¿Quién gobernaría Paraguay si destituyen a Santiago Peña?
Advertisement
Home
Actualidad

¿Quién gobierna Paraguay si destituyen a Peña? Pedro Alliana, Cartes y lo que dice la Constitución

La crisis política que sacude a Paraguay ha colocado al presidente Santiago Peña frente a uno de los mayores desafíos de su administración: un posible juicio político que podría terminar con su salida del poder.

Fachada del Congreso Nacional de Paraguay en Asunción con banderas paraguayas

Foto: La fachada del Congreso Nacional de Paraguay, en Asunción, donde se tratan los proyectos para pagar a los ahorristas de Ueno Bank. Foto: FF MM, CC BY-SA 3.0.

Avatar del autor
DIGITAL EDITOR

El escándalo financiero de Ueno Bank, las divisiones dentro del Partido Colorado y el respaldo de figuras clave del oficialismo a la iniciativa han cambiado el panorama político del país.

En medio de la incertidumbre, una pregunta comienza a ganar protagonismo: ¿quién gobernaría Paraguay si Santiago Peña es destituido? La respuesta apunta directamente al vicepresidente Pedro Alliana, aunque el escenario también coloca bajo los reflectores al expresidente Horacio Cartes y su influencia dentro de la Asociación Nacional Republicana (ANR).

La Constitución paraguaya establece un mecanismo de sucesión presidencial que permite mantener la continuidad institucional ante una vacancia en el Ejecutivo. Sin embargo, el desenlace dependerá del desarrollo del juicio político y de las decisiones que adopten las autoridades legislativas.

Te puede interesar: Paraguay cierra Ueno Bank, congela el dinero de 2.9 millones de clientes y detiene a ocho directivos

El juicio político a Santiago Peña y la crisis dentro del oficialismo

El caso Ueno Bank se convirtió en el detonante de una crisis que trascendió el ámbito financiero. La decisión de intervenir y cerrar la entidad bancaria, junto con la investigación contra ocho de sus directivos, intensificó las críticas contra el Gobierno de Peña y abrió un nuevo frente de confrontación política.

La controversia también adquirió una dimensión institucional por los vínculos anteriores del mandatario con la entidad financiera.

Peña había sido accionista de Ueno Holding, relacionado con el grupo propietario del banco, aunque vendió sus participaciones en 2025.

El 5 de noviembre de 2026, la Cámara de Diputados analizaba el libelo acusatorio que plantea cinco causales para impulsar el juicio político contra el presidente.

El proceso ganó fuerza después de que sectores del propio oficialismo manifestaran su disposición a respaldarlo.

Uno de los acontecimientos más significativos fue el posicionamiento de Honor Colorado, bancada vinculada al expresidente Horacio Cartes, que confirmó su apoyo a la iniciativa.


También se sumaron legisladores que reclamaron la renuncia de Peña como alternativa a la condena política.

El senador Luis Pettengill aseguró que los votos necesarios para avanzar estaban disponibles, mientras que el diputado Hugo Meza afirmó que Peña le había comunicado que no renunciaría y que enfrentaría el procedimiento constitucional.

Este escenario representa un cambio importante en el equilibrio de poder del Partido Colorado. La crisis ya no enfrenta únicamente al Gobierno con sus adversarios políticos, sino que también evidencia una fractura dentro de las estructuras que respaldaron su llegada a la Presidencia.

Te puede interesar: Empresarios jefes de Estado: De hombres de negocios a líderes de naciones

Pedro Alliana: el vicepresidente que asumiría el poder

Si Santiago Peña pierde definitivamente la Presidencia, Pedro Alliana sería el primer llamado a ocupar el cargo, conforme al mecanismo de sucesión establecido en la Constitución paraguaya.


El artículo 234 de la Constitución contempla que el vicepresidente sustituya al presidente en situaciones de ausencia, impedimento o vacancia. Cuando se produce una vacancia definitiva, el vicepresidente completa el período presidencial correspondiente.

Esto significa que una eventual destitución de Peña no abriría automáticamente la puerta a una nueva elección presidencial.

Alliana asumiría la conducción del Ejecutivo para garantizar la continuidad del mandato, de acuerdo con las disposiciones constitucionales.

La posición del vicepresidente resulta especialmente relevante porque también enfrenta presiones dentro de su propio partido. Según el reporte de Última Hora, Alliana había decidido poner en pausa su precandidatura presidencial por el Partido Colorado para concentrarse en la crisis política.

Su eventual ascenso representaría un movimiento de gran importancia para el oficialismo. No solo tendría que administrar las consecuencias del escándalo de Ueno Bank, sino también recomponer las relaciones internas de una organización política que atraviesa un momento de tensión.

Además, tendría que enfrentar el desafío de recuperar la confianza pública, especialmente después de una crisis que involucra a millones de depositantes y que ha puesto bajo cuestionamiento la actuación de las instituciones financieras y gubernamentales.

Te puede interesar: EE. UU. abre la puerta para que Paraguay desarrolle energía nuclear con pequeños reactores

Horacio Cartes y el poder político detrás de la sucesión presidencial

Aunque Pedro Alliana sería el beneficiario directo de una eventual sucesión, Horacio Cartes aparece como uno de los protagonistas políticos más importantes de esta crisis.

El expresidente y actual titular de la ANR manifestó su respaldo al juicio político contra Peña, una decisión que evidencia el deterioro de su relación con el mandatario.

El posicionamiento de Cartes tiene especial relevancia por su influencia dentro del Partido Colorado y su capacidad para incidir en las decisiones de sectores legislativos que anteriormente respaldaban al Gobierno.

Su apoyo a la destitución introduce un elemento adicional en la disputa: la posibilidad de que el oficialismo reorganice sus fuerzas alrededor de un nuevo liderazgo presidencial.

En ese contexto, Alliana tendría que encontrar un equilibrio entre las responsabilidades constitucionales de su eventual presidencia y las dinámicas de poder dentro de la ANR.

La relación con Cartes podría convertirse en un factor determinante para la estabilidad política del nuevo Gobierno.

Sin embargo, una eventual sucesión no significa que el expresidente asumiría funciones ejecutivas ni que tendría atribuciones constitucionales sobre el nuevo mandatario.

La Presidencia correspondería a Alliana, mientras que la influencia política de Cartes dependería de su posición dentro del partido y de los acuerdos que se establezcan. Por ahora, el desenlace permanece condicionado al procedimiento legislativo.

Suscríbete a la revista y regístrate a nuestros newsletters para recibir el mejor contenido en tu buzón de entrada.

Lo más visto en Revista Mercado


Análisis para suscriptores


M

Exclusivo Suscriptores

Los resultados electorales en EE. UU. no garantizan que el crédito se abarate ¿Cómo prepararse para 2027?

M

Exclusivo Suscriptores

COP31: «El mercado impulsa la electrificación. Los gobiernos deben acelerar el paso.»

M

Exclusivo Suscriptores

Los humanos nunca volverán a crear algo como Wikipedia

M

Exclusivo Suscriptores

Coconut Grove, en Miami, atrae a las grandes fortunas ¿Cuánto vale la privacidad donde casi no queda terreno para construir?

M

Exclusivo Suscriptores

Los ganadores y perdedores de «Trumponomics»

Artículos patrocinados


Más de Actualidad


MÁS MERCADO,

DIRECTO A TU INBOX

Suscríbete y recibe noticias, análisis y contenidos exclusivos.

Al suscribirte, aceptas recibir comunicaciones de Revista Mercado y confirmas que has leído nuestros Términos y Condiciones y nuestra Política de Privacidad.
Elige una lista

¿Dónde deseas guardar ?