Latinoamérica: US$ 7,700 millones para dejar la leña
América Latina y el Caribe se enfrentan a un reto energético y social que marcará el rumbo de la región hacia 2035: abandonar la leña como fuente principal de cocción doméstica. La Organización Latinoamericana de Energía (Olade) estima que este cambio demandará una inversión de US$ 7,700 millones, destinados a sustituir el consumo anual de 62 millones de toneladas de leña por tecnologías modernas como cocinas eléctricas, de gas o mejoradas.
Actualmente, la leña representa el 31% del consumo energético residencial en la región. Para cumplir la meta, será necesario garantizar acceso a cocción limpia a unos 50 millones de personas, con especial atención a comunidades rurales y sectores vulnerables donde el uso de leña forma parte de la vida cotidiana y, en muchos casos, no implica un gasto económico.

Un cambio que requiere infraestructura y acceso
La estrategia planteada por la Olade proyecta una sustitución parcial de la leña mediante un mix energético compuesto por electricidad, gas licuado de petróleo (GLP) y gas natural. Según el plan, para 2035 se reemplazaría el 80% de la leña usada en fogones abiertos y el 55% de la utilizada en cocinas mejoradas.
Para lograrlo, se necesitará:
- 1,700 millones de m³ de gas natural
- 46 millones de barriles de GLP
- 11 TWh de electricidad (equivalentes a un parque solar de 6,000 MW o eólico de 3,000 MW)
Pero no basta con generar la energía. Será esencial modernizar las redes de distribución eléctrica, ampliar la capacidad de generación, e impulsar la producción e importación de GLP y gas natural. Además, se requerirá una logística robusta para llegar a zonas rurales y aisladas, donde la leña es abundante y gratuita para las familias.
El reto incluye asegurar precios accesibles para hogares de bajos ingresos, que concentran la mayor parte del consumo. Sin una política de subsidios o incentivos, la transición podría enfrentar resistencia.
Te puede interesar: Precios del cappuccino en Latinoamérica en 2025
Beneficios más allá de la energía
La eliminación de la leña como combustible doméstico no solo optimizaría la eficiencia energética (con un ahorro estimado del 33% para 2035), sino que tendría un impacto directo en la salud pública y el medio ambiente.
Según la Organización Mundial de la Salud, la contaminación del aire en interiores derivada de la combustión de leña y otros combustibles sólidos provoca 6.7 millones de muertes anuales en el mundo, asociadas a enfermedades como cardiopatías, accidentes cerebrovasculares, enfermedad pulmonar obstructiva crónica y cáncer de pulmón.
En el plano ambiental, reducir la dependencia de la leña contribuiría a disminuir la deforestación, proteger la biodiversidad, evitar la erosión del suelo y reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. La presión sobre los bosques disminuiría significativamente, favoreciendo la conservación de ecosistemas estratégicos.

El factor cultural: un obstáculo y una oportunidad
Uno de los principales desafíos de la transición es cultural. En muchas comunidades rurales, cocinar con leña no solo es una práctica económica, sino también una tradición arraigada. El sabor y las técnicas asociadas al fogón son parte del patrimonio culinario de la región.
Por ello, la Olade subraya que los proyectos deben adaptarse a las costumbres locales, incorporando tecnologías que respeten las preferencias gastronómicas y fomenten su adopción. Experiencias previas en América Central con cocinas mejoradas de leña muestran que, cuando la solución es culturalmente aceptada y funcional, la transición se acelera.
Te puede interesar: Latinos lideran la compra de viviendas nuevas en Florida
Hacia un 95% de cobertura en cocción limpia
Si se cumplen las metas, para 2035 el 95% de la población de América Latina y el Caribe tendrá acceso a cocinas limpias. El 5% restante (unos 38.7 millones de personas) seguiría usando leña, pero de manera más eficiente y en menor escala.
Este avance se alinea con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), en particular con el ODS 7 (energía asequible y no contaminante), además de contribuir a los ODS 3 (salud y bienestar), 5 (igualdad de género), 10 (reducción de las desigualdades) y 15 (vida de ecosistemas terrestres).
Suscríbete a la revista y regístrate a nuestros newsletters para recibir el mejor contenido en tu buzón de entrada.
Más Mercado
Con tu suscripción de Mercado, accedes a una experiencia premium dentro de nuestra plataforma web y a todo lo que The New York Times tiene para ofrecer.
Incluye: News, Games, Cooking, Audio, Wirecutter y The Athletic.
¿Ya eres miembro? Inicia sesión
Mensual
Anual
Digital
Menos de RD$ 500 al mes
RD$5,500 / año
Cobro único el primer año, luego RD$ 9,900 / año.
SuscríbeteSemestral
Digital
RD$3,575 / semestral
Cobro semestral. Primer año RD$ 3,575; luego RD$ 6,435 / semestre.
SuscríbeteTodo lo que incluye tu suscripción:
Seguir leyendo
Mercado Energy Summit 2026: la energía como motor de crecimiento y competitividad
Lo más visto en Revista Mercado
Análisis para suscriptores
Trump pone en duda el acuerdo comercial que une a Estados Unidos, México y Canadá
Exclusivo Suscriptores
La advertencia más inquietante sobre la IA viene de quienes la están creando
Exclusivo Suscriptores
Lo más valioso de SpaceX nunca fue el cohete
Exclusivo Suscriptores