En un mundo donde la música es el lenguaje universal, resulta irónico que quien más se beneficia económicamente de ella no sea un músico, sino un emprendedor tecnológico. Daniel Ek, fundador y CEO de Spotify, ha acumulado un patrimonio neto estimado en 9.4o millones de dólares, según la lista de billonarios de bloomberg.
Esta cifra no solo lo posiciona como una de las figuras más ricas del mundo, sino que también lo sitúa por encima de cualquier músico en la historia, incluyendo leyendas como Paul McCartney, Jay-Z, Rihanna y Taylor Swift.
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La fortuna de Ek es un reflejo de una realidad incómoda para muchos artistas: en la industria musical contemporánea, es más rentable distribuir y monetizar la música que crearla.
Paul McCartney. Con un patrimonio neto de 1,930 millones de dólares, Paul McCartney es considerado uno de músico más rico de la historia. Su legado con The Beatles y su carrera como solista lo han convertido en una figura legendaria. Sin embargo, incluso McCartney, cuya canción Yesterday es una de las más reproducidas de todos los tiempos, recibió solo 45 dólares en regalías por su reproducción en Spotify durante 2023. Esta cifra reflejó algunas de las críticas hacia el modelo de streaming, que beneficia más a las plataformas que a los artistas.
Jay-Z. Con un patrimonio neto de 2,500 millones de dólares. Su fortuna no proviene únicamente de la música, sino también de sus inversiones en empresas como Tidal, la marca de champagne Armand de Brignac y su participación en la industria del cannabis.
A pesar de su éxito, su riqueza palidece en comparación con la de Ek. Jay-Z ha sido un crítico vocal de las plataformas de streaming, argumentando que los artistas no reciben una compensación justa por su trabajo.
Rihanna. Cuenta con un patrimonio neto de 1,400 millones de dólares, es otra de las pocas artistas que ha alcanzado el estatus de multimillonaria. Gran parte de su fortuna proviene de su exitosa línea de belleza, Fenty Beauty, y su marca de lencería, Savage X Fenty.
Aunque su música ha sido un pilar fundamental de su carrera, Rihanna también ha expresado preocupación por las regalías que generan las plataformas de streaming, señalando que los artistas dependen cada vez más de emprendimientos fuera de la música para construir riqueza.
Taylor Swift. Posee un patrimonio neto de 1,600 millones de dólares y es una de las artistas más influyentes de la actualidad. Su éxito se debe no solo a su música, sino también a su habilidad para reinventarse y conectar con su audiencia. Sin embargo, Swift ha sido una crítica abierta de Spotify y otras plataformas de streaming.
En 2014, retiró su música de Spotify durante varios años, argumentando que las regalías eran insuficientes. Aunque finalmente regresó a la plataforma, su postura ha sido un llamado de atención sobre la necesidad de un modelo más justo para los artistas.
Michael Jackson. Aunque fallecido en 2009, Michael Jackson sigue siendo una de las figuras más influyentes en la historia de la música. En su momento, Jackson acumuló una fortuna estimada en 500 millones de dólares, aunque su patrimonio neto actual, gestionado por su patrimonio, supera los 1,000 millones de dólares.
Jackson fue un visionario en términos de propiedad intelectual, adquiriendo los derechos de las canciones de The Beatles, lo que le generó ingresos significativos. Sin embargo, incluso él, con su enfoque empresarial, no logró acumular una fortuna cercana a la de Ek.
Beyoncé. Con un patrimonio neto de 800 millones de dólares, es otra de las artistas más exitosas de la era moderna. Su fortuna proviene de su música, giras mundiales y emprendimientos como Ivy Park, su marca de ropa en colaboración con Adidas. Aunque Beyoncé ha utilizado plataformas como Spotify para distribuir su música, también ha explorado alternativas, como lanzamientos exclusivos en Tidal, la plataforma de streaming propiedad de su esposo, Jay-Z.
