Cambio climático y mariposas en RD: las señales
Advertisement
Home
Actualidad

Alerta ecológica: Científicos advierten que el calor extremo amenaza a las mariposas en RD

Hay señales de cambio que pueden pasar desapercibidas a simple vista. Una mariposa que aparece menos, otra que modifica el momento en que emerge o poblaciones que comienzan a desplazarse hacia lugares más frescos. Detrás de estos pequeños movimientos puede estar ocurriendo una transformación mayor: el clima está modificando las condiciones en las que muchas especies pueden sobrevivir.

Mariposa azul de alas extendidas posada sobre una hoja verde en un entorno natural.

Foto: Ejemplar de mariposa en su hábitat natural, utilizado como representación visual del impacto que el calor extremo puede tener sobre la biodiversidad.

Avatar del autor
DIGITAL EDITOR

En República Dominicana, la preocupación adquiere una dimensión particular. El país forma parte de una isla con una biodiversidad excepcional y alberga una importante variedad de mariposas. Datos del Ministerio de Medio Ambiente señalan que se han reportado 206 especies de mariposas diurnas en la isla, de las cuales unas 82 son endémicas, equivalentes al 39 %. A esta riqueza natural se suman amenazas que ya afectan a los ecosistemas, entre ellas la degradación y fragmentación de los hábitats, los incendios forestales, la contaminación y las especies invasoras. El cambio climático se incorpora ahora a ese escenario y puede intensificar varias de estas presiones.

Te puede interesar: ¿Puede Venezuela dejar atrás el bolívar y convertir el dólar en su moneda oficial?

El calor no es un detalle menor

Las mariposas son animales ectotermos, por lo que dependen del ambiente para regular su temperatura corporal. Cuando las temperaturas aumentan demasiado, deben recurrir a distintas estrategias para evitar el estrés térmico. Algunas buscan zonas más frescas o reducen su exposición al sol, mientras otras dependen de su capacidad fisiológica para tolerar el calor. El problema es que no todas las especies cuentan con las mismas herramientas para enfrentar estas condiciones.

Los efectos de las altas temperaturas, además, pueden comenzar mucho antes de que una mariposa llegue a su etapa adulta. Las fases de larva y, especialmente, de pupa son determinantes para su desarrollo. Un estudio publicado en 2026 sobre Morpho helenor, una especie tropical reconocida por sus brillantes alas azules, encontró que las temperaturas elevadas durante la etapa de pupa modificaron tanto el brillo como la tonalidad de sus alas. Los investigadores relacionaron estos cambios con alteraciones en las nanoestructuras responsables de su característico efecto iridiscente.

Aunque la investigación no se realizó en República Dominicana, sus resultados permiten entender que el aumento de las temperaturas puede tener efectos que van mucho más allá de la supervivencia inmediata de estos insectos. El calor puede influir en su comportamiento, desarrollo e incluso en características físicas que forman parte de su identidad natural. Es un aspecto que cobra relevancia ante escenarios en los que las temperaturas continúan aumentando.

Te puede interesar: El espíritu de lucha de ‘Las mariposas Mirabal’ llega a Disney+

Una isla especialmente vulnerable

Para entender por qué este fenómeno merece atención en el país, también es necesario mirar el contexto climático de La Española. Investigaciones basadas en modelos climáticos CMIP6 han identificado un aumento sostenido de la temperatura superficial de la isla desde al menos 1950. El estudio registró una tendencia de incremento de aproximadamente 0.14 °C por década y proyectó un calentamiento adicional durante este siglo.

Bajo un escenario de altas emisiones, el aumento de la temperatura media podría alcanzar alrededor de 2.6 °C hacia finales de siglo respecto al período histórico utilizado por los modelos. El mismo análisis apunta a un posible incremento de las condiciones de sequía y a una reducción de la disponibilidad de agua en distintos escenarios climáticos.

Para las mariposas, ambas variables están estrechamente relacionadas. El calor y la falta de humedad pueden modificar la disponibilidad de plantas de las que dependen durante sus distintas etapas de desarrollo, reducir los espacios adecuados para refugiarse y alterar las condiciones de los ecosistemas donde viven.

Un problema que ya se observa a escala global

Lo que ocurre en el Caribe forma parte de una tendencia más amplia. Una investigación publicada recientemente en Nature Ecology & Evolution, que recopiló información sobre 1,758 especies de mariposas en 105 países y territorios, encontró que el 79 % de los cambios de distribución registrados estaban asociados con el cambio climático y los eventos meteorológicos extremos. El estudio también documentó contracciones de distribución en una parte importante de las especies analizadas.

Estos resultados no significan que todas las mariposas dominicanas estén destinadas a desaparecer ni que cada episodio de calor provoque una disminución inmediata de sus poblaciones. La respuesta depende de cada especie, de su capacidad de adaptación y de factores como la disponibilidad de alimento, refugios y condiciones adecuadas dentro de cada ecosistema.

Precisamente por eso, observar estos cambios resulta importante. Una modificación en la distribución de una especie o en el momento en que aparece puede parecer un fenómeno aislado, pero también puede ser una señal de que las condiciones ambientales están cambiando de manera más profunda.

Te puede interesar: Ola de calor impulsa la venta de aires acondicionados en República Dominicana

Más que una cuestión de belleza

Las mariposas suelen estar asociadas con jardines, colores y paisajes naturales, pero su importancia ecológica va mucho más allá de lo visual. Forman parte de las redes de polinización y alimentación y, debido a su sensibilidad frente a las condiciones ambientales, también pueden ofrecer señales sobre el estado de los ecosistemas.

En República Dominicana, esta importancia adquiere todavía más peso por la presencia de especies endémicas que no existen de manera natural en ningún otro lugar del planeta. La lista oficial de especies amenazadas incluye, entre otras, a Anetia jaegeri, Atlantea cryptadia, Doxocopa thoe y Battus zetides, clasificadas como vulnerables.

Protegerlas, por tanto, no se trata únicamente de conservar especies llamativas o preservar la belleza de los paisajes. También implica mantener los ecosistemas que sostienen una parte importante de la biodiversidad del país. En ese contexto, las pequeñas señales que dejan las mariposas pueden convertirse en una advertencia mayor sobre los cambios que ya están ocurriendo en el clima y sus efectos sobre la naturaleza dominicana.

Suscríbete a la revista y regístrate a nuestros newsletters para recibir el mejor contenido en tu buzón de entrada.

Lo más visto en Revista Mercado


Sector Marketing y Publicidad

Cuando la cultura mueve el negocio

Análisis para suscriptores


M

Exclusivo Suscriptores

¿Hasta dónde puede EE. UU. aislar financieramente a Irán antes de elevar el costo para la economía global?

M

Exclusivo Suscriptores

Juicio contra Meta: éxitos y riesgos simultáneos ¿A qué se expone Zuckerberg?

M

Exclusivo Suscriptores

¿De dónde viene hoy la riqueza de los multimillonarios?

M

Exclusivo Suscriptores

¿Puede Venezuela dejar atrás el bolívar y convertir el dólar en su moneda oficial?

M

Exclusivo Suscriptores

¿Qué hace de Provenza un lugar tan difícil de replicar?

Artículos patrocinados


Más de Actualidad


MÁS MERCADO,

DIRECTO A TU INBOX

Suscríbete y recibe noticias, análisis y contenidos exclusivos.

Al suscribirte, aceptas recibir comunicaciones de Revista Mercado y confirmas que has leído nuestros Términos y Condiciones y nuestra Política de Privacidad.
Elige una lista

¿Dónde deseas guardar ?