Héctor José Rizek Sued, empresario, mecenas y representante cultural de República Dominicana
La designación de Héctor José Rizek Sued como representante del sector cultural dentro del Consejo Nacional de Cultura, bajo el Decreto 461-26 emitido por el presidente Luis Abinader, reconoce una trayectoria marcada por el compromiso sostenido con la promoción del arte, la cultura y el patrimonio dominicano.
Foto: Una trayectoria que combina el liderazgo empresarial con el impulso sostenido al arte y la cultura dominicana llega al órgano que define las políticas culturales del Estado.
Héctor José Rizek Sued lleva años construyendo un mecenazgo que habla a través del impulso de diversas obras y representaciones artísticas, bajo el argumento de que la cultura no es un ornamento o decoración, sino una inversión estratégica cuya apuesta por la memoria, la sensibilidad y la permanencia, reivindica la cultura como una forma de construir el futuro.
Su incorporación al Consejo Nacional de Cultura, de carácter honorífico, suma al empresario al órgano encargado de contribuir a la definición y seguimiento de las políticas culturales del Estado, junto con representantes de instituciones públicas y de diversos sectores sociales, académicos, empresariales y territoriales. Este encargo formaliza un compromiso ejercido de facto desde hace más de una década.
Como miembro de la tercera generación de una familia que ha convertido al cacao dominicano en un producto de fama mundial, Héctor José heredó la pasión y la disciplina por el trabajo de su padre, don Héctor José Rizek Llabaly, el patriarca del cacao dominicano. Hoy en día, Rizek Sued es vicepresidente ejecutivo de Rizek Cacao S.A.S., empresa líder en la producción y exportación de cacao de alta calidad en República Dominicana.
El mecenazgo efectivo de Héctor José Rizek Sued
Si el perfil empresarial de Rizek Sued tiene solidez propia, es su dimensión cultural la que le otorga una singularidad poco frecuente en el empresariado dominicano. Su nombre aparece de forma recurrente detrás de los proyectos artísticos más ambiciosos que ha visto el país en los últimos años como impulsor y protagonista.
Una de las iniciativas más emblemáticas ha sido la exposición inmersiva «Tovar: Surrealismo Vivo» fue posible gracias a la iniciativa conjunta de la Fundación Iván Tovar y Héctor José Rizek, miembro de la misma. La muestra reunió a decenas de miles de visitantes en Plaza de España y extendió su período de exhibición original ante la respuesta del público. Rizek fue claro sobre las motivaciones que guiaron ese esfuerzo: consideraba que el país tenía una deuda pendiente con Iván Tovar y quería que esa deuda comenzara a saldarse.
Esta apuesta por el arte nacional quedó plasmada en una edición de revista Mercado titulada Filantropía 2.0. Un nuevo enfoque de la generosidad empresarial.

Después, «Tovar: Surrealismo Vivo» fue galardonada con el premio The Best of the Best otorgado por revista Mercado, a través de la edición de verano The Best of DR. La inmersiva «Iván Tovar: Surrealismo Vivo» contribuyó a democratizar el disfrute de las artes visuales y consiguió emocionar a todo el país con su forma de transmitir el legado pictórico del artista.

También asumió el mecenazgo del regreso de la escultura monumental «La Silla Adulta» a República Dominicana, donde resaltó la valía profesional de Tovar y subrayó que sus creaciones guardan la grandeza de los más destacados del mundo. Antes de su retorno al país, la obra de cuatro metros en acero inoxidable había conquistado uno de los escenarios más exigentes del mundo: Times Square, en Nueva York, donde permaneció tres meses a la vista de millones de personas, en el marco del centenario del primer manifiesto surrealista, a través de una alianza entre la Fundación Iván Tovar y la Times Square Alliance.
Quizás la dimensión más ambiciosa de Risek Sued con la obra de Tovar tuvo lugar en mayo de 2026,cuando la Fundación Iván Tovar inauguró en Venecia la exposición «Iván Tovar: Le Retour» como evento colateral oficial de la 61ª Bienal de Venecia, presentada en el Ex Istituto Idrografico. Durante el acto inaugural, Rizek Sued definió la muestra como un retorno simbólico y espiritual. Subrayó además el valor del mecenazgo y el coleccionismo como actos de responsabilidad cultural y preservación patrimonial, y señaló que la exposición es el resultado de una voluntad colectiva comprometida con proyectar internacionalmente el legado de Tovar.
En otro espacio, Rizek Sued presentó en el Centro Cultural Rainieri de Punta Cana la exposición «El mar como territorio». La colección tomó forma a lo largo de años de búsqueda junto a su esposa, Bethania Guerrero de Rizek, guiados por el deseo de rodear su vida familiar de obras capaces de inspirar belleza, pensamiento y nuevas formas de mirar la realidad.

Grupo Rizek, el conglomerado detrás del apoyo al arte y la cultura
Con más de un siglo de historia, la familia Rizek es sinónimo de excelencia, innovación y compromiso con República Dominicana, con una labor que trasciende generaciones y marca el rumbo del empresariado nacional.
La visión de don Héctor José Rizek Llabaly trascendió el cacao. Bajo su liderazgo y con la integración de sus hijos (Ela Sarah, Héctor José, Samir y Roxana), el grupo empresarial se diversificó hacia otros sectores estratégicos.
La familia ha incursionado en el mercado inmobiliario, en el mercado de valores con Parval puesto de bolsa e inversiones, y en el deporte profesional, con la adquisición de los equipos Gigantes del Cibao en béisbol y Los Indios de San Francisco en baloncesto. En 2019, Grupo Rizek adquirió las operaciones de Scotia Crecer AFP y Scotia Seguros en República Dominicana. El compromiso con la cultura cacaotera también se materializó en Kahkow Experience, un museo interactivo en la calle Las Damas de la Ciudad Colonial.
Héctor José Rizek ha sido protagonista de diversas ediciones de revista Mercado como Empresario del Año, Power Issue de Región Norte, el RD Country Report, además de su participación en el AgroTech Summit 2025, entre otras.

Esta diversificación convirtió al grupo en un conglomerado con impacto en múltiples áreas de la economía dominicana, que ha sabido mantener siempre la calidad y la innovación como ejes centrales.
En República Dominicana, la distancia entre el mundo de los negocios y el de la cultura ha sido históricamente amplia. Héctor José Rizek Sued la viene acortando desde hace más de una década, sin mandatos, solo con la convicción clara sobre el papel que le corresponde al empresariado en la construcción del patrimonio nacional.

La cultura y el arte dominicanos tienen por delante un futuro prometedor con la incorporación de Héctor José Rizek Sued al Consejo Nacional de Cultura. Su trayectoria como mecenas demuestra que el compromiso con el patrimonio nacional no requiere cargos para existir, pero sí se potencia cuando quienes lo ejercen tienen voz en la mesa donde se definen las políticas del Estado.
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