UE alerta por déficit de €1.000 millones diarios con China y amenaza con utilizar “todas las herramientas”
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, lanzó este miércoles una de las advertencias más contundentes realizadas hasta ahora por Bruselas contra China al asegurar que la Unión Europea utilizará todos los instrumentos a su alcance para corregir un déficit comercial que ya alcanza los 1,000 millones de euros diarios y que, según afirmó, ha llegado a un "punto crítico".
Durante su discurso sobre el Estado de la Unión ante el Parlamento Europeo en Estrasburgo, la dirigente alemana aseguró que Europa ya está sufriendo las consecuencias de un nuevo "shock chino", caracterizado por la creciente presión de las exportaciones industriales del gigante asiático sobre las fábricas y cadenas productivas europeas.
El "segundo shock chino" ya está aquí
Von der Leyen rechazó la idea de que el problema sea una amenaza futura y afirmó que sus efectos ya son visibles en múltiples regiones industriales europeas.
Algunos dicen que se avecina un segundo choque chino. Pero ya está aquí. Se percibe en nuestras comunidades y en las fábricas de toda nuestra Unión. Provoca la desindustrialización de los núcleos industriales de Europa. Esto es insostenible", declaró.
La expresión "China shock" hace referencia a los efectos económicos provocados por la entrada masiva de productos chinos en los mercados occidentales durante las últimas décadas. Sin embargo, Bruselas considera que la nueva fase es aún más compleja porque afecta directamente a sectores estratégicos donde Europa intenta preservar su competitividad industrial.
Un déficit de 1,000 millones de euros al día
El deterioro de la balanza comercial se ha convertido en una de las principales preocupaciones económicas de la Unión Europea.
Según los datos citados por la Comisión, el déficit comercial europeo con China alcanzó aproximadamente 1,000 millones de euros diarios durante 2025, una cifra que Bruselas considera imposible de sostener a largo plazo.
Las estadísticas europeas muestran que las importaciones procedentes de China continúan creciendo con más rapidez que las exportaciones europeas hacia el mercado chino, ampliando una brecha que ya supera los niveles registrados durante los momentos más tensos de la relación comercial entre ambas potencias.
Además, durante el segundo trimestre de 2026 el déficit comercial alcanzó uno de sus niveles más elevados de los últimos años, reforzando la percepción de urgencia dentro de Bruselas.

EFE/EPA/ADAM WARZAWA POLAND OUT
Bruselas da plazo hasta octubre
La Unión Europea y China mantienen actualmente negociaciones destinadas a evitar una escalada comercial mayor.
El comisario europeo de Comercio, Maroš Šefčovič, lidera las conversaciones con Pekín con el objetivo de alcanzar resultados concretos antes de octubre, fecha límite fijada por los líderes europeos para evaluar los avances.
Las negociaciones abarcan varios asuntos clave:
- Desequilibrios comerciales.
- Inversión y acceso a mercados.
- Derechos de propiedad intelectual.
- Controles a la exportación.
- Reformas de la Organización Mundial del Comercio (OMC).
Von der Leyen insistió en que el diálogo sigue siendo la opción preferida por Bruselas, aunque advirtió que la paciencia europea tiene límites.
Las palabras están bien, pero los hechos son mejores", afirmó ante los eurodiputados.
La UE prepara medidas de defensa comercial
La presidenta de la Comisión dejó claro que Europa está dispuesta a actuar si las conversaciones no ofrecen resultados tangibles.
Utilizaremos todas las herramientas a nuestra disposición para reequilibrar nuestra relación", aseguró.
Aunque evitó mencionar instrumentos concretos, varios gobiernos europeos han sugerido la posibilidad de recurrir al denominado Instrumento Anticoerción, conocido informalmente en Bruselas como el "bazuca comercial".
Esta herramienta permite a la Unión Europea responder a presiones económicas extranjeras mediante:
- Restricciones al acceso a contratos públicos.
- Limitaciones comerciales.
- Medidas sobre propiedad intelectual.
- Otras acciones de represalia económica.
La preocupación por las materias primas críticas
Más allá del comercio, Von der Leyen alertó sobre otra vulnerabilidad estratégica: la dependencia europea de China para el suministro de materias primas esenciales para las tecnologías del futuro.
Actualmente, la UE depende de China para aproximadamente:
- El 80 % de ciertas materias primas críticas.
- El 90 % de las tierras raras utilizadas en sectores industriales avanzados.
Estos materiales son fundamentales para fabricar:
- Vehículos eléctricos.
- Semiconductores.
- Equipos de defensa.
- Aerogeneradores.
- Infraestructura digital.
Nace la Corporación Europea de Materias Primas
Como respuesta, la Comisión Europea anunció la creación de una nueva Corporación Europea de Materias Primas Críticas.
La iniciativa tendrá como objetivo asegurar el suministro y crear reservas estratégicas de minerales y elementos esenciales para la industria europea.
Según Von der Leyen, esta medida es necesaria para reducir riesgos de dependencia geopolítica y proteger la competitividad industrial del bloque frente a futuras interrupciones de suministro.
Necesitamos abastecernos y acumular reservas con urgencia. De ello depende no solo nuestra industria, sino también nuestra independencia y nuestra seguridad", afirmó.
Europa acelera su estrategia de "desriesgo"
Las declaraciones reflejan la evolución de la política europea hacia China.
En lugar de promover una ruptura económica completa, Bruselas apuesta por una estrategia conocida como"de-risking", que busca reducir dependencias excesivas sin romper los vínculos comerciales con su segundo mayor socio económico.
Sin embargo, el tono adoptado por Von der Leyen indica que la Unión Europea está entrando en una fase más firme de esa estrategia, especialmente ante la percepción de que el crecimiento de las exportaciones chinas está afectando directamente a sectores industriales clave en Europa.
Una nueva etapa en las relaciones entre Bruselas y Pekín
La advertencia de Von der Leyen marca uno de los momentos de mayor tensión comercial entre Bruselas y Pekín en los últimos años.
Mientras la Unión Europea intenta proteger su base industrial y reducir dependencias estratégicas, China continúa siendo un socio económico indispensable para numerosas empresas europeas.
El resultado de las negociaciones previstas hasta octubre podría determinar si ambas potencias logran reconducir la relación mediante acuerdos o si se abre una nueva fase de confrontación comercial entre dos de los mayores bloques económicos del planeta.
Te puede interesar: Claves detrás de la estrategia global de Ursula Von der Leyen
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