Este será el día en que la Tierra dejará de tener oxígeno, según la NASA
La NASA y científicos de la Universidad de Toho, en Japón, han puesto fecha aproximada a un fenómeno que transformará por completo la vida en nuestro planeta. Según una investigación publicada en la revista Nature Geoscience, la atmósfera rica en oxígeno que hoy sustenta a millones de especies no será permanente. En aproximadamente 1,000 millones de años, la Tierra experimentará una drástica disminución de oxígeno y volverá a un estado similar al de sus orígenes, con predominio de metano.
Aunque la noticia puede sonar alarmante, los expertos subrayan que se trata de un proceso natural a escala geológica. Es decir, no representa una amenaza para las generaciones actuales ni para la civilización moderna. Sin embargo, el hallazgo tiene profundas implicaciones científicas, especialmente en la búsqueda de vida en otros planetas.
Un futuro con menos oxígeno y más metano
El estudio desarrollado en 2023 modeló los sistemas climáticos, biológicos y geológicos de la Tierra para proyectar la evolución de su atmósfera. Los resultados indican que la actual composición atmosférica, con altos niveles de oxígeno, probablemente persistirá durante otros 1,000 millones de años antes de iniciar un proceso de rápida desoxigenación.
En ese escenario futuro, el oxígeno disminuirá de forma drástica y la atmósfera estará dominada por gases como el metano. Esta transformación devolvería al planeta a condiciones parecidas a las que existían antes del llamado Gran Evento de Oxidación, ocurrido hace aproximadamente 2,500 millones de años.
Durante aquel período, la actividad de organismos fotosintéticos permitió que el oxígeno se acumulara progresivamente en la atmósfera. Ese cambio marcó un punto de inflexión en la historia del planeta, ya que sentó las bases para la evolución de formas de vida más complejas.
No obstante, los investigadores advierten que este equilibrio no es eterno. El aumento gradual de la radiación solar intensificará los procesos que reducen la concentración de dióxido de carbono, afectando la fotosíntesis y, en consecuencia, la producción de oxígeno. Como resultado, la desoxigenación será, según el estudio, una consecuencia inevitable del incremento de los flujos solares.
Te puede interesar: Regreso a la Luna: NASA desafía a China y SpaceX falla
El oxígeno no es una señal permanente de vida
Uno de los aspectos más relevantes del estudio es su impacto en la exploración espacial. Hasta ahora, la presencia de oxígeno en una atmósfera planetaria se considera una de las principales biofirmas para detectar posible vida.
Un planeta con abundante oxígeno sugiere la existencia de organismos capaces de realizar fotosíntesis, como ocurre en la Tierra actual. Sin embargo, los científicos señalan que esta condición podría ser temporal incluso en mundos habitables.
De acuerdo con las simulaciones, la Tierra solo presentará niveles elevados de oxígeno durante entre 20 % y 30 % de su vida total. Esto implica que, si un observador externo analizara nuestro planeta en otras etapas de su historia, podría concluir erróneamente que no alberga vida.
Esta conclusión cambia la perspectiva sobre cómo identificar vida extraterrestre. Si otros planetas siguen trayectorias similares, confiar únicamente en el oxígeno como indicador podría limitar las posibilidades de descubrimiento. Por ello, los expertos plantean la necesidad de buscar biofirmas adicionales, como combinaciones específicas de gases o patrones químicos que indiquen actividad biológica.
Te puede interesar: ¿Posible vida en Marte? Microbios bajo el hielo marciano
Implicaciones para la búsqueda de vida en el universo
La investigación liderada por la Universidad de Toho y respaldada por la NASA no solo redefine el futuro atmosférico de la Tierra. También obliga a replantear las estrategias de observación de exoplanetas. Actualmente, los telescopios espaciales analizan la composición química de atmósferas lejanas para detectar posibles señales de vida. Sin embargo, si el oxígeno es una ventana temporal y no permanente, entonces muchos mundos potencialmente habitables podrían pasar desapercibidos.
Además, el estudio refuerza la idea de que la habitabilidad planetaria es dinámica. No basta con estar en la llamada zona habitable de una estrella. También es necesario considerar la evolución estelar, los ciclos geológicos y la interacción entre biosfera y atmósfera.
Desde una perspectiva económica y tecnológica, estos hallazgos impulsan nuevas líneas de investigación en astrobiología, modelado climático y exploración espacial. La inversión en misiones científicas y en el desarrollo de telescopios más avanzados podría intensificarse en los próximos años, en la medida en que se amplía la comprensión sobre la vida y su fragilidad a escala cósmica.
Suscríbete a la revista y regístrate a nuestros newsletters para recibir el mejor contenido en tu buzón de entrada.
Más Mercado
Con tu suscripción de Mercado, accedes a una experiencia premium dentro de nuestra plataforma web y a todo lo que The New York Times tiene para ofrecer.
Incluye: News, Games, Cooking, Audio, Wirecutter y The Athletic.
¿Ya eres miembro? Inicia sesión
Mensual
Anual
Digital
Menos de RD$ 500 al mes
RD$5,500 / año
Cobro único el primer año, luego RD$ 9,900 / año.
SuscríbeteSemestral
Digital
RD$3,575 / semestral
Cobro semestral. Primer año RD$ 3,575; luego RD$ 6,435 / semestre.
SuscríbeteTodo lo que incluye tu suscripción:
Seguir leyendo
Tags:
Lo más visto en Revista Mercado
Análisis para suscriptores
Exclusivo Suscriptores
La caída en bolsa de IBM reabre la mayor duda sobre la inteligencia artificial
Exclusivo Suscriptores