Raquel Arbaje participa junto a Melania Trump en una agenda global sobre infancia, educación y tecnología
La fotografía de la primera dama Raquel Arbaje y Melania Trump guarda un mensaje más poderoso que la diplomacia que le sostiene. Las primeras damas conversaron sobre cómo preparar a niños y jóvenes para un mundo en el que la inteligencia artificial ya está modificando la forma de aprender, trabajar y relacionarse.
En el marco del evento de Fostering the Future Together, una iniciativa impulsada por la primera dama de Estados Unidos, Melania Trump, en el marco del 81.º período de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas, la República Dominicana dijo presente con su primera dama Raquel Arbaje.
El encuentro reunió a primeras damas y representantes de distintos países para intercambiar experiencias alrededor de la educación, la tecnología, el acceso a herramientas digitales y la creación de entornos seguros para las nuevas generaciones.
Arbaje compartió posteriormente imágenes del almuerzo con Melania Trump y destacó el valor de estos espacios para conversar, escuchar experiencias de otros países y estrechar relaciones institucionales.
Pero detrás de la fotografía hay una agenda más amplia: la discusión sobre quién tendrá acceso a las oportunidades que ofrece la tecnología y bajo qué condiciones crecerá la próxima generación en un entorno dominado por herramientas de inteligencia artificial.
Fostering the Future Together: la agenda detrás del encuentro
Fostering the Future Together fue presentada como una coalición internacional orientada a mejorar las oportunidades de niños y jóvenes mediante educación y tecnología.
La iniciativa adquiere particular relevancia durante la Asamblea General de la ONU porque conecta una agenda tradicionalmente asociada con infancia y educación con una transformación tecnológica que ya está afectando gobiernos, empresas y sistemas educativos.
Entre los asuntos planteados aparecen el acceso a herramientas tecnológicas y educativas, la preparación de niños y jóvenes para el futuro y la necesidad de construir espacios digitales seguros.
Este último punto es especialmente relevante. La infancia conectada enfrenta problemas que van desde exposición a contenidos inapropiados y ciberacoso hasta explotación comercial de datos, manipulación algorítmica y riesgos derivados de sistemas de inteligencia artificial.
La cuestión, por tanto, no es únicamente cuánto acceso tiene un niño a internet, sino qué encuentra cuando entra en ese ecosistema, qué información entrega, qué herramientas utiliza y qué capacidad tiene para distinguir entre información confiable y contenido generado o manipulado por algoritmos.
Raquel Arbaje y Melania Trump: una agenda que conecta Washington con Santo Domingo
El encuentro entre Arbaje y Melania Trump también tiene una dimensión diplomática.
La primera dama estadounidense ha convertido la infancia y el entorno digital en uno de los ejes de su agenda pública durante esta administración. Su iniciativa busca construir una red internacional alrededor de asuntos que afectan a las nuevas generaciones independientemente del tamaño o nivel de desarrollo de cada país.
Para Arbaje, participar en esa conversación permite incorporar la perspectiva dominicana a una red internacional en la que confluyen gobiernos con realidades económicas, educativas y tecnológicas distintas.
La República Dominicana tiene, además, una relación particularmente estrecha con Estados Unidos por comercio, migración, inversión, turismo y vínculos sociales. Cualquier espacio institucional que permita profundizar el diálogo bilateral alrededor de políticas para infancia y juventud adquiere, por ello, una dimensión adicional.
Qué significa para República Dominicana estar en esta conversación
La participación de Arbaje tiene una lectura que trasciende el protocolo diplomático.
República Dominicana forma parte de una coalición que, según lo informado por la primera dama dominicana, ya reúne a 57 países alrededor de una premisa: ampliar las oportunidades de niños y jóvenes mediante educación y tecnología.
Para un país cuya economía depende cada vez más de los servicios, el turismo, las industrias digitales y la integración con mercados internacionales, la discusión sobre capacidades tecnológicas tiene una dimensión económica además de social.
El debate tampoco se limita a entregar dispositivos o ampliar la conectividad. La pregunta más compleja es qué competencias necesitan los estudiantes para desenvolverse en una economía donde la IA puede automatizar tareas, modificar profesiones y alterar la demanda de habilidades.
La UNESCO ha advertido que la expansión de la inteligencia artificial generativa en educación plantea simultáneamente oportunidades y riesgos relacionados con privacidad, desigualdad, dependencia tecnológica, integridad académica y preparación docente.
Por eso, la conversación internacional está evolucionando desde “llevar tecnología a las aulas” hacia “definir cómo debe utilizarse esa tecnología para que efectivamente amplíe oportunidades”.
Las primeras damas y una diplomacia distinta
La reunión también refleja la transformación del papel público de las primeras damas.
Aunque sus funciones no constituyen cargos electivos ni forman parte formal de las estructuras gubernamentales en la mayoría de los países, sus agendas pueden funcionar como plataformas de cooperación internacional en áreas como infancia, salud, educación, nutrición y protección social.
En este caso, la particularidad está en el tema elegido: la tecnología como infraestructura de oportunidades, pero también como fuente de nuevos riesgos.
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