El Norte dominicano redefine su mapa turístico y económico. Conozca los proyectos en marcha.
El desarrollo turístico de esta zona estratégica entra en una etapa en la que Puerto Plata y Santiago pueden complementarse dentro de un mismo ecosistema. Punta Bergantín forma parte de esta transformación con una propuesta que combina inversión hotelera, inmobiliaria, comercial y recreativa.
Foto: El Norte dominicano redefine su mapa turístico y económico: conozca los proyectos que están en marcha.
Más que sumar nuevas construcciones, el proyecto busca contribuir a reposicionar Puerto Plata, ampliar su oferta hotelera y generar nuevas razones para atraer visitantes e inversión hacia la zona.
La visión parte de conectar las fortalezas de la ciudad costera con el crecimiento que ha experimentado la urbe más próspera del Cibao, creando mayores oportunidades para el turismo y la actividad económica regional.
Para Andrés Marranzini Grullón, director ejecutivo del Fideicomiso Punta Bergantín, el proyecto parte precisamente de esa necesidad de reposicionar el destino y recuperar su capacidad para atraer inversión hotelera.
Punta Bergantín, más que un desarrollador de terreno, nace con el propósito de ayudar a reposicionar el destino de Puerto Plata. Recuperar su capacidad de atraer nueva inversión, específicamente inversión hotelera. Incorporar nueva oferta hotelera de calidad mundial”.
Puerto Plata recupera su esplendor
A comienzos de la década de 2000, el aeropuerto de Puerto Plata manejaba un flujo de pasajeros muy superior al de Santiago. Con el paso de los años, esa relación cambió y la terminal aérea santiaguera ganó mayor protagonismo dentro de la conectividad del Norte.
Uno de los factores que incidió en Puerto Plata fue la transformación de parte de su oferta hotelera en productos residenciales. Esto redujo la capacidad de generar un flujo turístico recurrente y modificó la dinámica de llegada de visitantes.
Recuperar una oferta hotelera competitiva vuelve a situar al turismo como una pieza importante para fortalecer la actividad económica de la provincia.
Juntas pueden ampliar el mercado
El crecimiento de Santiago ha generado una nueva dinámica para el Norte, impulsada por su actividad empresarial, la capacidad económica de la diáspora y una mayor conectividad aérea. Ese movimiento también puede beneficiar a otros destinos de la región.
La posibilidad de conectar ambos mercados permite combinar el perfil urbano y empresarial de Santiago con la oferta turística y costera de Puerto Plata.
En lugar de funcionar como destinos separados, la integración puede ampliar las opciones para visitantes e inversionistas y fortalecer la circulación de personas y negocios dentro de la región.
Punta Bergantín: un destino integral
El más ambicioso proyecto del Norte incorpora hoteles, residencias, áreas comerciales, golf y espacios recreativos dentro de una misma planificación. La propuesta busca tener atractivos suficientes para convertirse en un destino y, al mismo tiempo, integrarse con Puerto Plata y Montellano.
Esta combinación amplía las posibilidades para el desarrollo de nuevos negocios alrededor del turismo y el mercado inmobiliario. La presencia de una oferta hotelera también permite generar una demanda más constante para restaurantes, comercios, servicios y actividades de entretenimiento.
Su enfoque supone una pieza dentro de una transformación territorial más amplia, en lugar de limitarlo a un desarrollo residencial.
Marranzini plantea que esta concepción responde a la intención de convertir a Punta Bergantín en un destino por sí mismo, con una oferta capaz de generar nuevas razones para visitar, invertir y permanecer en la zona.
Por eso, Bergantín se maneja como un destino en sí. No necesariamente es Montellano, no necesariamente es Puerto Plata, es todo eso y un poquito más, y por eso es Bergantín como destino”.
Infraestructura para sostener la inversión
El crecimiento de esta escala requiere una infraestructura capaz de acompañar la llegada de nuevos proyectos. Carreteras, agua, energía y conectividad son condiciones necesarias para que hoteles, viviendas y comercios puedan desarrollarse de manera integrada.
La Autovía del Ámbar adquiere relevancia en este escenario al fortalecer la conexión entre Santiago y Puerto Plata. Una mejor movilidad permite acercar mercados, facilitar desplazamientos y ampliar el alcance de la actividad turística. Para Kuky Silverio, fundador y presidente de Grupo KSI, esta conexión representa una oportunidad para estrechar los vínculos dentro de la región Norte.
Siempre he creído en la región (Norte); quiero mucho a Santiago y Puerto Plata es parte del Cibao y la región, y ahora vamos a estar pegados con la Autopista del Ámbar”.
La infraestructura, por tanto, no funciona como un elemento separado del desarrollo inmobiliario. Es parte de la base que permite que la inversión pueda extender sus efectos hacia distintas zonas del Norte. En el caso de Puerto Plata, este crecimiento también plantea la necesidad de anticipar la demanda de servicios y preparar la ciudad para el aumento de su población, según explicó Silverio:
Hoy Puerto Plata tiene 412 mil habitantes; con la Autopista del Ámbar, en 15 o 20 años vamos a tener el doble de habitantes y debemos empezar a decirle al gobierno que se deben ampliar los temas de aguas residuales y servicios. Puerto Plata va a tener un gran crecimiento”.
Hace años los líderes puertoplateños propusieron la que entonces llamaban Autopista del Atlántico porque sabían del enorme potencial de la región. Con su habilidad para los negocios, recursos propios y con apoyo de la banca comenzaron a revitalizar predios en Playa Dorada, Cabarete y Sosúa. Hoy proyectos como Fortunity y Riviera del Mar ya ofrecen inmuebles a compradores dominicanos e internacionales atraídos por el inicio de los nuevos desarrollos de infraestructura.
El impacto también alcanza a las comunidades
El desarrollo turístico puede generar oportunidades más allá de sus propios terrenos mediante empleos, contratación de suplidores y capacitación de trabajadores. En Montellano, la actividad vinculada a Punta Bergantín ha incorporado empresas locales dentro de su cadena de suministro.
Este tipo de encadenamientos permite que una parte de la inversión circule entre comercios, proveedores y trabajadores de la zona, ampliando su impacto sobre la economía local.
La formación de capital humano también resulta clave para acompañar la llegada de nuevos hoteles, servicios y negocios que demandarán personal con mayores niveles de especialización.
Un nuevo ciclo para el Norte
La transformación de Puerto Plata y el crecimiento de Santiago abren la posibilidad de construir un mercado regional más conectado. Turismo, negocios, vivienda, entretenimiento e infraestructura pueden funcionar como piezas de una misma dinámica.
Bajo esta visión, el llamado Nuevo Norte no depende únicamente de proyectos adicionales, sino de la capacidad de integrar los distintos territorios y crear condiciones para que la inversión tenga continuidad.
Punta Bergantín se inserta en ese proceso como una apuesta por recuperar el peso turístico de Puerto Plata y aprovechar la expansión de Santiago, con la conectividad y la infraestructura como elementos para sostener una nueva etapa de desarrollo regional.
La apuesta, según Marranzini, busca que esta transformación trascienda el proyecto y contribuya a generar un nuevo ciclo de inversión para toda la zona.
El verdadero propósito es posicionar a Puerto Plata como una gran ventana turística internacional. Nuestro proyecto en su primera etapa son 2,500 habitaciones hasta el momento, 3,500 unidades y 27 hoyos de golf ayudando a crear esas condiciones para que vuelva la inversión a Puerto Plata y que el norte tenga un nuevo motor de crecimiento”.
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