G20 alerta por la deuda mundial récord: ¿por qué EE.UU. apuesta por crecer para reducirla?
El secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, presidió las sesiones junto al titular de la Reserva Federal, Kevin Warsh, y aprovechó los márgenes de la cumbre para avanzar la operación «Paria Económico» contra Irán en reuniones bilaterales con Rusia y China.
Foto: El secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, presidió las sesiones junto al titular de la Reserva Federal, Kevin Warsh, y aprovechó los márgenes de la cumbre para avanzar la operación "Paria Económico" contra Irán en reuniones bilaterales con Rusia y China.
El G20 inició formalmente con la reunión de ministros de Finanzas y gobernadores de los bancos centrales en Asheville, Carolina del Norte, con una apuesta clara por el crecimiento económico y la reducción de marcos regulatorios como vía para aliviar los crecientes volúmenes de deuda soberana. El encuentro, de dos días de duración, transcurre además en un momento marcado por la persistente incertidumbre en torno a la guerra contra Irán.
Antes del inicio de las sesiones plenarias, el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, fue directo: «El mundo está inundado de deuda, y la única manera de salir de esta situación es mediante el crecimiento».
Durante el pleno dedicado a las estrategias de crecimiento, Bessent señaló que la prioridad de la presidencia estadounidense del G20 era dotar al grupo de las principales economías del mundo de «un crecimiento más fuerte y duradero».
Economic growth is again the north star of our policies at home and our leadership on the world stage.
Under @POTUS, we are getting the G20 back to basics by restoring the purpose for which it was founded. pic.twitter.com/L51kBsyEK2
— Treasury Secretary Scott Bessent (@SecScottBessent) August 31, 2026
Te puede interesar: ¿Por qué expertos advierten que vivir y consumir en Estados Unidos será más costoso próximamente?
Deuda récord y tipos en máximos históricos
El contexto respalda la urgencia del mensaje. La deuda del gobierno federal estadounidense ha superado por primera vez los cuarenta billones de dólares, mientras que los intereses ligados a sus bonos del Tesoro a 10 y 30 años han alcanzado máximos en diecinueve y veinticinco años, respectivamente.
El crecimiento de ese volumen de deuda se ha acelerado desde que el Tribunal Supremo tumbó buena parte de los aranceles del gobierno Trump, y viene emparejado con los costos del conflicto con Irán, que sigue sin tener una resolución clara en el horizonte mientras las reservas estratégicas de crudo globales continúan disminuyendo ante la proximidad del invierno en el hemisferio norte.

La desregulación como bandera
Bessent identificó varios «obstáculos» al crecimiento entre los participantes reunidos en Carolina del Norte: las cargas normativas y administrativas excesivas, los incentivos financieros y sistemas fiscales mal diseñados, la inversión pública y privada insuficiente, la fragmentación del mercado interno y las deficiencias en las competencias y la movilidad de la fuerza laboral.
El secretario del Tesoro subrayó que el gobierno de Trump ha logrado atraer volúmenes récord de inversión a través de la desregulación, y aseguró que ese objetivo se ha cumplido con creces desde el año pasado, al eliminarse en promedio 129 normativas por cada nueva regulación aprobada.
Por su parte, el presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, describió el momento actual como un periodo de «crecimiento secular» y de «una oleada de inversiones».
Sus palabras llegaron después de que los mercados interpretaran sus declaraciones del viernes en el foro de Jackson Hole como más restrictivas de lo esperado, lo que aumentó las apuestas sobre una posible alza de tipos en la reunión del banco central de mediados de septiembre ante la inflación persistente.
La operación «Paria Económico» avanza en los márgenes
Al margen de las sesiones plenarias, Bessent aprovechó la cumbre para impulsar la operación «Paria Económico«, la estrategia de sanciones contra Irán que Washington busca implementar con el mayor respaldo internacional posible. Entre domingo y lunes, el secretario del Tesoro se reunió con el ministro de Finanzas ruso, Antón Siluánov, y con el gobernador del Banco Popular de China, Pan Gongsheng.
Bessent agradeció el apoyo de la Unión Europea y el Banco Central Europeo a la estrategia, y aseguró en una entrevista con CNBC que las sanciones podrán implementarse con o sin China.
Argumentó que, debido al bloqueo estadounidense sobre la salida del crudo iraní por el estrecho de Ormuz, «solo quedan 30 millones de barriles de petróleo iraní en tránsito marítimo» disponibles para Pekín.
Te puede interesar: ¿Puede Trump reducir la inmigración sin debilitar el poder económico de EE. UU. en América Latina?
Suscríbete a la revista y regístrate a nuestros newsletters para recibir el mejor contenido en tu buzón de entrada.
Seguir leyendo
Tags:
Lo más visto en Revista Mercado
Sector Industrias
Cinco décadas impulsando la salud dominicana
Instituciones Gubernamentales
Maquinaria para cultivar más y mejor. Claves del ambicioso programa que quiere modernizar el campo dominicano.
Brand Content
Salud sin fronteras: la experiencia global de Bupa
Análisis para suscriptores
Exclusivo Suscriptores
¿Qué explica el creciente atractivo de Borgoña en el mercado del vino fino?
Exclusivo Suscriptores