La AIE advierte que las reservas de petróleo se agotarán en semanas
La Agencia Internacional de la Energía (AIE) ha encendido una señal de alerta sobre el equilibrio del mercado petrolero mundial. Su director ejecutivo, Fatih Birol, advierte que el colchón de reservas comerciales podría agotarse en pocas semanas. Estas reservas se acumularon antes de la guerra en Oriente Medio. La situación se agrava por la interrupción del tránsito en el estrecho de Ormuz, una de las principales arterias energéticas del planeta.
Foto: la AIE señaló que el cierre del estrecho de Ormuz ha privado al mercado de más de 1.000 millones de barriles de los países del golfo Pérsico, lo que supone que han quedado retenidos sin poder salir más de 14 millones de barriles diarios.
El cierre del estrecho de Ormuz tensiona el suministro global
El detonante de esta alerta es el bloqueo del estrecho de Ormuz. Por esta vía transita cerca del 20% del petróleo mundial. La interrupción ha provocado una caída drástica en las exportaciones del Golfo Pérsico. Además, ha dejado fuera del mercado más de 14 millones de barriles diarios. Esto equivale a una pérdida acumulada superior a los 1,000 millones de barriles.
La magnitud del impacto obliga a las economías importadoras a recurrir a sus inventarios. Esto incluye reservas comerciales y estratégicas. Sin embargo, este mecanismo es solo una solución temporal. La AIE advierte que las reservas se consumen a un ritmo cercano a cuatro millones de barriles diarios. Esta velocidad reduce rápidamente la capacidad de amortiguar la crisis.
Te puede interesar: ¿Qué pactaron Trump y Xi? Claves del acuerdo sobre el Estrecho de Ormuz y el petróleo
De superávit a déficit: el giro del mercado petrolero
Antes del conflicto, el mercado global registraba un superávit de unos 2,5 millones de barriles diarios. Ese equilibrio desapareció en pocos meses. Ahora el mercado enfrenta un déficit impulsado por la caída de la oferta y el uso intensivo de inventarios.
El informe más reciente de la AIE confirma la tendencia. Las reservas globales cayeron unos 250 millones de barriles entre marzo y abril. Este descenso refleja el ritmo acelerado de extracción. La agencia también advierte de una de las mayores disrupciones de suministro de la historia reciente.
La demanda estacional agrava la crisis
El deterioro de las reservas coincide con un factor adicional: el incremento estacional de la demanda. La llegada del verano en el hemisferio norte impulsa el consumo de combustibles para transporte, agricultura y aviación, lo que aumenta la presión sobre un mercado ya tensionado.
Este repunte de la demanda podría acelerar la reducción de inventarios en las próximas semanas, llevando al mercado a una situación crítica. La AIE advierte que, si no se restablece el flujo de petróleo a través de Ormuz o no se adoptan medidas adicionales, el sistema podría entrar en una fase de escasez más aguda hacia el segundo semestre del año.

Reservas estratégicas: un alivio temporal
Ante el deterioro del mercado, los países miembros de la AIE decidieron en marzo liberar más de 400 millones de barriles de sus reservas estratégicas, en la mayor operación de este tipo registrada hasta la fecha,
Esta medida permitió estabilizar temporalmente los precios y evitar un desabastecimiento inmediato. Sin embargo, la propia agencia reconoce que las reservas no son ilimitadas y que su utilización prolongada no puede sustituir el flujo continuo de producción y transporte internacional.
En este contexto, la posibilidad de nuevas liberaciones de reservas se mantiene sobre la mesa, aunque su eficacia dependerá de la duración del conflicto y de la capacidad de reactivación de las rutas logísticas afectadas.
Impacto económico: inflación y riesgo global
El agotamiento de las reservas de petróleo tiene implicaciones directas en la economía global. El encarecimiento del crudo ya se ha trasladado a sectores como el transporte, la producción industrial y la agricultura, elevando los costos y presionando los precios de bienes básicos.
Especialmente relevante es el impacto sobre los fertilizantes, altamente dependientes de la energía, lo que podría traducirse en aumentos en los precios de los alimentos y en mayores presiones inflacionarias a nivel mundial.
Además, la volatilidad del mercado energético incrementa la incertidumbre financiera y complica la planificación de empresas y gobiernos, en un entorno donde la estabilidad de suministro se convierte en un factor estratégico.
Perspectivas: un mercado en zona crítica
La advertencia de la AIE refleja un cambio estructural en el equilibrio del mercado petrolero. El uso intensivo de reservas ha permitido evitar un colapso inmediato, pero también ha reducido el margen de maniobra de los países consumidores.
Si el bloqueo del estrecho de Ormuz se prolonga, las reservas podrían descender a niveles críticos en el corto plazo, lo que obligaría a una reacción más contundente de los mercados. En ese escenario, los precios del petróleo podrían escalar de forma significativa hasta generar un ajuste en la demanda o una desaceleración económica.
El sistema energético global enfrenta así una presión inédita, donde la disponibilidad de reservas deja de ser un respaldo seguro y se convierte en un recurso finito cuya rápida erosión redefine el riesgo en los mercados internacionales.
Te puede interesar: América Latina busca romper su dependencia del petróleo: la ruta pasa por la COP31
Fuente: EFE
Redacción: Revista Mercado
Suscríbete a la revista y regístrate a nuestros newsletters para recibir el mejor contenido en tu buzón de entrada.
Seguir leyendo
Lo más visto en Revista Mercado
Brand Content
La revolución humana
Análisis para suscriptores
Exclusivo Suscriptores
¿Es usted realmente un buen oyente? cinco errores que le impiden escuchar mejor
Exclusivo Suscriptores
Peter Thiel y los líderes tecnológicos que mantienen a sus hijos lejos de las pantallas
Exclusivo Suscriptores
El capitalismo de Elon Musk que Adam Smith no aprobaría
Exclusivo Suscriptores