El Ministerio de Energía y Minas de República Dominicana se posiciona como una de las instituciones más admiradas del país, liderando con determinación la transición hacia un modelo energético sostenible y equilibrado.
Bajo el liderazgo del ministro Joel Santos, la entidad ha implementado transformaciones significativas en la matriz energética, avanzando hacia la diversificación de fuentes renovables, el desarrollo comunitario y la sostenibilidad ambiental, lo que ha consolidado su reputación como un motor clave del progreso nacional.
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Este 2024, República Dominicana se posiciona como un líder regional en sostenibilidad energética y desarrollo minero responsable, equilibrando el progreso económico con el cuidado del medio ambiente y las comunidades.
Los avances logrados en la generación de energías renovables, que en los últimos cuatro años se han duplicado, pasando de 600 MW a 1,200 MW, con una proyección ambiciosa de alcanzar 2,400 MW para 2028, son notables.
“Estamos trabajando para que el 30% de la demanda energética del país sea cubierta por fuentes renovables para 2030”, destaca el ministro de Energía y Minas, Joel Santos, al subrayar la importancia de incorporar sistemas de almacenamiento de energía para garantizar la eficiencia en la distribución, especialmente durante las horas pico.
Iniciativas como los proyectos solares y eólicos en Montecristi y Manzanillo, que añadirán más de 850 MW al sistema y las nuevas plantas de generación en Boca Chica y el Este del país, reflejan un enfoque estratégico hacia la diversificación y resiliencia del sistema eléctrico ante desastres naturales y fluctuaciones en la demanda.
La visión de Santos ha guiado una transición energética que prioriza la sostenibilidad y la equidad, impulsando no solo la modernización del sector eléctrico, sino, también su impacto positivo en las comunidades.
Desde el Ministerio de Energía y Minas, estamos trabajando para que el 30 % de la demanda energética del país sea cubierta por fuentes renovables para 2030.
En colaboración con el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), el MEM ha electrificado más de 64 mil hogares rurales mediante microcentrales hidroeléctricas, llevando luz y oportunidades a familias antes marginadas.
Asimismo, la modernización de subestaciones y redes eléctricas ha fortalecido la infraestructura nacional, al asegurar una distribución confiable y eficiente. La implementación de normativas como la resolución CNE-AD-0004-2023, desarrollada por la Comisión Nacional de Energía, adscrita al Ministerio de Energía y Minas, también es clave para el desarrollo y avance del sector.
La normativa citada establece los requisitos para que proyectos superiores a 20 MWac incluyan sistemas de almacenamiento con baterías, ha sido punto de inflexión para garantizar la estabilidad del Sistema Eléctrico Nacional Interconectado (SENI). Ese marco regulatorio actualizado ha creado un entorno favorable para la inversión en energías limpias, posicionando al país como un referente regional en sostenibilidad energética.
La gestión de Santos, de la mano del Ministerio de Energía y Minas, no solo está transformado el sector energético, sino, también está atendiendo los desafíos en la minería, una base esencial de la economía dominicana. Durante la pandemia, el sector minero jugó un papel crucial en la estabilidad económica del país, y el ministerio es claro en su compromiso con la sostenibilidad ambiental y el desarrollo comunitario en esta actividad.
La minería y la energía son pilares del desarrollo, pero deben estar en armonía con el medio ambiente y las comunidades. La importancia de realizar estudios medioambientales rigurosos es fundamental para garantizar la viabilidad y sostenibilidad de cada proyecto.
Hay ejemplos claros, como el de Cotuí, donde la minería ha generado empleos y ha contribuido significativamente a la economía local. De manera similar, en Monseñor Nouel, la minería ha impulsado el desarrollo, pero ha requerido una atención constante para equilibrar el crecimiento económico con la protección del medio ambiente.
Bajo el liderazgo del ministro Joel Santos, la entidad avanza hacia la diversificación de fuentes renovables, el desarrollo comunitario y la sostenibilidad ambiental, lo que ha consolidado su reputación como un motor clave del progreso nacional.
Estos casos son muestras de cómo la minería puede impulsar el progreso local, siempre que se respeten estrictos parámetros ambientales. Además, la diversificación energética y la electrificación rural han sido prioridades, con proyectos innovadores y acuerdos internacionales que fortalecen la infraestructura y promueven un desarrollo sostenible.
Asimismo, Energía y Minas ha liderado un enfoque educativo y participativo que fomenta la conciencia sobre el uso eficiente de la energía y la adopción de tecnologías limpias. Programas educativos, talleres y visitas al Parque Temático de Energía Renovable, han contribuido a crear una cultura energética responsable, involucrando a ciudadanos de todas las edades en la construcción de un futuro más sostenible.
El crecimiento sostenido de la capacidad renovable del país, el avance en la electrificación rural, la modernización del marco regulatorio y la promoción de una minería responsable, son solo algunos de los hitos que definen la gestión de Joel Santos y su equipo en el Ministerio de Energía y Minas.
Ese liderazgo visionario ha transformado los desafíos en oportunidades, sentando las bases de un sistema energético limpio, eficiente y accesible, que responde tanto a las demandas actuales como a las necesidades de las futuras generaciones.