Cilpen lidera la transformación del plástico en República Dominicana, integrando innovación, escala y sostenibilidad para convertir residuos en oportunidades productivas dentro de un modelo alineado con la economía circular.
Los residuos han evolucionado de problema ambiental a oportunidad estratégica. En este contexto, Cilpen se posiciona como uno de los protagonistas de la transformación sostenible en República Dominicana. Su evolución, marcada por una visión integral de la gestión de residuos sólidos, redefine el rol del plástico dentro de la economía y alinea al país con los principios de la economía circular. Lejos de limitarse a la disposición final, la empresa ha desarrollado un modelo que abarca toda la cadena de valor: desde la recolección y clasificación hasta la valorización y reincorporación de materiales.
Este enfoque le ha permitido gestionar más de 670,000 toneladas de residuos en el último año, consolidando su liderazgo en la recuperación de materiales reciclables. En particular, el plástico se ha convertido en un eje estratégico por su volumen y potencial de reutilización.
Uno de los casos más representativos es su operación en la provincia de Santiago, donde a través del relleno sanitario Rafey impacta a más de dos millones de dominicanos en 11 municipios y distritos municipales. Allí, Cilpen ha implementado mejoras en la organización del flujo de residuos y en la recuperación de materiales, sentando las bases para una gestión más eficiente.
Más de 3,000,000 toneladas de residuos gestionados hasta su disposición final.
Más de 12,000 toneladas anuales de plástico reinsertadas en la economía circular.
+300 nuevos empleos verdes creados hasta la fecha.
Dentro de esta evolución, el PET (polietileno tereftalato) ocupa un lugar clave. Utilizado ampliamente en envases y botellas, representa cerca del 33.81 % del plástico manejado por la empresa, con más de 4,900 toneladas recuperadas anualmente. Su valorización responde tanto a criterios ambientales como a una lógica industrial orientada a reincorporarlo en nuevas cadenas productivas.
Del reciclaje a la circularidad
Clasificación y pacas de plástico reciclados, resultados del proceso de recuperación y valorización, listas para integrarse a la economía circular.Proyecto Silvestre previsto para ponerse en marcha en abril de 2026, con equipos listos para gestionar más de 15,000 toneladas anuales.
Una de sus iniciativas más ambiciosas es el Proyecto Silvestre, cuya puesta en marcha está prevista para abril de 2026. Esta iniciativa busca cerrar el ciclo de más de 15,000 toneladas de plástico anualmente mediante un proceso estructurado que incluye recolección, clasificación, trituración, lavado intensivo, descontaminación, control de calidad y reincorporación del material reciclado.
Más que un proyecto industrial, el Proyecto Silvestre representa una visión: transformar residuos en recursos bajo estándares que permitan su integración en mercados locales e internacionales a través de un proceso que promueve la separación en origen y apuesta por la valorización local. Este enfoque fortalece la competitividad de la industria dominicana y abre oportunidades para participar en cadenas globales de valor que demandan materias primas secundarias de alta calidad. La tecnología ha sido determinante en este proceso. Cilpen ha desarrollado capacidades industriales para elevar la calidad del material recuperado y ha incorporado herramientas de análisis de datos como Power BI, que permiten monitorear la generación y composición de los residuos, optimizando la operación y mejorando la trazabilidad.
El valor económico de la sostenibilidad
Este modelo de valorización tiene implicaciones directas para la economía nacional. Al transformar residuos sólidos urbanos en insumos productivos, se genera valor económico, se promueven empleos verdes y se fortalece la capacidad del país para insertarse en mercados más sofisticados. En paralelo, impulsa la articulación entre sectores públicos, privados y sociales, consolidando un ecosistema más robusto en torno a la sostenibilidad.
Sin embargo, el desafío no es únicamente técnico. La transición hacia una economía circular requiere un cambio cultural que involucre a consumidores, empresas y generadores. La separación en origen, la educación ambiental y la participación ciudadana serán determinantes para garantizar la sostenibilidad del modelo.
Cilpen transforma residuos en valor ambiental, social y económico, liderando la economía circular en el país y construyendo un legado sostenible para todos.
En este contexto, República Dominicana cuenta con una base normativa relevante que ha permitido avanzar en la formalización del sector y en la implementación de soluciones de valorización. No obstante, el reto sigue siendo ampliar la capacidad de intervención, cerrar vertederos a cielo abierto y maximizar el valor de los residuos generados. Cilpen aspira a seguir desempeñando un rol catalizador, impulsando soluciones que incrementen las tasas de recuperación y consoliden un modelo en el que los residuos de hoy se conviertan en los recursos del mañana.