El sector de la construcción en República Dominicana se ha convertido en uno de los pilares del crecimiento económico nacional durante la última década. Según datos del Banco Central, ha sido consistentemente uno de los rubros con mayor aporte al PIB, impulsado tanto por la demanda de vivienda como por proyectos de infraestructura pública y privada. En este entorno Fiduciaria La Nacional ha desarrollado propuestas sostenibles.
Este dinamismo responde a una creciente urbanización, el aumento del crédito hipotecario y la llegada de nuevos modelos de negocios, como los fideicomisos de oferta pública, que han permitido acelerar la ejecución de proyectos y reducir riesgos para inversionistas y compradores. A la par, la industria genera miles de empleos directos e indirectos, fortaleciendo la cadena de valor que va desde la producción de materiales hasta la innovación en diseño y sostenibilidad.
Un mercado en continua expansión
En un mercado inmobiliario en constante expansión, la Fiduciaria La Nacional se ha consolidado como un socio estratégico para acelerar la construcción de viviendas y dinamizar la economía dominicana. Su papel no se limita a la administración de proyectos: se trata de una estructura que aporta confianza y transparencia en un sector que demanda certidumbre.
Hoy, los fideicomisos que gestiona esta fiduciaria han viabilizado el desarrollo de más de 66.500 unidades habitacionales, vinculando directamente a unas 20.000 familias hasta la fecha. Estas cifras no solo representan hogares para el país, sino también un impacto multiplicador en empleo, inversión y movilidad social.
La fórmula ha sido clara: combinar eficiencia en la gestión de recursos con mecanismos de protección que vela por el cumplimiento y gestión eficiente de los recursos y tiempos, blindando así el compromiso entre promotores, constructores y adquirientes.
Un motor para el financiamiento y la infraestructura
Uno de los hitos más recientes es la aprobación de su primer fideicomiso de oferta pública, un paso que abre nuevas puertas al financiamiento a largo plazo. Este instrumento no solo facilita la obtención de capital fresco desde el mercado de valores, sino que también se perfila como la vía ideal para administrar asociaciones público–privadas (APPs) en sectores estratégicos como infraestructura, energía o arrendamiento.
En un país donde las necesidades de inversión en infraestructura superan los 10.000 millones de dólares anuales, según estimaciones del BID, este modelo se vuelve crucial para atraer capital institucional con reglas claras y una gestión profesionalizada.
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Confianza, empleo y cadena de valor
Más allá de las viviendas, el verdadero impacto de los fideicomisos se mide en la capacidad de generar confianza. Ese intangible es lo que ha permitido a inversionistas de capital, dueños de terrenos y entidades financieras apostar con mayor seguridad en proyectos de largo aliento. La mitigación de riesgos bajo la figura fiduciaria no solo ha dinamizado el apetito de la banca, sino que también ha fortalecido a toda la cadena de valor: desde proveedores de materiales hasta pequeños contratistas.
El resultado es tangible: más empleo formal, mayor atracción de inversión y un sector de la construcción con bases más sólidas para sostener el crecimiento económico. Para la Fiduciaria La Nacional, la meta no es solo construir viviendas, sino seguir edificando confianza, un activo que en el negocio inmobiliario resulta tan valioso como el cemento y el acero.
Una de las mayores ventajas de la Fiduciaria La Nacional es que se dedica exclusivamente a gestionar fideicomisos conforme a la Ley 189-11 sobre el Desarrollo del Mercado Hipotecario y el Fideicomiso, incluyendo sus modificaciones. Esto garantiza que sus operaciones se ajustan a normas claras que protegen tanto los activos como los intereses de todas las partes involucradas.
Además, a través de sus fideicomisos inmobiliarios, La Nacional participa activamente en proyectos de vivienda, desde zonas urbanas hasta regiones en crecimiento. Esto no solo contribuye a la oferta habitacional, sino también al desarrollo económico local, generación de empleo, mejora de infraestructura y aprovechamiento de terrenos.