Irán asegura que sus exportaciones de petróleo superaron los US$3.000 millones pese al bloqueo de EE.UU.
Las exportaciones petroleras de Irán alcanzaron un nuevo máximo mensual al superar los 3.000 millones de dólares entre agosto y septiembre, pese al bloqueo naval impulsado por Estados Unidos y a la creciente presión económica de la administración del presidente Donald Trump. Según datos de la Organización de Planificación y Presupuesto de Irán, se trata del nivel mensual más alto de ingresos petroleros registrado por el país en los últimos dos años.
La cifra representa un importante respaldo para Teherán en momentos en que Washington busca asfixiar financieramente al régimen iraní mediante sanciones, restricciones comerciales y operaciones destinadas a interrumpir sus exportaciones energéticas.
Un récord en medio de la presión estadounidense
De acuerdo con medios estatales iraníes que citan a la Organización de Planificación y Presupuesto, las ventas de petróleo superaron los 3.000 millones de dólares durante el último mes, alcanzando su mayor nivel desde 2024.
El resultado es particularmente llamativo porque se produce en un contexto de bloqueo marítimo estadounidense, sanciones económicas renovadas y una campaña internacional destinada a limitar las fuentes de ingresos del gobierno iraní.
Además, el alza de los precios internacionales del petróleo, con el barril por encima de los 100 dólares durante buena parte de septiembre, ha contribuido a elevar el valor de las ventas iraníes.

China sigue siendo el salvavidas energético de Irán
El principal destino del crudo iraní continúa siendo China, que se mantiene como el comprador más importante del petróleo producido por la República Islámica.
Según reportes internacionales, China sigue absorbiendo gran parte de los cargamentos iraníes, aunque los mecanismos de transporte y comercialización se han vuelto cada vez más complejos debido a las sanciones y al reforzamiento de los controles marítimos estadounidenses.
La dependencia de Pekín es tan significativa que diversos analistas consideran que la capacidad iraní para sostener sus ingresos petroleros depende en gran medida de la continuidad de esa demanda china.
El bloqueo naval muestra resultados contradictorios
Las cifras iraníes contrastan con estimaciones occidentales que apuntan a una fuerte caída de los volúmenes exportados.
Datos de empresas de seguimiento marítimo citados por Reuters indican que las cargas de crudo iraní pasaron de aproximadamente dos millones de barriles diarios en marzo a apenas entre 220,000 y 255,000 barriles diarios en agosto, una caída superior al 80 %.
Washington sostiene que el bloqueo ha logrado impedir que nuevos cargamentos crucen con normalidad el Estrecho de Ormuz, reduciendo considerablemente la capacidad exportadora iraní.
Sin embargo, las autoridades iraníes afirman que los ingresos siguen creciendo, lo que refleja la existencia de importantes discrepancias entre las cifras oficiales de Teherán y las estimaciones de firmas internacionales de monitoreo energético.
La operación “Paria Económico”
La presión sobre Irán aumentó a finales de agosto con el lanzamiento de la operación estadounidense denominada“Economic Outcast” (Paria Económico), anunciada por el secretario del Tesoro, Scott Bessent.
El objetivo declarado de la iniciativa es aislar al sistema financiero iraní, cortar sus canales de financiamiento internacional, interrumpir mecanismos de evasión de sanciones y dificultar el movimiento de ingresos procedentes del petróleo.
Como parte de la estrategia, Washington también ha aumentado la presión sobre bancos, empresas y redes comerciales sospechosas de facilitar transacciones vinculadas a Teherán.
¿Cómo sigue vendiendo petróleo Irán?
Una de las explicaciones que manejan varios analistas es que Irán habría seguido comercializando crudo almacenado en petroleros que ya se encontraban fuera de la zona de bloqueo cuando fue restablecida la operación naval estadounidense en julio.
Antes de la reanudación del bloqueo, Teherán mantenía grandes volúmenes de petróleo en almacenamiento flotante cerca de mercados asiáticos. Parte de esas reservas habría permitido mantener los suministros a compradores chinos incluso después del endurecimiento de las restricciones.
Sin embargo, varios expertos advierten que esas existencias no son ilimitadas y que, si el bloqueo continúa siendo efectivo, la capacidad iraní para mantener estos niveles de ingresos podría deteriorarse en los próximos meses.
Una batalla económica que sigue abierta
La información revela que la guerra económica entre Washington y Teherán está lejos de resolverse.
Por un lado, Estados Unidos sostiene que ha conseguido reducir drásticamente los embarques de crudo iraní mediante sanciones, presión financiera y operaciones navales.
Por otro, las autoridades iraníes aseguran que los ingresos petroleros no solo se mantienen, sino que han alcanzado máximos de dos años, impulsados por los altos precios del petróleo y por la continuidad de las compras chinas.
La evolución de estas cifras será observada de cerca por los mercados energéticos internacionales, ya que el petróleo continúa siendo una de las principales fuentes de ingresos del Estado iraní y un factor clave en la estabilidad económica del país.
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