Taiwán reafirma su postura «libre y democrática» tras la cumbre entre Trump y Xi-Jinping
El presidente de Taiwán, William Lai, advirtió este domingo que su país no será «sacrificado» ni «intercambiado» y que la isla no renunciará a su modo de vida libre y democrático «bajo presión», en respuesta a la cumbre celebrada en Pekín entre Donald Trump y Xi Jinping, en la que el estrecho de Taiwán volvió a convertirse en moneda de cambio geopolítica.
Foto: Tensión en el Estrecho: Taiwán rechaza ser sacrificada tras la cumbre Trump-Xi.
Lai se pronunció tras la visita de Estado de Trump a China, la primera de un presidente estadounidense en casi una década, durante la cual ambos mandatarios abordaron abiertamente el futuro de la isla.
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Taiwán: siete décadas de un conflicto sin resolver
El origen de esta tensión se remonta a 1949, cuando el bando nacionalista del Kuomintang, derrotado en la guerra civil china por las fuerzas comunistas de Mao Zedong, se refugió en Taiwán y mantuvo allí la República de China, mientras Mao proclamaba en Pekín la República Popular China.
Desde entonces, Beijing defiende la política de «una sola China» y considera a la isla una provincia rebelde que deberá reintegrarse al continente.
En 1971, la ONU reconoció al gobierno de Beijing como el único representante legítimo de China, y en 1979 Estados Unidos trasladó su reconocimiento diplomático formal de Taipéi a Beijing. Aun así, Washington mantuvo sus lazos comerciales y militares con la isla bajo una política de «ambigüedad estratégica».
El giro decisivo llegó con la democratización de Taiwán: no fue hasta el año 2000 que la isla accedió a un gobierno plenamente democrático, y a partir de entonces sus presidentes han avanzado progresivamente la idea de la independencia total respecto al continente, lo que ha exacerbado las tensiones con Beijing.
Hoy, Taiwán solo es reconocido oficialmente por una veintena de países pequeños, principalmente de América Central y África, y no tiene representación en las Naciones Unidas.
Las fichas de la negociación
En ese contexto de décadas de tensión contenida, las palabras de Trump en una entrevista con Fox News generaron alarma inmediata en Taipéi. El mandatario republicano comentó que habló con Xi sobre Taiwán «toda la noche» y dejó en el aire la aprobación de un importante paquete de armas para la isla, calificándolo de «muy buena ficha de negociación» para Washington.
«Todavía no lo he aprobado, ya veremos qué pasa. Quizás lo haga, quizás no lo haga. Son un montón de armas», afirmó Trump.
Lai respondió que: «mientras China siga sin renunciar al uso de la fuerza para anexar Taiwán y continúe expandiendo su poder militar con el objetivo de cambiar el statu quo regional y entre ambos lados del Estrecho, es necesario que Estados Unidos continúe vendiendo armas a Taiwán». Lai también subrayó que Taiwán forma parte de los «intereses centrales» de la comunidad internacional por su ubicación geoestratégica y su papel clave en el desarrollo global de la inteligencia artificial.
«Garantizar la paz y la estabilidad en el estrecho de Taiwán siempre ha sido un amplio consenso y un interés común entre Taiwán, Estados Unidos y todos los países democráticos del mundo. Taiwán jamás será sacrificado ni intercambiado», reafirmó el mandatario, tachado frecuentemente de «independentista» y «alborotador» por las autoridades chinas.
Trump descarta la independencia formal
En ese contexto de décadas de tensión contenida, las palabras de Trump en una entrevista con Fox News generaron alarma inmediata en Taipéi.
«No busco que nadie se independice. ¿Se supone que debemos viajar 9.500 millas para librar una guerra? No busco eso», señaló, añadiendo además que, una vez deje la presidencia, es probable que Xi busque «apoderarse» de la isla.
El contenido de la reunión ha generado una «gran preocupación» entre la población taiwanesa, lamentó Lai, quien insistió en que la República de China ya es un «país democrático, soberano e independiente» y que su futuro «debe seguir la voluntad de todo el pueblo taiwanés».
«Defendemos que la República de China y la República Popular China no están subordinadas entre sí, que la soberanía no puede ser violada ni anexada. No existe el llamado problema de la ‘independencia de Taiwán'», argumentó.
El mandatario reiteró su disposición a entablar un diálogo «sano y ordenado» con Beijing bajo premisas de «igualdad» y «dignidad», pero fijó una línea clara: «Rechazamos los intentos de China de utilizar la ‘reunificación’ como pretexto para, en realidad, tratar de anexar Taiwán. Esta es también la línea roja que mantenemos en las relaciones a través del estrecho».
La importancia estratégica y tecnológica de Taiwán
Taiwán es sede de TSMC, la empresa que fabrica el 62 % del mercado mundial de semiconductores por encargo y más del 90 % de los chips de inteligencia artificial más avanzados del planeta.
Entre sus clientes figuran Nvidia, Apple, Microsoft y Amazon. En 2025 sus ingresos superaron los US$122,000 millones y en febrero de 2026 su capitalización bursátil superó por primera vez los US$2 billones.
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Fuente: EFE
Redacción: Revista Mercado
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