Durante años, hablar de política social en República Dominicana era hablar de trámites lentos y de un Estado distante. Hoy, bajo el liderazgo de Gloria Reyes, esa imagen comienza a transformarse. Con la creación de la Dirección de Desarrollo Social Supérate, se unificaron programas y subsidios bajo un mismo paraguas, simplificando el acceso a los beneficios y reduciendo la duplicidad que históricamente limitaba su alcance.
El dato es claro: 23 % de los hogares dominicanos vive aún en condiciones de pobreza multidimensional, según el Ministerio de Economía. Ante esa realidad, el Estado busca dar un giro en el que haya menos burocracia, más resultados; menos asistencialismo, más oportunidades.
Supérate: del subsidio al desarrollo humano
La nueva institución no solo entrega apoyos económicos, también abre puertas a la formación, el emprendimiento y la empleabilidad. Bajo el liderazgo de Gloria Reyes, programas como Supérate Mujer, Apoyo Alimentario y Cuidados Familiares se integran en un esquema más moderno, pensado para acompañar a las familias y no solo asistirlas en emergencias.
Los resultados hablan por sí solos:
1.5 millones de hogares beneficiados con programas sociales.
111 mujeres emprendedoras reconocidas por salir de la pobreza.
8,000 familias con hijos en situación de discapacidad reciben el Bono Discapacidad.
5,000 mujeres víctimas de violencia recibieron asistencia integral
225 clubes comunitarios fortalecieron a casi 8,000 niñas y adolescentes.
Este enfoque conecta con lo que organismos como el Banco Mundial recomiendan. La ayuda social es más efectiva cuando se combina con oportunidades reales de capacitación y generación de ingresos.
Una mirada con perspectiva de género
Gloria Reyes no es una funcionaria más. Su trayectoria política se ha caracterizado por abrir camino en temas sensibles, como la eliminación del matrimonio infantil, iniciativa que impulsó desde la Cámara de Diputados y que terminó convirtiéndose en ley en 2021.
Hoy, desde el Ejecutivo, mantiene ese compromiso con programas diseñados específicamente para mujeres en situación de vulnerabilidad, apoyos a víctimas de violencia y becas para jóvenes que buscan un futuro distinto. Su liderazgo demuestra que la política social puede tener rostro humano y, al mismo tiempo, generar transformaciones estructurales.
En línea con estudios del FMI que advierten que la plena inclusión de las mujeres en la economía podría aumentar hasta en un 35 % el PIB de la región, estas acciones adquieren un valor estratégico: no se trata solo de justicia social, sino también de competitividad económica.
Gloria Reyes, abogada y política dominicana, combina formación internacional en derecho, ciencias políticas y microfinanzas con una trayectoria activa en el PRM. Su liderazgo impulsa la transformación de la protección social en República Dominicana, con enfoque en género, innovación y movilidad social.
¿Hacia dónde va la protección social en República Dominicana?
El contexto es complejo. La economía dominicana mantiene un crecimiento cercano al 5 %, según el Banco Central, pero la desigualdad sigue siendo un desafío. El coeficiente de Gini se ubica alrededor de 0.39, lo que evidencia que no todos se benefician del mismo modo del crecimiento.
Aquí es donde modelos como Supérate buscan marcar la diferencia. La tendencia regional, vista en países como Brasil o México, apunta hacia la digitalización de los subsidios, la integración de bases de datos y un mayor acompañamiento a las familias. República Dominicana quiere sumarse a esa ola, con un modelo que pone en el centro la cercanía y la dignidad.
Un liderazgo con impacto
El camino apenas comienza. La creación de la Dirección de Desarrollo Social Supérate plantea una oportunidad inédita. Mostrar que la política social no es solo un gasto, sino una inversión en futuro.
Gloria Reyes, al frente de este cambio, representa a una generación que entiende la política desde otro ángulo, en donde la sensibilidad y la eficacia no son opuestos, sino aliados.
Su reto es grande, ya que busca traducir cada subsidio en una oportunidad real de movilidad. Su logro, si lo consigue, será haber demostrado que dignificar la vida de 1.5 millones de familias no solo es posible, sino que también es el camino para construir un país más equitativo y sostenible.