FMI mejora previsión de crecimiento mundial para 2026 al 3,1 %: qué países crecerán más
La economía mundial crecerá un 3,1 % en 2026, una décima más de lo previsto hace apenas tres meses, gracias al impulso generado por la inversión en inteligencia artificial y tecnología avanzada. Sin embargo, el Fondo Monetario Internacional (FMI) advirtió que esa resiliencia comienza a mostrar signos de agotamiento debido a la persistencia de la crisis energética, los elevados niveles de deuda y la creciente concentración del crecimiento en un grupo reducido de países.
Las nuevas previsiones fueron presentadas durante las reuniones anuales del FMI y el Banco Mundial que se celebran esta semana en Bangkok, donde la institución describió una economía global marcada por dos fuerzas contrapuestas: el empuje de la inteligencia artificial y las consecuencias económicas de los conflictos geopolíticos.
La inteligencia artificial sostiene el crecimiento
Según el FMI, la inversión vinculada a la inteligencia artificial se ha convertido en uno de los principales factores que explican la resistencia de la economía mundial ante un contexto de elevada incertidumbre.
La expansión de centros de datos, infraestructura tecnológica, semiconductores, servicios digitales y nuevas aplicaciones de IA está impulsando la demanda global y compensando parte de los efectos negativos derivados de los altos precios de la energía.
El informe señala que el auge tecnológico, junto a la capacidad de adaptación de empresas y consumidores, ha permitido que la actividad económica mundial se mantenga mejor de lo esperado pese a la presión generada por las tensiones geopolíticas.
No obstante, el organismo advierte que los beneficios de esta transformación no se distribuyen de manera uniforme.
Estados Unidos y China lideran el boom tecnológico
Una de las conclusiones más relevantes del informe es que gran parte de los beneficios derivados de la revolución de la inteligencia artificial se concentran en las dos mayores economías del mundo.
De acuerdo con el FMI, Estados Unidos y China representan más de tres cuartas partes de la demanda neta mundial de equipos relacionados con la inteligencia artificial, incluidos semiconductores, centros de datos y sistemas de computación avanzada.
Estados Unidos mantiene un crecimiento proyectado del 2,3 %, apoyado por el consumo privado y la fuerte inversión en infraestructura tecnológica. China, por su parte, verá crecer su economía un 4,5 %, aunque enfrenta mayores dificultades derivadas de su condición de principal importador mundial de petróleo y de problemas estructurales persistentes en su mercado interno.
El FMI sostiene que la economía global ya no se mueve de forma homogénea. Cada vez más, el crecimiento depende del grado de integración de cada país en la cadena de valor de la inteligencia artificial y de su exposición a los riesgos energéticos.

EFE/EPA/RUNGROJ YONGRIT
La energía sigue siendo el principal lastre
Frente al impulso tecnológico, los elevados costes energéticos continúan pesando sobre la actividad económica.
El informe mantiene que los efectos de la guerra en Oriente Medio siguen alterando mercados energéticos clave y afectando el comercio internacional. Aunque los flujos a través del estrecho de Ormuz muestran señales de recuperación, el FMI considera que la situación sigue siendo una fuente relevante de incertidumbre.
Las previsiones de la institución se construyen sobre la base de un aumento cercano al 41 % en los precios del petróleo durante este año, con una media próxima a los 96 dólares por barril.
Los mayores impactos se concentran en economías importadoras de energía y en países con menor margen de maniobra para absorber nuevas presiones inflacionarias.
La resiliencia comienza a agotarse
Uno de los mensajes más contundentes de la presentación llegó de la economista jefe del FMI, Silvana Tenreyro.
La economía global ha sido resistente, pero esa resistencia está llegando a su fin".
Tenreyro explicó que los mecanismos que permitieron absorber los impactos de los últimos años están perdiendo fuerza.
Durante gran parte de la recuperación posterior a la pandemia, gobiernos, empresas y consumidores pudieron apoyarse en reservas acumuladas, estímulos fiscales o capacidad de adaptación. Sin embargo, esos márgenes son cada vez más reducidos.
Por ello, el FMI considera que los riesgos para las perspectivas económicas siguen inclinados hacia escenarios negativos.
La deuda alcanza niveles históricos
Junto con la energía, la deuda pública aparece como una de las principales preocupaciones de la institución.
El FMI alertó que muchos gobiernos mantienen niveles de endeudamiento muy elevados y que los costes de financiación continúan aumentando debido a las presiones inflacionarias y al entorno de tipos de interés más altos.
Según el organismo, la deuda mundial se aproxima nuevamente a niveles comparables a los registrados después de la Segunda Guerra Mundial.
El problema es particularmente visible en economías que continúan registrando déficits fiscales elevados y que ahora enfrentan mayores costes para refinanciar obligaciones acumuladas durante los últimos años.
América Latina sigue rezagada
La región latinoamericana vuelve a aparecer entre las que menos se benefician del auge de la inteligencia artificial.
El FMI redujo su previsión de crecimiento para América Latina y el Caribe hasta el 2,3 %, una décima menos que en las estimaciones publicadas en julio.
Aunque algunas economías han avanzado en digitalización y adopción tecnológica, la institución considera que la región todavía no se encuentra plenamente integrada en las cadenas globales que lideran el crecimiento de la IA.
Los casos más destacados continúan concentrándose en economías asiáticas como Taiwán e India, donde las inversiones en centros de datos, semiconductores e infraestructura tecnológica están generando un impacto mucho más visible sobre la actividad económica.
La IA también genera riesgos
Pese a su contribución al crecimiento económico, el FMI no ignora los riesgos asociados a la inteligencia artificial.
El informe advierte sobre la posibilidad de una corrección en las valoraciones vinculadas a empresas de IA si las expectativas actuales resultan excesivamente optimistas. También menciona amenazas relacionadas con la ciberseguridad y con el impacto potencial sobre determinados segmentos del empleo.
La institución estima que alrededor del 40 % de los puestos de trabajo a nivel mundial podrían verse afectados de alguna manera por la expansión de esta tecnología, aunque el efecto variará significativamente entre sectores y países.
Una economía dividida entre tecnología y geopolítica
La principal conclusión del FMI es que la economía internacional atraviesa una etapa en la que el crecimiento depende cada vez más de dos factores opuestos.
Por un lado, la inteligencia artificial está generando una nueva ola de inversión y productividad. Por otro, los conflictos geopolíticos continúan presionando los precios de la energía, elevando la inflación y aumentando los riesgos financieros.
El resultado es una economía que sigue creciendo, pero de manera cada vez más desigual.
Mientras las naciones integradas en la cadena global de la inteligencia artificial aprovechan nuevas oportunidades de expansión, muchas economías dependientes de la energía importada o con elevados niveles de deuda enfrentan un escenario considerablemente más complejo.
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