Doble de Bad Bunny rompe el silencio sobre la escena más arriesgada del Super Bowl
El espectáculo de medio tiempo del Super Bowl LX encabezado por Bad Bunny no solo será recordado por su mensaje cultural y latinoamericano. También por la impresionante puesta en escena que incluyó una de las acrobacias más comentadas de la noche: la caída desde el techo de una “casita” simbólica mientras la música continuaba como si nada. Ahora, el artista que se puso en lugar del puertorriqueño para ejecutar esa escena de riesgo ha rompido el silencio para detallar cómo lo hizo. Además, explicó por qué se convirtió en uno de los momentos más comentados del espectáculo.
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La caída que todos vieron (y nadie olvidó)
Uno de los segmentos más impactantes del espectáculo de Bad Bunny en el Super Bowl 2026 fue la caída del artista desde lo alto de una estructura durante “La Casita”. Esta escena quedó grabada en millones de televisores y redes sociales alrededor del mundo. Sin embargo, lo que el público no sabía hasta ahora es que, en realidad, no fue Bad Bunny quien realizó esa acrobacia. En realidad fue su doble de riesgo, Justin Ortiz.
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En una entrevista reciente con medios de entretenimiento, Ortiz explicó con detalles cómo vivió ese momento: aseguró que repitió la escena al menos diez veces, colgándose de un poste a más de seis metros de altura para simular la caída de forma segura y cinematográfica, antes de aterrizar sobre una plataforma especialmente diseñada para amortiguar el impacto.
El trabajo detrás de la magia
Según Ortiz, la preparación para esta escena fue intensa y rigurosa. El doble de Bad Bunny comentó que cada repetición había sido planificada meticulosamente por el equipo de especialistas, con ensayos bajo supervisión de profesionales en acrobacias y seguridad. El objetivo no era solo reproducir una caída visualmente impactante, sino hacerlo de forma que no pusiera en riesgo a nadie en el escenario.
La escena pensada para evocar una caída simbólica dentro de la narrativa visual del show fue parte de un concepto mayor que mezcló escenografía, música y símbolos culturales, representando desde hogares caribeños hasta piezas de identidad puertorriqueña y latinoamericana, todo en el corazón de un espectáculo global.
Ortiz también compartió sentir un orgullo muy especial por formar parte de un momento con tanta resonancia. Más allá de la ejecución física, señaló que para él fue significativo representar sus raíces y ser parte de un evento que celebró la presencia latina en uno de los escenarios culturales más grandes del mundo.
¿Por qué fue tan impactante?
La escena tuvo un nivel de exposición inusual. El espectáculo de medio tiempo del Super Bowl LX fue el primero liderado por un artista latino con casi todo el repertorio en español, y atrajo decenas de millones de televidentes en todo el mundo con cifras que superaron ampliamente los récords previos para esta gala artística deportiva.
Este contexto hizo que cada uno de los momentos del show fuera objeto de análisis, desde las letras de las canciones hasta la puesta en escena y las escenas de riesgo diseñadas para impactar visual y simbólicamente al público global.
La caída, en particular, se destacó no solo por su puesta visual, sino porque simbolizaba un rompimiento con lo tradicional: un artista latino ejecutando a través de su doble una escena arriesgada en un escenario donde normalmente se ven pocos actos de este tipo. Eso generó conversaciones en redes, análisis en medios y un reconocimiento generalizado de la complejidad del montaje.
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Reacciones del público y de la crítica
La caída y otras escenas del show se convirtieron en temas virales casi inmediatamente después de la transmisión. Entre quienes lo aplaudieron por su audacia creativa y quienes lo criticaron por decisiones estilísticas, la conversación pública fue intensa. Algunos medios hablaron de la puesta en escena como una “declaración cultural”. Por otro lado, otros debatieron el estilo y el enfoque del espectáculo en general.
Más allá de las polarizaciones, la conclusión más extendida entre analistas fue que momentos como la escena de riesgo reforzaron la ambición del espectáculo: no se trató solo de una actuación musical, sino de una producción que combinó aspectos cinematográficos con referencias culturales profundas y narrativas visuales impactantes.
Un legado de producción para futuros shows
La revelación del trabajo del doble de Bad Bunny no solo satisface la curiosidad de los fanáticos. También ayuda a poner en perspectiva la magnitud del espectáculo. Producir un halftime show con niveles de producción cinematográfica no es sencillo. Sin embargo, implica coordinación entre coreografía, efectos visuales, seguridad y ejecución técnica precisa.
La escena de la caída se posiciona como un símbolo de cómo se pueden integrar elementos dramáticos en shows en vivo con alto riesgo y mayor atención global. Y, en este caso, fue el doble de Bad Bunny quien se convirtió en el héroe anónimo detrás de una de las imágenes más comentadas del Super Bowl 2026.
Cuando la creatividad y el riesgo se encuentran en el espectáculo
La caída desde el techo en el show de medio tiempo del Super Bowl LX no fue solo un truco visual. Fue un momento de producción que exigió técnica, repetición y valentía. Además, fue ejecutado por el doble de Bad Bunny con precisión y orgullo cultural. Detrás de la música y el brillo, historias como esta muestran el nivel de detalle y compromiso que tienen estos espectáculos.
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