones de las grandes fortunas. La incertidumbre geopolítica en Medio Oriente está llevando a algunos residentes adinerados a considerar alternativas de residencia y ciudadanía como una forma de proteger a sus familias y patrimonio, sin que esto implique necesariamente abandonar Emiratos. Al mismo tiempo, Arabia Saudita gana protagonismo gracias al crecimiento de su población millonaria y a sus esfuerzos por posicionar a Riad y Yeda como nuevos centros de negocios, inversión y gestión patrimonial.
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Singapur cambia de posición, pero no pierde relevancia
Mientras el Golfo gana espacio, Asia mantiene uno de sus principales referentes en Singapur. El país se consolida como uno de los destinos más atractivos para las personas con grandes patrimonios y lidera el nuevo índice de competitividad para la movilidad de grandes fortunas, con una puntuación de 79.5 sobre 100.
Su fortaleza no radica únicamente en el lujo o en su capacidad para atraer capital. La estabilidad institucional, la seguridad, la profundidad de sus mercados financieros y su conectividad internacional han convertido a Singapur en una alternativa cada vez más valorada por familias que buscan establecerse en un entorno predecible y con capacidad para sostener sus inversiones a largo plazo.
Para quienes cuentan con grandes recursos, elegir un nuevo lugar de residencia implica mucho más que adquirir una propiedad. La calidad educativa, los impuestos, la regulación, las oportunidades de inversión, la planificación sucesoria y la facilidad para desarrollar negocios también forman parte de una decisión que puede tener importantes consecuencias financieras y familiares.
Por eso, el movimiento internacional de grandes patrimonios no necesariamente supone romper con el país de origen. En muchos casos, las familias distribuyen sus intereses entre distintos mercados. Pueden establecer su residencia en un país, operar empresas desde otro y mantener inversiones o propiedades en diferentes destinos, creando una estructura patrimonial cada vez más global.
Miami, el nuevo imán estadounidense
Esta lógica también se refleja en Estados Unidos, que mantiene una amplia ventaja como el país con mayor número de millonarios del mundo. De acuerdo con el informe global de riqueza de UBS, cerca de 24 millones de personas en el país poseen un patrimonio de al menos US$1 millón, lo que representa aproximadamente el 40 % de los millonarios a nivel global.
Dentro del territorio estadounidense, Florida se ha consolidado como uno de los principales destinos para empresarios, ejecutivos y grandes fortunas. Ciudades como Miami y Palm Beach destacan por su clima, conectividad internacional, crecimiento financiero y tecnológico y, especialmente, por la ausencia de un impuesto estatal sobre la renta. Estos factores han contribuido a impulsar la llegada de capital y nuevos residentes de alto patrimonio.
Pero el crecimiento también tiene consecuencias visibles. Miami atraviesa una transformación marcada por el aumento de la riqueza y, al mismo tiempo, por una mayor presión sobre la vivienda. La creciente demanda de propiedades de lujo y el encarecimiento del mercado inmobiliario muestran cómo la llegada de grandes fortunas está redefiniendo la ciudad y ampliando las diferencias entre sus distintos sectores sociales.
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Europa todavía tiene cartas fuertes
Aunque nuevos destinos han ganado protagonismo, Europa continúa ocupando un lugar importante en el mapa de la movilidad internacional de grandes patrimonios. Italia, Suiza, Grecia y Portugal mantienen su atractivo entre los millonarios que buscan nuevas oportunidades y condiciones favorables para establecerse.
En 2025, Italia registró una entrada neta proyectada de 3,600 millonarios, mientras Suiza alcanzó los 3,000. Portugal y Grecia también se posicionaron entre los países europeos que lograron atraer nuevos residentes de alto patrimonio, según reportes
La situación es diferente en mercados como Reino Unido, Alemania y Francia, que enfrentan una mayor presión competitiva debido a cambios fiscales, incertidumbre económica y modificaciones en sus políticas. La tendencia deja claro que las prioridades de los grandes patrimonios están cambiando. Ya no se trata únicamente de vivir en una ciudad reconocida o prestigiosa, sino de encontrar un entorno que combine estabilidad, oportunidades, seguridad y calidad de vida.
La riqueza como estrategia de movilidad
El nuevo mapa mundial de la riqueza no significa que Londres, Nueva York, París o Hong Kong hayan dejado de ser importantes. Lo que ha cambiado es el escenario en el que compiten. Ahora deben hacerlo frente a una nueva generación de destinos que entendió que atraer grandes patrimonios requiere mucho más que tener dinero circulando.
La estabilidad, la conectividad, las oportunidades de inversión, la seguridad, las opciones de residencia y un entorno favorable para conservar y multiplicar el patrimonio se han convertido en factores determinantes.
Y mientras más incierto se vuelve el escenario internacional, más valor adquiere una posibilidad que hace algunas décadas parecía menos relevante para las grandes fortunas: poder elegir dónde vivir, dónde invertir y dónde proteger el patrimonio.
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