Quién financia la OMS: los mayores contribuyentes y el peso de Bill Gates
La Organización Mundial de la Salud (OMS) atraviesa uno de los momentos más delicados de su historia reciente. La confirmación oficial del retiro de Estados Unidos, anunciada el 22 de enero, no solo reconfiguró el mapa político de la salud global, sino que también tuvo un impacto directo en la estructura financiera del organismo.
Aunque Washington fue durante años el mayor aportante al presupuesto de la OMS, los datos de 2024 muestran un escenario radicalmente distinto, con nuevos actores ocupando los primeros puestos y un cambio profundo en el equilibrio de poder económico dentro de la institución.
Este giro se produce tras la decisión del presidente Donald Trump de concretar la salida estadounidense, formalizada mediante una orden ejecutiva firmada el 20 de enero de 2025. En ella, la Casa Blanca acusó a la OMS de una gestión deficiente de la pandemia de Covid-19, de no avanzar en reformas estructurales urgentes y de mostrar una falta de independencia frente a la influencia política de algunos Estados miembros.
Además, Trump cuestionó lo que consideró pagos desproporcionados exigidos a Estados Unidos en comparación con otros países, en particular China.

Cómo se financia la OMS y por qué importa
El financiamiento de la OMS se divide en dos grandes categorías. Por un lado, están las contribuciones obligatorias, conocidas como assessed contributions, que funcionan como cuotas de membresía y son determinadas por las Naciones Unidas en función del tamaño y la capacidad económica de cada país. Por otro, existen las contribuciones voluntarias, que pueden provenir tanto de Estados miembros como de fundaciones privadas y organismos multilaterales.
Este esquema híbrido es clave para entender el actual reordenamiento. En 2024, Estados Unidos aportó apenas 112 millones de dólares, una cifra muy inferior a los 1.280 millones desembolsados en el período 2022-2023. La caída se explica, en gran parte, porque la propia OMS consideró que la mayor parte de la contribución obligatoria estadounidense, estimada en 130,1 millones, no sería efectivamente cobrable debido a una serie de órdenes ejecutivas. Como resultado, solo se registraron 2 millones en aportes obligatorios y 110 millones en contribuciones voluntarias.
De haberse recaudado la totalidad de la cuota, Estados Unidos habría ocupado apenas el cuarto lugar entre los principales donantes de 2024, una señal clara de que incluso sin el conflicto político, su peso relativo ya no era el de años anteriores.
Te puede interesar: La OMS alerta sobre el impacto laboral del calor extremo
Quiénes lideran hoy las contribuciones a la OMS
Con la salida de Estados Unidos del primer plano, el liderazgo financiero quedó en manos de una combinación de fundaciones privadas, gobiernos europeos y organismos multilaterales. Según los datos más recientes, la Bill & Melinda Gates Foundation se consolidó como el mayor aportante individual, con 321 millones de dólares, reafirmando el rol central de los actores filantrópicos en la gobernanza sanitaria global.
En segundo lugar aparece el Reino Unido, con 265 millones, seguido muy de cerca por GAVI, la alianza internacional para las vacunas, que contribuyó con 257 millones. Alemania ocupa el cuarto puesto, con 198 millones, mientras que la Comisión Europea aportó 151 millones, reflejando el esfuerzo coordinado del bloque comunitario.
Completan el ranking el Banco Europeo de Inversiones con 132 millones, Estados Unidos con 112 millones, el Banco Mundial con 104 millones, Rotary International con 103 millones y China, que figura en décimo lugar con 93 millones. Este listado deja en evidencia un fenómeno clave: la creciente diversificación de las fuentes de financiamiento y el avance de Europa como pilar económico de la OMS.
Te puede interesar: Los 10 mejores hospitales del mundo en 2025
El impacto político y sanitario del retiro estadounidense
Más allá de las cifras, la decisión de Washington tiene implicancias estratégicas. En un comunicado oficial, la OMS expresó su profundo pesar por la salida de Estados Unidos, recordando su rol como miembro fundador y socio clave durante décadas. El organismo subrayó que su misión sigue siendo garantizar el nivel más alto posible de salud como un derecho fundamental para todas las personas, independientemente de los vaivenes políticos.
Sin embargo, analistas advierten que la ausencia estadounidense podría debilitar la capacidad de respuesta global ante futuras crisis sanitarias, especialmente en áreas como la vigilancia epidemiológica, la investigación médica y la coordinación internacional. Al mismo tiempo, el nuevo mapa de aportantes abre la puerta a una mayor influencia de fundaciones privadas y bloques regionales, un cambio que plantea interrogantes sobre la transparencia, las prioridades estratégicas y el equilibrio entre intereses públicos y privados.
Suscríbete a la revista y regístrate a nuestros newsletters para recibir el mejor contenido en tu buzón de entrada.
Más Mercado
Con tu suscripción de Mercado, accedes a una experiencia premium dentro de nuestra plataforma web y a todo lo que The New York Times tiene para ofrecer.
Incluye: News, Games, Cooking, Audio, Wirecutter y The Athletic.
¿Ya eres miembro? Inicia sesión
Mensual
Anual
Digital
Menos de RD$ 500 al mes
RD$5,500 / año
Cobro único el primer año, luego RD$ 9,900 / año.
SuscríbeteSemestral
Digital
RD$3,575 / semestral
Cobro semestral. Primer año RD$ 3,575; luego RD$ 6,435 / semestre.
SuscríbeteTodo lo que incluye tu suscripción:
Seguir leyendo
Lo más visto en Revista Mercado
Análisis para suscriptores
Exclusivo Suscriptores
¿Qué convirtió un asiento de Wimbledon en un símbolo de estatus?
Exclusivo Suscriptores
¿Qué hace que Henley sea mucho más que una regata?
Exclusivo Suscriptores
Líderes, es momento de desarrollar su tolerancia a la incertidumbre
Exclusivo Suscriptores