¿Sufres de pensamientos intrusivos? Descubre 3 técnicas para evitarlos

Por | julio 5, 2024

Los pensamientos intrusivos son aquellos pensamientos recurrentes y no deseados que tienen un impacto emocional muy fuerte, generando ansiedad y estrés. A lo largo del día, todos tenemos diversos pensamientos, algunos agradables y otros menos agradables. Sin embargo, hay ciertos pensamientos no deseados que llegan con tal intensidad y frecuencia que pueden dominar nuestra mente, causando obsesiones y malestares emocionales.

¿Qué son los pensamientos intrusivos?

Los pensamientos intrusivos suelen estar relacionados con miedos, como dañar a otros o a uno mismo, crisis existenciales, dudas sobre nuestra identidad o acciones que llevamos a cabo. Daniela Constantin, psicóloga y formadora de profesionales de la salud, la importancia de prestar atención a estos «sonidos internos» que muchas veces nos afectan, especialmente cuando son negativos y se consideran pensamientos intrusivos.

Ejercicios para lidiar con los pensamientos intrusivos

Para lidiar con estos pensamientos, te proponemos tres ejercicios efectivos que se pueden realizar de forma autónoma:

1. Dejar que el pensamiento venga como invitado

Permite que el pensamiento intrusivo aparezca y permanece con él por unos segundos o minutos, como si fuera un invitado no deseado que se presenta en tu casa. Trata este pensamiento con calma y confianza, sabiendo que, como cualquier invitado, eventualmente se irá. Este ejercicio ayuda a reducir la ansiedad asociada al pensamiento intrusivo al no ofrecerle resistencia.

2. Conectar con el entorno

Este ejercicio es útil para lidiar con pensamientos negativos en situaciones estresantes como exámenes o presentaciones. Consiste en identificar cinco elementos visuales a tu alrededor, cuatro sonidos que escuchas y tres sensaciones físicas. Luego, reduce a cuatro elementos visuales, tres sonidos y dos sensaciones físicas, y finalmente, tres elementos visuales, dos sonidos y una sensación física. Este proceso ayuda a desviar la atención de los pensamientos intrusivos y centrarse en el presente.

3. Centrarse en lo que se quiere sentir

En lugar de centrarse en lo que causa ansiedad y dolor, enfócate en lo que deseas sentir. Imagina y recuerda momentos de paz y tranquilidad, como unas vacaciones en la playa o en la montaña. Visualizar estos sentimientos positivos y conectar con esas sensaciones puede tener un impacto positivo mayor que la mera fuerza de voluntad.

Estos ejercicios, aunque son efectivos por separado, combinados pueden proporcionar una herramienta poderosa para manejar los pensamientos intrusivos. En el día además de reflexionar sobre los sonidos externos, tomemos un momento para considerar y abordar los ruidos internos que afectan nuestra salud mental, y trabajemos para sentir una mayor paz y tranquilidad.

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