Daniel Ek no siempre fue el multimillonario que es hoy. Nacido en 1983 en Suecia, mostró una inclinación temprana por la tecnología. A los 13 años, ya programaba y había comenzado a ganar dinero con sus habilidades.
A los 16, ganaba más que su padre, un mecánico, pero pronto encontró su trabajo «aburrido». En lugar de conformarse, Ek comenzó a contratar programadores y, a los 18 años, lideraba un equipo de 25 personas.
Su éxito temprano lo llevó a abandonar la universidad después de solo ocho semanas, optando por sumergirse de lleno en el mundo de las startups tecnológicas.
En 2006, Ek se asoció con Martin Lorentzon para fundar Spotify, inspirado en la crisis de piratería que afectaba a la industria musical. La plataforma, lanzada oficialmente en 2008, ofrecía un modelo innovador basado en suscripciones y acceso gratuito con publicidad, permitiendo a los usuarios escuchar música de manera legal y conveniente.
Esta idea no solo transformó la industria, sino que también catapultó a Ek a la lista de los emprendedores más exitosos del mundo.
Aunque Spotify ha democratizado el acceso a la música, su modelo de negocio ha sido objeto de controversia.
Spotify ha mantenido su dominio en el mercado, controlando el 36 % del mercado global de streaming musical, por encima de competidores como Apple Music y Amazon Music.
Sin embargo, las críticas persisten. Grupos como United Musicians and Allied Workers han exigido una tasa de regalías más justa, argumentando que los artistas reciben una fracción mínima de lo que genera su música.
Aunque Spotify ha ajustado su modelo de pago, requiriendo que una canción tenga al menos 1,000 reproducciones en 12 meses para ser elegible para el pago, muchos consideran que esto no es suficiente.
La plataforma presentó en 2024 sus primeros resultados financieros anuales con ganancias netas, marcando un hito en la historia de la compañía.
Los ingresos consolidados para el cuarto trimestre aumentaron un 16 % interanual, alcanzando los 4,200 millones de euros, con un resultado operativo de 477 millones de euros.
En total, la plataforma registró una ganancia neta de 1,138 millones de euros en 2024, su primer ejercicio anual con beneficios.
Este crecimiento fue impulsado por una mejora en el margen bruto, que se expandió 555 puntos básicos hasta el 32,2 %.
«Seguiremos apostando por un impacto a largo plazo, aumentando nuestra velocidad y manteniendo los niveles de eficiencia que logramos el año pasado. Es esta combinación la que nos permitirá crear la mejor y más valiosa experiencia de usuario, crecer de manera sostenible y ofrecer creatividad al mundo», Daniel Ek
El éxito financiero de Spotify en 2024 no se limita a la música. La plataforma ha diversificado su oferta, destacándose en el ámbito de los podcasts y los audiolibros.
Con 6.5 millones de títulos de podcasts y una audiencia que supera los 500 millones de personas, Spotify se ha consolidado como un líder en este mercado emergente.
Además, los videocasts han experimentado un crecimiento notable, con 330,000 contenidos en su catálogo y más de 270 millones de usuarios. La plataforma también ofrece 350,000 audiolibros a la carta, ampliando su alcance y atractivo para los usuarios.
En términos de usuarios, Spotify reportó un incremento del 12 % en sus usuarios activos mensuales, alcanzando los 675 millones, mientras que los suscriptores premium crecieron un 11 %, llegando a 263 millones.
Estas cifras reflejan la expansión global de la plataforma y su capacidad para retener y atraer nuevos usuarios en un mercado cada vez más competitivo.
No obstante, los desafíos persisten. La competencia con Apple Music y Amazon Music es feroz, y la presión por mantener acuerdos justos con artistas y sellos discográficos sigue siendo un tema candente. Además, la plataforma aún no ha logrado obtener ganancias consistentes a nivel global, lo que plantea preguntas sobre su sostenibilidad a largo plazo.
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