El potencial de una de las provinciasmássingulares del paísinspiraunapropuestaurbanadonde la sostenibilidad, la conectividad y la calidad de vidaconvergen.
Rodeado por un entorno de alto valor ecológico, Alba Bay apuesta por un desarrollo donde la planificación urbana incorpora la protección de ecosistemas, el bienestar de las personas y una visión del crecimiento con mirada hacia futuras generaciones.
Durante décadas, el desarrollo turístico dominicano impulsó el crecimiento económico del país y consolidó un modelo de éxito reconocido internacionalmente. Hoy, nuevas inversiones públicas en infraestructura, logística y conectividad están ampliando ese mapa de oportunidades y dirigiendo la atención hacia Montecristi, una provincia con condiciones únicas para un desarrollo planificado.
Es en ese contexto donde comienza a tomar forma Alba Bay. No como un complejo turístico ni como un proyecto inmobiliario tradicional, sino como una vision de ciudad diseñada desde su origen para integrar vivienda, hospitalidad, bienestar, naturaleza, espacios públicos, infraestructura y actividad económica bajo un mismo plan maestro.
Una ciudad pensada para trascender El desarrollo abarca casi 40 millones de metros cuadrados de terreno completamente privado, una condición excepcional en el Caribe. Al pertenecer la totalidad de los predios a la empresa desarrolladora, Alba Bay puede planificar su crecimiento bajo una sola visión urbanística, con un nivel de control, seguridad jurídica y libertad de diseño poco común para un proyecto de esta magnitud. Su plan maestro contempla una ciudad para más de 120,000 habitantes, con más de 35,000 unidades residenciales, comunidades hoteleras, una Crystal Lagoon de 27.7 hectáreas, más de 160 kilómetros de senderos y ciclovías, un distrito de bienestar, además de una Eco Free Zone y un Aeropuerto Internacional, pilares de un desarrollo pensado para evolucionar por fases durante las próximas décadas.
Las cifras, sin embargo, cuentan solo una parte de la historia. Lo que diferencia a Alba Bay es el camino que recorrió antes de presentarse públicamente. Mientras muchos proyectos salen al mercado con una visión y solo después inician su proceso de estructuración,
El bienestar no es un lujo: es la base de la vida cotidiana. Alba Bay es la primera ciudad diseñada completamente en torno a este concepto.Yossi Abadi, SOCIO & CEO Abogado y empresario israelí con amplia trayectoria y reconocimiento internacional. Distinguido con la Orden del Libertador por Nayib Bukele.
Alba Bay recorrió el camino inverso. Durante años, Bretagne Holding Limited (BHL), desarrolladora del proyecto, concentró sus esfuerzos en adquirir la totalidad del terreno, desarrollar el plan maestro, completar estudios técnicos y ambientales, estructurar la infraestructura y avanzar en los procesos regulatorios antes de iniciar su presentación. Alba Bay ya cuenta con la aprobación de su Plan Maestro, la Licencia Ambiental para la primera fase, la aprobación de su Zona Franca y el Decreto Presidencial que autoriza el Aeropuerto Internacional de Montecristi, además de importantes avances regulatorios en materia aeronáutica.
Como corresponde a un desarrollo de esta escala, continúan otras etapas técnicas y regulatorias propias de las siguientes fases. “Todo empezó con una pregunta muy sencilla: si hoy pudiéramos construir una ciudad desde cero, con todo lo que sabemos sobre calidad de vida, sostenibilidad y planificación, ¿la haríamos igual? Para nosotros la respuesta fue no. Y ahí nació Alba Bay”, explica Yossi Abadi, socio y CEO de Bretagne Holding Limited.
El sello de experiencia global
La capacidad de ejecutar una iniciativa de esta magnitud también forma parte de su fortaleza. Alba Bay está respaldado por un grupo inversionista internacional cuyos fundadores desarrollaron el conglomerado inmobiliario más importante de Israel, una empresa que cotiza enla Bolsa de Valores de Tel Aviv y que ha desarrollado proyectos por miles de millones de dólares en Israel, Estados Unidos y Europa.
Esa experiencia permitió reunir un equipo de primer nivel y abordar un proyecto con visión de largo plazo, disciplina de ejecución y altos estándares de planificación.
Crecer junto a Montecristi
Uno de los principios que más ha influido en el diseño de Alba Bay ha sido su relación con Montecristi y su entorno natural. “No fuimos a Montecristi para cambiarlo. Fuimos porque creemos que su mayor fortaleza es precisamente lo que todavía conserva. Nuestro reto es crecerjunto con la provincia, no por encima de ella”. Una ciudad no se mide únicamente por la calidad de sus edificios. Espacios públicos, movilidad, naturaleza, salud y bienestar forman parte de una misma visión. Como resume Abadi: “Las ciudades más importantes del siglo XXI no serán necesariamente las más grandes. Serán las que ofrezcan una mejor calidad de vida”.
El valor de vivir mejor
Más que una ciudad, plantea una forma distinta de entender el desarrollo. Su propuesta parte de una premisa clara: el crecimiento no debe lograrse a costa del entorno, sino en equilibrio con él.
Esa visión se refleja en años de estudios técnicos, planificación y medidas ambientales que respaldaron la obtención de la licencia para su primera fase, incorporando acciones para proteger manglares, humedales y otros ecosistemas que distinguen a Montecristi. Sobre esa base nace el concepto de Wellness City, un modelo que inspira al proyecto y sitúa a las personas, su bienestar y la calidad de vida en el centro de la planificación urbana.
Una propuesta que busca integrar desarrollo económico y conservación ambiental. En un contexto donde las ciudades enfrentan crecientes desafíos, Alba Bay apuesta por demostrar que el progreso también puede medirse por la capacidad de preservar el patrimonio natural mientras se construye el futuro.