Sportswashing en el Mundial 2026: por qué acusan a EE.UU. y México de usar el torneo para lavar su imagen - Revista Mercado
Advertisement
Home
Internacional

Sportswashing en el Mundial 2026: por qué acusan a EE.UU. y México de usar el torneo para lavar su imagen

A un año de la celebración del Mundial 2026, la cita futbolística más importante del planeta no solo despierta expectativas deportivas y económicas. También ha reavivado un intenso debate sobre el llamado sportswashing, una estrategia mediante la cual gobiernos o instituciones utilizan grandes eventos deportivos para mejorar su reputación internacional y desviar la atención de problemáticas internas.

Vista del estadio de fútbol vacío con banderas de Estados Unidos y México sobreimpresas, representando el concepto de sportswashing en el Mundial 2026.

Foto: Acusan a Estados Unidos y México de utilizar el Mundial 2026 como estrategia de sportswashing, buscando mejorar su imagen internacional mediante el deporte.

Avatar del autor
DIGITAL EDITOR

En esta ocasión, las críticas se concentran principalmente en Estados Unidos y México, dos de los tres países anfitriones del torneo junto con Canadá. Organizaciones defensoras de derechos humanos y especialistas en ciencias sociales sostienen que el campeonato podría convertirse en una plataforma para proyectar una imagen positiva de ambos países, mientras persisten denuncias relacionadas con violaciones de derechos fundamentales.

Derechos humanos bajo la lupa en Estados Unidos y México

Las preocupaciones sobre la situación de los derechos humanos en los países organizadores han cobrado fuerza en los últimos meses. Diversas organizaciones internacionales han señalado que tanto Estados Unidos como México enfrentan desafíos estructurales que podrían quedar eclipsados por la magnitud mediática del Mundial.

Juanita Goebertus, directora para las Américas de Human Rights Watch, considera especialmente preocupante el contexto que atraviesa Estados Unidos en materia migratoria. Según explica, numerosas comunidades migrantes han sido afectadas por políticas que han derivado en detenciones arbitrarias y deportaciones cuestionadas por organismos internacionales.

Para la representante de la organización, resulta contradictorio que uno de los países anfitriones del torneo enfrente acusaciones de vulnerar derechos fundamentales mientras se prepara para recibir a millones de visitantes y captar la atención global.

En el caso de México, Goebertus sostiene que la competencia debería servir como una oportunidad para aumentar la presión internacional sobre las autoridades y acelerar las acciones destinadas a enfrentar la crisis de desapariciones forzadas que afecta al país desde hace años.

La activista considera que el interés mundial generado por el torneo podría convertirse en un mecanismo para exigir mayores esfuerzos institucionales en la búsqueda de personas desaparecidas y en la implementación de políticas efectivas de seguridad y justicia.

Te puede interesar: Campeón, goleador, mejor jugador y revelación: las predicciones finales para el Mundial 2026

Qué es el sportswashing y por qué el concepto vuelve a estar en debate

El término sportswashing ha ganado relevancia durante la última década debido a la creciente organización de eventos deportivos internacionales en países cuestionados por su historial en materia de derechos humanos.

Fernando Segura Trejo, doctor en Sociología, explica que esta práctica no es nueva y que existen numerosos antecedentes históricos. Según el académico, diferentes gobiernos han aprovechado acontecimientos deportivos para proyectar estabilidad, progreso o normalidad ante la comunidad internacional.

Entre los ejemplos más citados figuran los Juegos Olímpicos celebrados en la Alemania nazi, el Mundial de Argentina de 1978 durante la dictadura militar y, más recientemente, las críticas dirigidas a Catar por la organización de la Copa del Mundo de 2022.

El especialista señala que los grandes torneos generan una narrativa positiva asociada al deporte, la unidad y la celebración colectiva. Esa narrativa puede contribuir a reducir temporalmente la visibilidad de conflictos sociales, denuncias o cuestionamientos políticos que afectan a los países organizadores.

La controversia surge cuando sectores de la sociedad civil consideran que el espectáculo deportivo es utilizado para fortalecer la imagen de un gobierno sin que existan avances significativos en la solución de problemas estructurales.

Te puede interesar: El Papa León XIV y el Mundial 2026: «Quien no sabe pasar el balón aún no ha entendido el juego»

Los antecedentes históricos y el desafío para el Mundial 2026

En México, el debate adquiere una dimensión particular debido a experiencias históricas que siguen presentes en la memoria colectiva. Segura Trejo recuerda que los Juegos Olímpicos de 1968 estuvieron precedidos por la matanza de Tlatelolco, ocurrida pocas semanas antes de la inauguración del evento.

De acuerdo con el sociólogo, aquella edición olímpica fue utilizada para mostrar un país estable y ordenado frente al mundo, mientras persistían profundas tensiones políticas y sociales. Para algunos analistas, ese antecedente alimenta las comparaciones con el contexto actual.

El académico sostiene que una parte de la población mexicana percibe que el Mundial puede ser utilizado nuevamente para fortalecer la imagen internacional del país en medio de desafíos relacionados con la seguridad, la justicia y las desapariciones de personas.

Te puede interesar: Mundial 2030 y 2034: dónde y cuándo se jugarán las próximas ediciones de la Copa del Mundo

Respecto a Estados Unidos, Segura Trejo afirma que las críticas se enfocan especialmente en la política migratoria y en los presuntos abusos denunciados por organizaciones defensoras de derechos humanos. Según su análisis, la magnitud de estas controversias dificulta incluso cualquier intento de mejorar la percepción internacional mediante el evento deportivo.

Pese a las críticas, el Mundial 2026 también representa una oportunidad para abrir debates públicos sobre estas problemáticas. La atención mediática global permitirá que periodistas, organizaciones y ciudadanos examinen con mayor profundidad la realidad de los países anfitriones.

Mientras millones de aficionados esperan el inicio de la competición, la discusión sobre el sportswashing en el Mundial 2026 seguirá creciendo. El desafío para Estados Unidos y México no será únicamente organizar una Copa del Mundo exitosa desde el punto de vista deportivo y logístico, sino también demostrar que el evento puede convivir con avances concretos en materia de derechos humanos, transparencia y justicia.

Suscríbete a la revista y regístrate a nuestros newsletters para recibir el mejor contenido en tu buzón de entrada.

Lo más visto en Revista Mercado


Análisis para suscriptores


Orlando Bravo: el latino que conquistó Wall Street sin fundar un startup

M

Exclusivo Suscriptores

Hong Kong supera a Suiza y redefine el mapa mundial de las grandes fortunas

M

Exclusivo Suscriptores

Los millonarios inesperados de SpaceX

M

Exclusivo Suscriptores

El Mundial pondrá a prueba la imagen que México quiere proyectar al mundo

M

Exclusivo Suscriptores

Cuando se trata de valor a largo plazo, las empresas tradicionales deberían pensar como disruptores digitales

M

Exclusivo Suscriptores

Artículos patrocinados


Más de Internacional


MÁS MERCADO,

DIRECTO A TU INBOX

Suscríbete y recibe noticias, análisis y contenidos exclusivos.

Al suscribirte, aceptas recibir comunicaciones de Revista Mercado y confirmas que has leído nuestros Términos y Condiciones y nuestra Política de Privacidad.
Elige una lista

¿Dónde deseas guardar ?