Este 4 de abril de 2025, Microsoft celebra su 50º aniversario, consolidándose como una de las empresas más influyentes en la historia de la tecnología. Lo que comenzó como un ambicioso proyecto entre dos jóvenes apasionados por la informática, Bill Gates y Paul Allen, se ha convertido en un gigante global con una capitalización bursátil de 2,9 billones de dólares y más de 250,000 empleados en todo el mundo.
Fundada en 1975 en Albuquerque, Nuevo México, bajo el nombre Micro-Soft (una fusión entre microcomputadora y software), la compañía surgió con la visión de llevar la informática a hogares y oficinas. En una época en la que las computadoras eran máquinas complejas y limitadas a entornos empresariales, Gates y Allen vieron el potencial de democratizar su acceso a través del software.
Accede a las historias más relevantes de negocios, bienestar y tecnología. Entérate de nuestros rankings y eventos exclusivos. Suscríbete y recibe en tu correo el mejor contenido de Mercado.
El primer gran salto llegó en 1980, cuando Microsoft selló un acuerdo histórico con IBM para proporcionar el sistema operativo MS-DOS en sus computadoras personales. Este movimiento posicionó a la empresa como un actor clave en la industria y sentó las bases de lo que sería su dominio en el mercado de los sistemas operativos.
Si MS-DOS fue el primer paso, Windows marcó el verdadero antes y después. Lanzado en 1985, Windows 1.0 introdujo una interfaz gráfica que simplificó la interacción con las computadoras. Sin embargo, fue Windows 95 el que cambió para siempre la experiencia del usuario, incorporando elementos icónicos como el menú Inicio y la barra de tareas, que perduran hasta hoy.
La década de los 90 también vio a Microsoft adentrarse en el mundo de Internet con Internet Explorer, un navegador que, pese a sus altibajos, dominó el mercado durante años. Paralelamente, la compañía expandió su catálogo con herramientas esenciales como Microsoft Office, que redefinió la productividad en entornos laborales y educativos.
Microsoft no se conformó con liderar el sector del software. En 2001, incursionó en la industria de los videojuegos con la Xbox, enfrentándose a gigantes como Sony y Nintendo. Aunque su primer modelo no fue un éxito rotundo, la Xbox 360 y franquicias como Halo consolidaron su lugar en el mercado.
En años recientes, la estrategia de la compañía ha girado en torno a adquisiciones estratégicas. La compra de LinkedIn en 2016, GitHub en 2018 y Activision Blizzard en 2023 reflejan su apuesta por dominar múltiples sectores, desde el desarrollo de software hasta el entretenimiento digital.
No todo ha sido éxito en estos 50 años. Microsoft ha enfrentado sonados fracasos, como el asistente virtual Clippy (recordado más por su torpeza que por su utilidad) o el olvidado Windows Phone, que no logró competir con Android e iOS.
También ha tenido que lidiar con batallas legales, especialmente por acusaciones de monopolio en los años 90 y 2000. Sin embargo, su capacidad para reinventarse le ha permitido mantenerse en la cima.
A pesar de su dominio en software empresarial y sistemas operativos, Microsoft ha luchado por alcanzar el mismo nivel de integración en la vida diaria de los usuarios que rivales como Apple, Google o Meta. Mientras estos gigantes han conquistado los smartphones, las redes sociales y los asistentes digitales, Microsoft ha tenido que conformarse con un papel más discreto en estos ámbitos.
Sus intentos han sido notables: la incursión en el mundo de los videojuegos con Xbox en 2001, la adquisición de Activision Blizzard en 2023 y el lanzamiento de Bing en 2009. Sin embargo, Google sigue dominando las búsquedas, y aunque LinkedIn (comprada en 2016) crece constantemente, no alcanza el impacto cultural de Facebook, Instagram o X (antes Twitter).
Esta debilidad se hace evidente en su reciente puja por TikTok, donde compite con otros gigantes tecnológicos. La adquisición podría darle por fin esa relevancia cotidiana que tanto le ha eludido.
No todo ha sido éxito en estos 50 años. Microsoft ha enfrentado sonados fracasos, como el asistente virtual Clippy (recordado más por su torpeza que por su utilidad) o el olvidado Windows Phone, que no logró competir con Android e iOS.
También ha tenido que lidiar con batallas legales, especialmente por acusaciones de monopolio en los años 90 y 2000. Sin embargo, su capacidad para reinventarse le ha permitido mantenerse en la cima.
El periodo de Steve Ballmer como CEO (2000-2013) fue especialmente controvertido. Bajo su liderazgo, Microsoft consolidó sus negocios tradicionales pero falló en capitalizar dos revoluciones clave: los smartphones y los dispositivos móviles.
Mientras Apple lanzaba el iPhone y Google desarrollaba Android, Microsoft insistió con Windows Phone, un proyecto que nunca despegó. «Ballmer se centró en las ventas más que en la innovación», explica Gold. «Eso les costó años de retraso en la movilidad».
Desde 2014, bajo el liderazgo de Satya Nadella, Microsoft ha dado un giro estratégico hacia la computación en la nube y la inteligencia artificial. Su inversión multimillonaria en OpenAI, creadores de ChatGPT, y el desarrollo de herramientas como Microsoft 365 Copilot demuestran su ambición por liderar esta nueva revolución tecnológica.
«La IA no es solo el futuro; es el presente», declaró Nadella en un reciente evento. «Estamos comprometidos con integrarla de manera responsable en todos nuestros productos».
Para conmemorar sus 50 años, Microsoft ha lanzado una serie de contenidos gratuitos, incluyendo fondos dinámicos para Xbox Series X|S, temas de perfil conmemorativos y una edición especial de Microsoft Solitaire con diseño retro. Además, la empresa ha anunciado subvenciones para 50 agentes de cambio en la región de Puget Sound, reforzando su compromiso con la responsabilidad social.
En cinco décadas, Microsoft ha evolucionado desde un pequeño emprendimiento hasta un titán tecnológico con presencia en casi todos los ámbitos digitales. Su capacidad para adaptarse, ya sea con Windows, Azure, Xbox o IA, ha sido clave para su longevidad.
Mientras celebra su pasado, la compañía ya mira hacia el futuro, donde la inteligencia artificial y la computación cuántica podrían definir su próximo medio siglo. Una cosa es segura: Microsoft sigue siendo, medio siglo después, un motor de innovación que moldea el mundo digital.
Te puede interesar: Satya Nadella: El líder que solicitó una reducción de salario del 50%
Suscríbete a la revista y regístrate a nuestros newsletters para recibir el mejor contenido en tu buzón de entrada.