Ranking histórico de presidentes de EE. UU. que fueron asesinados o sufrieron atentados
La historia de Estados Unidos no se define solo por elecciones, reformas y guerras. También está marcada por episodios de violencia política extrema que tuvieron como objetivo a presidentes y candidatos presidenciales. Desde 1776, cuatro presidentes de EE. UU. murieron asesinados, mientras que varios más sobrevivieron a atentados que cambiaron de forma permanente la manera en que el país protege a sus líderes.
Por ese motivo, este ranking histórico de presidentes de EE. UU. que fueron asesinados o sufrieron atentados no busca establecer juicios morales. Más bien, ordena los hechos más graves según su impacto político, institucional y social. Además, el tema volvió a cobrar fuerza tras el reciente presunto atentado contra el expresidente Donald Trump, un episodio que reabrió el debate sobre la polarización política y la seguridad electoral en el país.
Nivel máximo de impacto: presidentes asesinados en funciones
En primer lugar, este ranking sitúa a los presidentes que murieron mientras ejercían el cargo. Estos crímenes sacudieron a la nación y provocaron profundas crisis políticas e institucionales.
Abraham Lincoln, el 16to presidente, encabeza esta lista. John Wilkes Booth lo asesinó el 14 de abril de 1865 en el Teatro Ford de Washington. El ataque ocurrió pocos días después del final de la Guerra Civil y estuvo ligado a su defensa de los derechos de las personas negras. Como resultado, su muerte se convirtió en el primer magnicidio presidencial y alteró de manera decisiva el proceso de reconstrucción nacional.
En segundo lugar, aparece James Garfield, el 20mo presidente. Un atacante le disparó el 2 de julio de 1881 en una estación de tren en Washington. Aunque resistió varias semanas, murió en septiembre por complicaciones médicas. Tras su muerte, el Gobierno impulsó cambios en la atención médica presidencial y en la administración pública.
Luego, en 1901, William McKinley, el 25to presidente, recibió disparos durante un acto público en Buffalo, Nueva York. Días después, una infección causada por las heridas terminó con su vida. Este hecho, a su vez, aceleró la consolidación del Servicio Secreto como organismo clave en la protección presidencial.
Finalmente, el magnicidio más recordado del siglo XX fue el de John F. Kennedy, el 35to presidente. Un tirador lo asesinó en Dallas en noviembre de 1963 mientras recorría la ciudad en caravana. Desde entonces, su muerte generó investigaciones, debates y un impacto mediático sin precedentes que aún persiste.
Te puede interesar: Estados Unidos puede negarte la entrada si tienes este contenido en tu celular, aunque tengas visa
Alto riesgo: atentados contra presidentes que sobrevivieron
En un segundo nivel, el ranking incluye a los presidentes que sufrieron atentados, pero lograron sobrevivir, aunque algunos quedaron con secuelas graves.
Franklin D. Roosevelt, antes de asumir la presidencia, salió ileso de un atentado en Miami en febrero de 1933. Sin embargo, el ataque provocó la muerte del alcalde de Chicago, Anton Cermak, y dejó en evidencia los riesgos de seguridad incluso antes de la investidura.
Más adelante, en noviembre de 1950, Harry S. Truman enfrentó un ataque armado en Blair House. Aunque no sufrió heridas, el tiroteo dejó muertos y heridos entre policías y atacantes. Como consecuencia, el país reforzó la seguridad en torno al presidente.
Otro caso clave fue el de Ronald Reagan, el 40mo presidente. En marzo de 1981, un hombre le disparó al salir de un acto público en Washington. Reagan se recuperó, pero el atentado dejó graves secuelas en su equipo, especialmente en su portavoz James Brady. Además, el episodio influyó de forma directa en el debate nacional sobre el control de armas.
Por último, Gerald Ford, el 38vo presidente, sobrevivió a dos intentos de asesinato en 1975 con apenas 17 días de diferencia. En ambos casos salió ileso. No obstante, los ataques reflejaron el alto nivel de tensión política de esa etapa.
Te puede interesar: Estados Unidos sale del Acuerdo de París y se une a Irán, Libia y Yemen fuera del pacto climático
Violencia en campaña: candidatos presidenciales atacados
El ranking también considera a figuras políticas que fueron atacadas durante campañas electorales, lo que demuestra que el riesgo no se limita al ejercicio del poder.
Theodore Roosevelt, expresidente y candidato presidencial en 1912, recibió un disparo durante un mitin en Milwaukee. Aun así, continuó su discurso antes de recibir atención médica, un gesto que pasó a la historia política del país.
En 1968, Robert F. Kennedy murió asesinado en Los Ángeles tras ganar las primarias demócratas de California. Su muerte, además de conmocionar al país, profundizó la crisis social y política de la época.
Finalmente, George C. Wallace, candidato presidencial en 1972, quedó paralizado tras recibir un disparo durante un acto de campaña. Este ataque evidenció el nivel de radicalización política que atravesaba Estados Unidos en esos años.
Suscríbete a la revista y regístrate a nuestros newsletters para recibir el mejor contenido en tu buzón de entrada.
Más Mercado
Con tu suscripción de Mercado, accedes a una experiencia premium dentro de nuestra plataforma web y a todo lo que The New York Times tiene para ofrecer.
Incluye: News, Games, Cooking, Audio, Wirecutter y The Athletic.
¿Ya eres miembro? Inicia sesión
Mensual
Anual
Digital
Menos de RD$ 500 al mes
RD$5,500 / año
Cobro único el primer año, luego RD$ 9,900 / año.
SuscríbeteSemestral
Digital
RD$3,575 / semestral
Cobro semestral. Primer año RD$ 3,575; luego RD$ 6,435 / semestre.
SuscríbeteTodo lo que incluye tu suscripción:
Seguir leyendo
Tags:
Lo más visto en Revista Mercado
Análisis para suscriptores
Exclusivo Suscriptores
¿Puede Apple mantener la innovación que la convirtió en un gigante tecnológico?
Exclusivo Suscriptores
Cómo China utiliza la inteligencia artificial de código abierto para ganar influencia global
Exclusivo Suscriptores
Precio del petróleo: por qué el mercado vuelve a temer una nueva crisis energética
Exclusivo Suscriptores