Gloria Reyes, quien ejerció durante 6 años una impecable gestión en Supérate, la principal línea de acción de protección social del Gobierno dominicano, ahora es la máxima responsable del Ministerio de la Mujer a partir de enero de 2026. Desde su nombramiento oficial tiene claro que la estrategia inicial se centra en el fortalecimiento institucional del ministerio, mediante la estandarización de procesos, la optimización de flujos de trabajo y la consolidación de marcos operativos que garanticen continuidad, eficiencia y capacidad de ejecución.
Este esfuerzo organizacional busca asegurar que las políticas, programas y servicios del ministerio operen con mayor agilidad y coherencia territorial. Al respecto, la ministra afirma “Simultáneamente estamos ampliando la red de respuesta y protección, especialmente en el ámbito de la asistencia legal, realizando levantamientos en las provincias para identificar necesidades específicas, brechas de capacidad y requerimientos técnicos”. Destaca que el objetivo es acercar los servicios a las mujeres en sus propios territorios, garantizando acceso oportuno y condiciones adecuadas de atención integral.
De manera coordinada, su gestión ha iniciado la promoción de espacios de diálogo y cooperación con actores políticos, sociales y académicos para fortalecer la participación de las mujeres en la vida pública. A través de los Fondos Canadá para Iniciativas Locales, en colaboración con la Fundación Solidaridad, desarrollan un proyecto orientado a gobiernos locales para la formación de mujeres, el fortalecimiento de capacidades de liderazgo y la identificación de herramientas prácticas de participación. De igual manera, la Escuela de Igualdad Magaly Pineda impulsa programas formativos dirigidos tanto a mujeres en política como a multiplicadoras y multiplicadores, con el propósito de integrar la perspectiva de género en distintos niveles del quehacer público.
Impulsamos una visión que reconoce plenamente las capacidades de las mujeres para liderar en los empleos del futuro, contribuyendo al desarrollo económico y social de la República Dominicana”.
Articulación institucional y social por la igualdad
La violencia de género es un fenómeno complejo que requiere intervenciones integrales y sostenidas. Su gestión prioriza la prevención, la educación y el fortalecimiento de los mecanismos de protección. Uno de los ejes centrales es la promoción de procesos educativos y culturales que fomenten relaciones basadas en el respeto y la dignidad. En un entorno comunicacional dinámico, resulta fundamental impulsar narrativas responsables y mensajes que contribuyan a la convivencia y la igualdad.
De manera complementaria, fortalecen las capacidades operativas y territoriales de los equipos de atención, especialmente en el ámbito legal, asegurando que ninguna mujer vea limitado su acceso a servicios por razones de disponibilidad institucional. Asimismo, refuerzan el enfoque de protección social y acompañamiento familiar, reconociendo que la violencia tiene impactos amplios en el bienestar, la estabilidad económica y la cohesión social.
La articulación con la sociedad civil constituye un pilar fundamental de su gestión. Las organizaciones sociales desempeñan un rol clave en la promoción de derechos, la prevención de violencia y el fortalecimiento de la autonomía de las mujeres.
El ministerio impulsa mecanismos de cooperación que incluyen apoyo técnico, coordinación programática y, en algunos casos, financiamiento para iniciativas específicas. En este sentido Reyes afirma “Mantenemos un diálogo permanente con organizaciones de mujeres rurales, comunitarias, municipalistas y de defensa de los derechos de niñas y adolescentes. Esta colaboración fortalece la capacidad de respuesta institucional y contribuye al cumplimiento de los compromisos nacionales e internacionales en materia de igualdad y derechos”.
Actuamos como catalizador de buenas prácticas y esfuerzos colectivos en favor de la igualdad”.
Entre los programas que están desarrollando para promover cambios culturales y de comportamiento que fomenten relaciones equitativas entre mujeres y hombres desde la educación y la comunicación se encuentran: La Escuela de Igualdad ¨Magaly Pineda¨ que consolida su oferta formativa como un espacio permanente de capacitación y reflexión. De manera complementaria, la Biblioteca ¨Abigail Mejía¨ impulsa la digitalización y difusión de materiales especializados, facilitando el acceso al conocimiento.
A partir de marzo, implementaron una campaña nacional orientada a la prevención de la violencia y la promoción de derechos, con énfasis en el reconocimiento de capacidades, liderazgo y contribuciones de las mujeres. Esta iniciativa se despliega en medios tradicionales, digitales y espacios comunitarios.
La perspectiva de género es un enfoque transversal. En materia ambiental, en el Ministerio de la Mujer reconocen que los eventos climáticos impactan de manera diferenciada a las mujeres, especialmente en contextos de vulnerabilidad, por ello, subraya “Participamos activamente en la implementación del Plan de Género del Gabinete de Cambio Climático. En el ámbito laboral, promovemos la reducción de brechas y la inserción de mujeres en sectores estratégicos, incluidos aquellos vinculados a tecnología e innovación.”
Finalmente, Gloria Reyes puntualiza que su visión como ministra del Ministerio de la Mujer se sustenta en tres pilares: fortalecimiento institucional, formación y articulación intersectorial. “Aspiramos a consolidar una institucionalidad sólida, capaz de sostener políticas de largo plazo; promover procesos formativos que amplíen capacidades ciudadanas; y ampliar redes de cooperación con actores sociales, económicos y públicos”, agrega.